Solapas principales

¿Por qué se olvidaron de atacar los Phoenix Suns?

  • Los jugadores ensayan en los entrenamientos algo tan básico como el contragolpe
  • Poca experiencia, falta de química, jugadores inadecuados, falta de liderazgo...son algunas de sus carencias
  • En el recuerdo las etapas gloriosas con Kevin Johnson y Steve Nash al frente del timón

"Los entrenamientos se han vuelto tan básicos hasta el punto de que ahora hay que enseñarles (a los jugadores) cómo ejecutar un contraataque. Se les etá recordando a los jugadores principios elementales del baloncesto como cuándo pasar y seguir un pase" (Paul Coro, cronista en Arizona Central)

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Gail Goodrich, gran director en los primeros Suns.
Los Suns nacieron anotando. Ya en su primera temporada (68-69) promediaron más de 111 puntos por partido en una liga de 14 equipos. Una temporada después, bajo las órdenes de 'Red' Kerr, primero, y Jerry Colangelo, después lograrían su tope anotador con 119.3 puntos por partido. No fueron los mejores en ataque, superados por Baltimore Bullets y Philadelphia 76ers, con más de 120 tantos por encuentro. Las pistolas eran más rápidas en el Este. Connie Hawkins era su estrella y el encargado de mover el equipo era Gail Goodrich, quien promedió 7.1 asistencias por encuentro y que luego volvería a su equipo, los Lakers.

Corría la temporada 77-78 cuando los Phoenix Suns conseguían llegar a los 100.3 puntos de eficiencia ofensiva. En la temporada 73-74 se creó esta modalidad estadística que mide la efectividad ofensiva por cada 100 ataques en el caso de un equipo. Durante cuatro años no habían alcanzado la barrera de los 100, aunque, eso sí, nunca dejaron de anotar por debajo de los 100 puntos.

Pasión por el ataque

Kevin Johnson

Card de Kevin Johnson.
La bonanza ofensiva llegó en la segunda etapa de Cotton Fitzsimmons como entrenador. Kevin Johnson había llegado a mitad de la temporada anterior, en el intercambio que enviaba a su estrella Larry Nance a Cleveland. Fitzsimmons, amante del run and gun, encontró en el base californiano a un excelente conductor, y tuvo en Tom Chambers y Eddie Johnson a dos rematadores de primera clase, sin desestimar la producción de hombres como el fallecido Armen Gilliam y Jeff Hornacek. Aquel equipo se plantó en las finales del Oeste cayendo derrotado contra los Lakers y promedió 118.6 ppp (primeros) y fueron segundos en eficiencia (113.1).

Su voracidad ofensiva duró muchas temporadas. En el curso 92-93 recuperaban el liderato ofensivo de la mano de Paul Westphal -cañonero de los Suns en la segunda mitad de los 70-, y guiados en el campo por Kevin Johnson y el recién llegado Charles Barkley, flamante MVP. Rozaron el anillo ante los Bulls. Sería su mejor temporada junto con el curso 75-76 en el que perdieron las series finales contra los Celtics. Fueron cinco temporadas de frenesí ofensivo en las que no bajaron de los 110 puntos. Esto ocurría durante la campaña 93-94, con 108 ppp, aunque acabarían primeros (también en la eficiencia como el curso anterior).

En la temporada 96-97, Danny Ainge cogía el relevo de los banquillos a Cotton Fitzsimmons, que había sustituido a Westphal en su tercera y última etapa como entrenador en la NBA. Era la primera vez en que no se llegaban a los 100 puntos. Concretamente 99.6. Se trataba de un bajón generalizado ya que fueron el sexto mejor equipo en ataque. En eficiencia sí bajaron al 12 lugar. Jason Kidd era el base titular y en el roster encontrábamos al esloveno Marko Milic y al mexicano Horacio Llamas.

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Portada de Jason Kidd en Slam Magazine (Foto: slamonline.com).
Con Scott Skiles, afamado amante de la defensa y de un baloncesto más ordenado, el equipo toca fondo anotador con 94 ppp en el curso 2000-01. Ocuparon la 17 posición en ataque y la 22 en eficiencia.

