Solapas principales

Un voto abierto a los All-NBA teams

  • Una radiografía de la temporada regular NBA a través de los 19 mejores jugadores del año.

 

De todos los galardones que la NBA concede al final de la temporada regular, las composiciones del primer, segundo y tercer equipo ideal (los All-NBA teams) son probablemente los más interesantes. Por una parte, ningún otro premio proporciona mejor radiografía de la regular season que concluye. Por otra parte, tan solo el MVP es más importante que las inclusiones en estos quintetos ideales a la hora de determinar los legados de las estrellas NBA. Además, ningún otro premio requiere un análisis tan concienzudo a la hora de valorar cómo otorgarlo.

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Durant y LeBron. LeBron y Durant.

El problema con el análisis de los quintetos All-NBA es claro, y se resume en lo que los angloparlantes llaman “cherry picking” (literalmente, “coger cerezas”). La actividad del cherry picking consiste en argumentar ante un problema complejo escogiendo los datos que favorecen una cierta posición y desechando al mismo tiempo los datos que la contradicen. Es decir, sacando primero las conclusiones y luego el modo de llegar a ellas.

Los premios All-NBA son caldo de cultivo perfecto para este cherry picking, sobre todo a nivel subconsciente. Y es que una temporada regular NBA tiene 1230 partidos, con lo que es virtualmente imposible verlos todos –o incluso casi todos– y es necesario extrapolar conclusiones de los (relativamente) pocos partidos que hemos podido seguir. Así, tendemos a otorgar especial importancia a las cosas más relevantes que hayan caído en nuestro visionado, y a relegar a un segundo plano al resto.

Lo que sigue es un voto a los tres quintetos All-NBA intentando minimizar en la medida de lo posible este cherry picking. Un voto razonado que mezcla estadísticas tanto usuales como avanzadas con el visionado de partidos y la lectura de analistas NBA de prestigio tanto de aquí como de allá.

En última instancia, lo que sigue es una simple opinión personal de alguien que probablemente haya pensado sobre este tema más de lo que debería.

Nota 1: todas las estadísticas indicadas son a fecha de 11 de abril, 6 días antes de que acabe la temporada regular NBA.

Nota 2: siguiendo las reglas del premio, todos los equipos están formados por dos bases/escoltas, dos aleros/ala-pívots y un pívot. Por ejemplo, Anthony Davis no es elegible como pívot pues ha jugado más del 70% de sus minutos como ala-pívot, mientras que Duncan sí lo es pues ha jugado de pívot casi todo el tiempo que ha estado en pista.

LAS CUATRO AUSENCIAS MÁS DOLOROSAS

La competencia a la hora de acabar en un quinteto All-NBA es brutal, y muchos jugadores con temporadas espectaculares siempre quedan fuera de dicha selección. Estas son las cuatro omisiones más dolorosas de nuestra elección, si bien dicha lista de cuatro se podría aumentar fácilmente incluyendo las increíbles temporadas de Anthony Davis, DeMarcus Cousins o Kyle Lowry, por ejemplo.

Dirk Nowitzki (21.6 pts, 6.2 rebs, 2.7 asist. 49-40-90%, 32.6 min).

El alemán parece inmortal. Una vez recuperado de los problemas físicos que le acompañaron la temporada pasada, Dirk ha ido reinventándose como jugador veterano ya incapaz de usar la velocidad para desbordar a su defensor, pero que tiene a su disposición otras armas igualmente mortales. El nuevo Dirk es demoledor en el bloqueo y continuación alto, pues la defensa evita dejarle un segundo abierto y esto genera una cantidad brutal de espacio y posibilidades de tiro para sus compañeros. El alemán también es un artista cortando a canasta en el momento justo para encontrar posiciones de ventaja al poste, y tira por encima de la media NBA desde todas las posiciones. Algo increíble para alguien que ya apenas anota canastas fáciles debido a su falta de explosividad. Los números de Nowitzki por minuto son muy similares en todos los apartados a los del Nowitzki de la temporada de la anillo de Dallas. En última instancia, Dirk es la piedra angular de uno de los dos o tres mejores ataques de la NBA. Con casi 36 años. Larga vida al alemán.

