Solapas principales

Quinn Cook, de la G-League a los playoffs

  • Omri Casspi podría ser el gran damnificado
  • Quinn Cook podría firmar un nuevo contrato con los GSW en breve

La vida está llena de oportunidades. Oportunidades que solo alcanzan los que las persiguen. Esfuerzo y perseverancia. Fé y firmeza. Todas ellas, virtudes de esos perseguidores de oportunidades.

Quinn Cook es uno de ellos. Un base rápido, con capacidad de penetración y un gran tiro exterior, que ha sabido esperar su momento. “No quiero que me llegue la oportunidad y no estar preparado”. Esa es su filosofía. La que le va a servir para firmar un contrato multianual con los actuales campeones, los Golden State Warriors. Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas para el base.

El jugador, que completó su ciclo universitario en Durham, se presentó al Draft de 2015, tras proclamarse campeón de la NCAA con la Universidad de Duke. Pero el resultado no fue el esperado. Atrás quedaron los 143 partidos disputados con la camiseta de los Blues Devils y los 11 puntos, 2.7 rebotes, 3.6 asistencias y 1.1 robos que promedió durante ese periodo. Su nombre no se escucharía aquella noche. UNDRAFTED.

Los Canton Charges, de la G-League, iban a ser su nuevo hogar. No el que él hubiera escogido, pero su hogar al fin y al cabo. Alejado de los focos de la NBA, el de Washington dejaba destellos de su calidad noche sí y noche también. Con 19.6 puntos y 5.4 asistencias por noche, Cook fue nombrado Novato del año, además de ser incluido en el primer quinteto de rookies y en el tercer quinteto de toda la D-League.

Su gran puesta en escena, le sirvió para firmar con los New Orleans Pelicans en septiembre de 2016, aunque la aventura no duró demasiado. Tan solo disputaría tres partidos de pretemporada, antes de ser cortado en octubre. Pero lejos de rendirse, el base mejoró sus prestaciones en su segunda temporada en la D-League, llegando a promediar 26 puntos y 6.7 asistencias. Acabó la temporada en el mejor quinteto de la liga, además de proclamarse MVP del All Star de la D-League. Quinn Cook estaba empeñado en demostrar que la liga de desarrollo se le quedaba pequeña. Hasta que al final le llegó su oportunidad.

Fue el 27 de febrero, justo después de exhibirse en el All Star, cuando los Dallas Mavericks le brindarían la oportunidad de debutar en la mejor liga del mundo. Con un contrato de diez días, le dio tiempo de jugar cinco partidos con la franquicia tejana, antes de recalar en unos Pelicans, que tras varios contratos temporales, acabó firmándole hasta final de temporada. Tras nueve partidos disputados con la elástica de NOLA, el ex de Duke tuvo que volver a probar suerte en verano del 2017. Así, tras probar fortuna con los Hawks en pretemporada, acabó firmando un contrato dual con los Golden State Warriors. Un pequeño paso atrás, que a la postre le ha servido para abrirse hueco en la NBA. Ni más ni menos, que con el actual campeón.

Las continuas lesiones de Curry le abrieron paso en la rotación, dándole al fin, la oportunidad de demostrar su verdadero potencial. Hasta entonces, el jugador había promediado 25.3 puntos y 8.1 asistencias, en los 29 partidos que había disputado con los Santa Cruz Warriors.

Ahora, y tras un mágico mes de marzo, ya nadie duda de que es un jugador NBA. Acumula once partidos consecutivos anotando 10 o más puntos, alcanzando la veintena hasta en cuatro ocasiones. Frente a los Bucks, hace apenas una semana, firmó su mayor registro anotador con 30 tantos.

Por si fuera poco, los porcentajes están siendo monstruosos. En los últimos once partidos, el base ha anotado la mitad de los triples que ha intentado. Y la muestra no es pequeña (28/56 Tiros de tres). Un 87.5% de acierto desde la línea de tiros libres y un 54.2% en tiros de campo. Si nos fijamos en la estadística avanzada, los datos todavía son mejores. Un 65.5% en True Shooting y un 63.9% de Tiro Efectivo. Estos datos se traducen en 18 puntos, 4.1 rebotes y 4.7 asistencias en los más de 34 minutos que ha estado sobre el parquet en estos últimos choques. Hasta en cinco ocasiones ha liderado a los suyos en ataque en este periodo, ganándose el pleno derecho de estar en los playoffs que darán comienzo el 14 de abril.

Para ello, y teniendo en cuenta de que en playoffs los roster no pueden superar los quince integrantes, Steve Kerr y sus asistentes, deberán de sacrificar a algún jugador de la primera plantilla. Todo apunta a que el damnificado será un Omri Casspi, que no ha cumplido con las expectativas iniciales y que además actualmente se encuentra lesionado. Por otra parte, la inscripción de Quinn Cook en los playoffs llevaría implícita la firma de un nuevo contrato, ya que actualmente está bajo uno de esos contratos duales que entraron en vigor esta campaña. Las reglas al respecto son claras. Ningún jugador bajo ese contrato podrá disputar la postemporada.

Los últimos rumores, hablaban de un posible contrato multianual por lo que resta de temporada y la que viene. Ambas totalmente garantizadas y donde el jugador cobraría 1.54 millones de dólares el próximo curso. En cualquier caso, habrá que esperar a que se haga oficial, para saber la letra pequeña del nuevo contrato de Cook. Lo único que está claro, es que el de Washington, se ha ganado un hueco en la NBA.

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