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Phoenix, el futuro incierto de los Soles

  • Desde el adiós de Stoudemire y la edad de Nash, los Suns ya no eran asiduos en Playoffs. Ahora, sin el canadiense buscan un proyecto de futuro a largo plazo
  • El espíritu de los 70 y de la época de Barkley, pero pocos creen que se pueda volver a esas épocas de esplendor

Estamos a pocas semanas de que empiece el training camp de la NBA, y a poco más de mes y medio para que dé comienzo una nueva temporada llena de emociones y espectáculo garantizado. Hay equipos que se han reforzado bien para soñar con todo (Indiana, Brooklyn, Houston, Dallas...) y los de siempre siguen con la misma ambición (Spurs, Heat, Thunder...), pero hay otros que vivirán un año largo, con un horizonte oscuro y unas vibraciones negativas. Los Celtics y los Sixers son un ejemplo en el Este, pero los Suns, en el Oeste, se llevan la palma.

Desde la marcha de Nash, los Suns viven en la oscuridad de la liga, en la sombra de aquel equipo que corría, ganaba y enamoraba a los fans de la NBA. Phoenix tiene que preparar el terreno para colocarse de nuevo en la élite. No tienen suerte con los Drafts y han decidido desprenderse de sus estrellas para empezar de cero. Sin Beasley, cortado por sus problemas (o coqueteos) con las drogas; sin Scola, traspasado a los Pacers y sin Butler, enviado a los Bucks. 

Gortat y Dragic serán los estiletes del nuevo proyecto de Phoenix junto a Eric Bledsoe. El base esloveno ha adquirido ciertas dotes de Nash y es uno de los bases que mejor penetra de la liga. Dragic, con movimientos anárquicos, ha alcanzado un buen nivel en la NBA tras los fundamentos que le enseño Stoudemire.

Finalmente, Bledsoe, tendrá la oportunidad de demostrar a la liga que tiene el nivel para liderar un equipo. En Los Ángeles era suplente de lujo, pasando de los diez puntos en 23 minutos de juego de promedio y demostrando un portento físico enorme. Rápido, eléctrico y agresivo. Si mejora su tiro, puede ir a más. Es muy joven (22 años) y tendrá carta de libertad para liderar al conjunto.

La era Nash

En 2004, Nash volvió a Phoenix y los Suns reflotaron. Nash cuajó una magnífica temporada, ganando el trofeo MVP de la NBA. Amare Stoudemire y Shawn Marion fueron nombrados All-Stars y el entrenador en su primer año, Mike D'Antoni, fue nombrado entrenador del año de la NBA. Los de Arizona empezaron a jugar un baloncesto atractivo, el "run&gun" de D'Antoni funcionaba con un Nash en su máxima esplendor y con un Stoudemire que entendía los pick&roll a la perfección. Marion era el estilete ideal.

Más adelante llegarían Diaw, Bell y Thomas, y los Suns dominaban la División del Pacífico con claridad, pero se topaban con los Lakers siempre en los Playoffs o con los Mavericks en 2006, cuando Nash se comía la NBA. Empezaba lo que se conocería como el gafe de los Suns. Temporadas brillantes y postemporadas decepcionantes.

A partir de 2007, con la llegada de O'Neal y Hill, los Suns pasaban a ser un equipo prácticamente perfecto, pero la máquina se desengrasaba al llegar los Playoffs.

No había manera para que ese equipo que jugaba a las mil maravillas terminara de dominar la liga. Como si de un embrujo se tratara. Como si la presión pudiera con ellos.

En 2009 y 2010, con Stoudemire cambiando de aires y yéndose a Nueva York, la era Nash empezaba a morir. Gortat quiso asumir el rol de Amar'e, pero la realidad era distinta. Las piernas del canadiense, para qué obviarlo, tampoco respondían igual.

Los inicios de Phoenix

El 22 de enero de 1968, la NBA concedió la expansión de dos franquicias con sede en Phoenix y Milwaukee. Los principales inversores para la franquicia de Phoenix tenían lazos cercanos con Tucson, la segunda ciudad más grande del estado de Arizona.

