Por qué los Lakers ya cerraron la puerta al regreso de Davis

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POR AXEL CLODY
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Imago / Ariana Ruiz / Zuma Press Wire

El regreso de Anthony Davis a los Lakers se terminó, y no fue por resentimiento. Fue por dinero. El equipo entregó dos elecciones de primera ronda y dos intercambios de posiciones de draft por Walker Kessler, y encima firmó con él por cuatro años. Quien paga ese precio no desarma el plan un año después.

Lo que abrió la puerta al regreso de Davis a los Lakers, y lo que terminó cerrándola

La esperanza de la afición tenía fundamento. Davis no se quedó quieto desde que salió de Los Ángeles en el traspaso por Luka Doncic, y su situación en Washington sigue sin definirse. Los Wizards aplazaron la conversación de extensión, lo que lo encamina a convertirse en agente libre sin restricciones a mitad del próximo año. Él tiene el poder de elegir.

Solo que la ventana para los Lakers se cerró antes de eso. El análisis es de Tyler Watts, de LakeShowLife, y el argumento no es sentimental: el equipo ya resolvió la posición, pagó caro para resolverla y no va a desarmar lo que armó.

La cuenta de Kessler en los Lakers

El precio explica la decisión mejor que cualquier declaración. Los Lakers entregaron dos elecciones de primera ronda y dos intercambios de posiciones para sacar a Kessler del Jazz, y después firmaron con él por cuatro años y 129,4 millones de dólares. Es la inversión de quien definió al pívot de la próxima media década.

Kessler tiene 25 años, ocho menos que Davis, y todavía está mejorando. Protege el aro, finaliza alley-oops y cuesta bastante menos de lo que costaría mantener a un Davis renovado. Junto a Luka Doncic, que vive de atraer la marca y encontrar al pívot cortando hacia el aro, el encaje es casi obvio.

El problema de Davis que Los Angeles nunca resolvió

También existe una cuestión antigua, y es de posición. Davis quiere jugar de ala-pívot, y los Lakers evitaron colocarlo ahí durante años. El motivo es el tiro: sin amenaza desde afuera, ocupa el mismo espacio que el pívot y la pintura queda saturada, exactamente lo opuesto de lo que pide el ataque de Doncic.

Washington intentó resolver esto de una manera que los Lakers nunca quisieron intentar. Después de adquirir a Davis en la ventana de febrero, el equipo fue por Deandre Ayton para ocupar el puesto de pívot y liberar la posición que Davis prefiere. Fue la primera vez en mucho tiempo que alguien armó el equipo en torno a su voluntad.

El número de Davis que traba cualquier apuesta de los Lakers

Cuando juega, sigue siendo uno de los mejores jugadores de la liga, y nadie discute eso. El historial de lesiones es lo que pesa: en cinco de las últimas seis temporadas, Davis jugó 56 partidos o menos. Para un contrato largo y caro, esa es la línea que asusta.

Algún equipo apostará por él de todos modos, porque un talento de ese nivel siempre encuentra comprador. A los 33 años, quiere un último contrato grande, y eso es lo que convierte el caso en una cuestión de riesgo, no de talento. Los Lakers, con Doncic y Austin Reaves en su mejor momento y el puesto de pívot resuelto, no necesitan entrar en esa fila.

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