La esferificación del ataque

El regreso al ataque por encima de la defensa se personaliza en Mike D'Antoni. La ex estrella de la Olimpia Milano consigue que su equipo anote 110.4 puntos y presente una eficiencia de 114.5. Acaba como primero de la NBA en ambos datos. Steve Nash reencarna la figura de Kevin Johnson y A.Stoudemire es un finalizador de muchos quilates. Pero también estaban Joe Johnson, Quentin Richardson, Shawn MarionLeandro Barbosa. Durante dos temporadas más ostentó el dominio anotador en la liga y el equipo estuvo a punto de jugar la final de la NBA. Este nuevo proyecto, sin embargo, acabó cediendo.

La apuesta por un tono defensivo mayor con Terry Porter como entrenador no funcionó y Alvin Gentry, quien vive el ataque, pero no descuida la defensa, consiguió rematar el curso 08-09 convirtiéndose en el entrenador del equipo que más anota (109.4). Repetiría una temporada después tanto en anotación (110) como eficiencia (115). Esta bonanza ofensiva, sin embargo, no acabó traduciéndose en grandes temporadas.

Llega la Gran Depresión

La temporada pasada los Suns acabaron con balance negativo (32-34) y se quedaron por debajo de los 100 puntos (98.4) aunque fue el octavo mejor ataque.

Las perspectivas tras finalizar la regular season no eran demasiado alentadoras para el actual curso y tras intentar moverse en el mercado veía como fracasaban sus intentos en reclutar a jugadores como Ben Gordon o O.J. Mayo. Presentaban a Goran Dragic -en su segunda etapa- como su mejor movimiento -después llegó Scola de rebote- y a la franquicia de Arizona llegaban jugadores muy cuestionados como Michael Beasley o Wesley Johnson.

Marcin Gortat tenía que ser su referencia en el juego interior junto con el argentino, pero pronto empezó a cuestionar su falta de minutos e importancia en ataque. El rendimiento del pívot argentino ha sido inferior al de su última temporada en los Rockets, acentuándose este bajón en el mes de marzo. Beasley se planteó ser All Star y acabó estrellado mientras que Wesley Johnson no pasa de los 6 puntos por partido cuando iba a un equipo donde poder evolucionar.

El equipo no funcionó desde el principio pese a ganar más partidos de los pensados inicialmente y Alvin Gentry (13-28) fue sustituido por el interino Lindsey Hunter con quien apenas han mejorado los resultados (10-21) *datos a 28/03/2013

A la hora de escribir este artículo la situación ha tocado fondo. Los Suns anotan sólo 94.4 puntos, su tercer peor promedio de la historia, ocupando la posición 22. A nivel de eficacia el dato es todavía peor ya que con 100.6 puntos de cada 100 ataques pelean con los Wizards por no ocupar la última posición de la liga.

"Goran Dragic es el peor líder anotador de la historia de los Suns con 14.5 ppp"

Después de perder por 27 puntos ante Toronto el pasado 7 de marzo (71-98). Goran Dragic describía alguno de los males del equipo: "Cuando tenemos una mala noche, todos jugamos mal. No es que seamos malos anotando. Estamos mal en todas las facetas: rebotes, ataque, defensa, rotación... Por eso perdemos de 27". Era la quinta ocasión en la que no llegaban a los 80 puntos (luego llegaría otra contra los Wizards). Los Suns ya han perdido 8 partidos por más de 25 puntos. Es un hecho que nunca se ha visto en la historia de la franquicia. El último, contra los Timberwolves (86-117), en otro partido con porcentajes para olvidar: 37% en TC, 18% en T2 y 46% en TL. Johnson y Beasley anotaron 7 y 11 puntos, respectivamente contra los suyos. No se apreció atisbo de motivación en ninguno de sus poros.