Los nuevos Suns eligieron como gerente general a Jerry Colangelo, por entonces directivo de Chicago Bulls, cuando tan solo contaba con 28 años. Colangelo a su vez contrató a Johnny "Red" Kerr para que ocupara el puesto de entrenador jefe de los Suns. Bajo su mando, el equipo presenció su primera temporada con números positivos, terminando la misma con un récord de 48-34.

En los años 1970, los Suns experimentaron una época de suave éxito, combinando los talentos de jugadores como Dick Van Arsdale y su hermano gemelo Tom Van Arsdale, Connie Hawkins, Len "Truck" Robinson, Alvan Adams y el pívot Neal Walk.

En 1976, los Suns terminaron la temporada con 42 victorias y 40 derrotas y sorprendentemente en los playoffs derrotaron a los vigentes campeones Golden State Warriors, para jugar en las Finales de la NBA ante Boston Celtics en una serie mítica, cayendo en 6 partidos. El quinto encuentro tuvo 3 prórrogas y está considerado por muchos como el mejor partido de la historia de la NBA, con el alero Gar Heard de los Suns anotando un tiro sobre la bocina para llevar el partido a la tercera prórroga en el Boston Garden.

A finales de los años 1970 y a principios de los 80, los Suns disfrutaron de varias temporadas satisfactorias, jugando los playoffs durante 8 campañas consecutivas. Pero llegaron los problemas, tanto dentro como fuera de la cancha, a mediados de los 80. En 1987, la Oficina del Fiscal del condado de Maricopa implicó a 13 personas en cargos relacionados con las drogas, tres de ellas eran jugadores activos de los Suns (James Edwards, Jay Humphries y Grant Gondrezick).

Con el escándalo de drogas y la pérdida del prometedor y joven pívot Nick Vanos, que murió en un accidente aéreo, la franquicia estaba en horas bajas. La adquisición de los jugadores procedentes de Cleveland Cavaliers Kevin Johnson, Mark West y Tyrone Corbin a cambio del ala-pívot Larry Nance mejoró sustancialmente el equipo. A estos se les unió en 1988 Tom Chambers, que venía de jugar en Seattle Supersonics, y la suerte de los Suns cambió radicalmente, entrando en una racha de 13 años jugando los playoffs.

Barkley, sin anillo

En 1992 los Suns se mudaron al nuevo pabellón situado en el centro de Phoenix, el America West Arena (ahora US Airways Center). Con este nuevo estadio, los Suns decidieron fichar jugadores de calidad y darle a la afición motivos para llenarlo. Y el primero fue la llegada del ala-pívot all-star Charles Barkley, que llegó dePhiladelphia 76ers a cambio de Jeff Hornacek, Andrew Lang y Tim Perry.

El traspaso de Barkley, una de las mayores estrellas nacionales de la NBA, a Phoenix, uno de los equipos acostumbrados a fichajes modestos, fue considerado toda una hazaña para la época. Muchos fans de los Suns aseguraban que Barkley "ponía a Phoenix en el mapa". Barkley ganaría su primer y único premio MVP en su primer año en Phoenix en 1993.

Los Suns continuaron teniendo un gran éxito en la liga regular, con un promedio de 178-68 entre las temporadas 1992-93, 1993-94 y 1994-95. El equipo reforzó su plantilla añadiendo jugadores como A.C. Green, Danny Manning, Elliot Perry y Wesley Person. A pesar de quedar campeones en la División Pacífico en 1995, los Suns no alcanzaban cotas mayores en Playoffs.

El futuro de los Soles de Arizona es incierto. Bledsoe y Dragic tienen el timón para navegar a mares prósperas, pero los próximos años serán revueltas.

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Comentarios

Todas las operaciones de los Suns tienen un único objetivo: el draft 2014. Hay varios jugadores con potencial para convertirse en jugadores franquicias así que este año los aficionados a los Suns ya sabemos lo que nos espera...mucha paciencia.