La calidad de la plantilla es un buen punto de partida para intentar adivinar las razones de ese bajón. Goran Dragic es su mejor hombre con 14.5 puntos por partido. Muchas voces no ven en él al timonel idóneo para salir de la tempestad. Partimos de la base de que cualquier franquicia necesita a un líder y los Suns no lo tienen. Los mejores Suns se orquestaron bajo la batuta de Kevin Johnson y Steve Nash. El esloveno está a años luz. Jugadores como Scola y Gortat han bajado sus prestaciones. El rookie Markieff Morris no va a salvarles la vida -menos su gemelo- y un jugador mucho más aprovechable como Jared Dudley ha tenido un protagonismo menor. Cuando vemos que jugadores como P.J Tucker, Hamed Haddadi, Shannon Brown o Jermaine O'Neal siguen teniendo mucho protagonismo es que los Suns no van sobrados de calidad.

Afirma Lindsay Hunter que el equipo no cuenta con jugadores ambiciosos, que sepan lo que supone jugar en un equipo campeón (salvo Shannon Brown con Lakers). Además, sólo Haddadi -y de manera residual- jugó la segunda fase la temporada pasada con los Grizzlies. No hay prácticamente nadie que conozca "la presión que tiene un equipo de playoffs".

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Los Morris vuelven a estar juntos (Foto: kusports.com).
Esta falta de espíritu competitivo es abundante en los jóvenes. El coach se mostró muy duro con sus jugadores menos veteranos después de su última derrota ante los Wizards: "No estoy nada contento con ninguno de nuestros jóvenes. Y no se trata de los errores que pudieran cometer. Estamos hablando de esfuerzo, de lucha, de actitud ante una urgencia. Es inadmisible". Los hermanos Morris, el novato Kendall Marshall y Michael Beasley no jugaron los últimos 24 minutos después de que anotaran sólo 1/9 en TC. En este sentido, Hunter quiere inculcar una cultura del esfuerzo. La franquicia depende, en parte, de que los tiernos tallos crezcan sanos, fuerte y enderezados. Hay que mimarlos, pero se debe mostrar expeditivo si se ha de eliminar alguna plaga que afecte a su desarrollo.

El último tramo de la competición supone un buen ejercicio para intentar mejorar y tratar de eliminar malos hábitos. Equipos como Wizards o Cavaliers están mejorando con (Wall) o sin (Irving) sus estrellas. Los Suns ahora mismo no tienen un patrón de juego ni quinteto definido, pero tienen que maquillar esa mala imagen. Hunter también se juega mucho en ello.

Mientras intentan recuperar alegrías perdidas y esperanzar a su público, su ex entrenador Alvin Gentry desviará la mirada. "Estoy preocupado por algunos jugadores. Goran Dragic es como un hijo para mí. A veces sufro por él. También  siento algo parecido por Jared Dudley. Es muy duro para mí ya que como personas que somos no me gusta verlos pasar por algo como esto".

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Comentarios

Yo también soy aficionado a los Suns y su situación sólo puede definirse con una palabra "reconstrucción". Dragic, Gortat, Scola son buenos jugadores pero el salto de calidad de este equipo debería haberlo dado Beasley pero este jugador ha perdido definitivamente su oportunidad de colarse en la élite de la NBA, calidad tiene para regalar pero su actitud es lamentable. En fin...esperemos que acierten en el draft y a otra cosa.

Buenas noches. Acabo de registrarme aquí tras años leyéndoos. Hasta ahora solo me nutria de vuestros post y comentarios, pero este ya me ha tocado la fibra...

Soy fan de los Suns desde que empece a seguir la NBA allá por 2004, y quería pensar que esta temporada se podría hacer algo, pero se veía venir: Beasley juega un partido y se toca las narices 17, los Morris son un bluff, Dragic no es Nash (aunque es de lo mas salvable), Kendall Marshall esta verde, Gortat es duro pero vivía de las asistencias del canadiense, Shannon Brown nunca me ha gustado...

Salvo a Scola por,que pareciendo que va de paseo es el segundo anotador; a Dudley, a Dragic; quizá a Gortat y quizá a Wes Johnson. Pero luego, que? Te la juegas con Muhammad, que parece que es un Beasley en escolta, o buscas un 5 (Zeller) y te deshaces del polaco (y a quien se lo cuelas?)...

No pinta bien la cosa, desgraciadamente.