Tony Parker (16.8 puntos, 5.8 asistencias 50-38-81%, 29.7 min)

La exclusión de Parker de los quintetos All-NBA es un efecto secundario del sistema de San Antonio. La maravillosa máquina diseñada por Popovich tiene entre sus fortalezas los parciales a favor que su banquillo consigue. Así, San Antonio tiene peor +/- por 100 posesiones con Tony Parker en pista que con su suplente Patty Mills. Y si bien los números del francés contados por 36 minutos suben a 20.4 puntos y 7.1 asistencias, su efectividad medida según el PER es de las peores de su carrera NBA. Además, hacía 10 años que Parker no iba tan poco a menudo a la línea de tiros libres. Añadamos a esto las lesiones frecuentes que el base francés ha tenido esta temporada, y su ausencia de los All-NBA teams es razonable. Tony sigue siendo de los mejores bases de la NBA. Esperemos que su espalda le deje demostrarlo en los Playoffs que se avecinan.

2014 All-Star Top 10: Tony Parker

Al Jefferson (21.7 pts, 10.7 rebs, 2.1 asist, 50%TC, 69%TL, 34.8 min)

Una de las grandes sorpresas agradables del año. El entrenador rookie de los Bobcats, Steve Clifford, ha diseñado un sistema defensivo mucho más acorde a las cualidades de Jefferson que el de Utah la pasada temporada. Dicho diseño defensivo busca forzar los fallos rivales y asegurar el rebote defensivo, y una de sus ideas de fondo es mantener a Big Al cerca del aro. Esto ha hecho que los datos reboteadores del pívot se disparen. En ataque, Jefferson es la referencia ofensiva básica de unos Bobcats no especialmente dotados para colocar la pelota dentro del aro. Sin él en pista, Charlotte anota sólo 98.4 puntos por 100 posesiones. Y no es que con él en pista den un gran salto (102.6 puntos por 100 posesiones), pero el nivel de calidad que Charlotte ha dado este año se debe en muchos aspectos a la presencia interior ofensiva que Big Al proporciona. El pívot tira bastante más que en los Jazz manteniendo sus porcentajes, lo cual siempre es difícil. En ello le beneficia en ataque jugar con un distribuidor al poste alto de calidad como (redoble de tambor) Josh McRoberts. En resumen, temporada para enmarcar de Big Al.

Sólo hay un factor que impide a Jefferson caer en uno de los tres equipos ideales de nuestra lista. Un factor que empieza por D. Y es que la posición de pívot es quizás la más importante a nivel defensivo en el baloncesto actual, y Jefferson no destaca ahí para nada. Y pese a que sus números sean superiores a los de otros competidores (algo que también se podría decir sobre DeMarcus Cousins), el impacto en ambos lados de la pista que tienen otros pívots de élite es a priori superior al de Jefferson.

LaMarcus Aldridge (23.3 pts, 11.1 rebs, 2.6 asist, 46%TC, 82%TL, 36.2 min).

Quizás la ausencia más polémica. El espectacular inicio de temporada tanto de LaMarcus como de Portland generó incluso una corriente de incluir a Aldridge como candidato al MVP. Esta temporada LaMarcus ha mejorado ostensiblemente en defensa, algo que ratifican tanto las estadísticas avanzadas ON/OFF como el test visual. Por otra parte rebotea muchísimo mejor que en cualquier otro momento de su carrera NBA: está cogiendo el 26% de los rebotes defensivos disponibles mientras está en pista, lo cual viene a ser una barbaridad. Algo en lo que, como en el caso de Al Jefferson, tiene mucho que ver el sistema defensivo especulativo diseñado por su entrenador, Terry Stotts. Los Blazers son más de 10 puntos por 100 posesiones mejores con LaMarcus en pista que en el banquillo, y sus compañeros lo utilizan continuamente como referencia ofensiva. Es, junto a Durant y Carmelo, uno de los 3 jugadores NBA que más tiros realizan por partido. En resumen, una temporada de élite bajo casi cualquier parámetro.

El problema está en que probablemente haya 6 aleros que esta temporada han sido mejores que LaMarcus. Y que su temporada probablemente esté un tanto sobrevalorada. Aldridge está lanzando con el peor porcentaje de tiro de su carrera, debido a un mal diseño de sus posiciones de tiro. Nunca había lanzado tanto desde más allá de los 10 pies, ni tan poco cerca del aro. LaMarcus es fantástico anotando lanzamientos difíciles y su tiro es una preciosidad, pero su efectividad ofensiva es muy inferior a la de los ala-pívots que rivalizan con él por la inclusión en esos All-NBA teams.

FIRST ALL-NBA TEAM

Stephen Curry (23.5 pts, 8.5 asist, 4.2 rebs, 1.6 robos, 47-42-88%, 36.3 min).

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La maravilla de tiro de Stephen Curry

El año pasado Curry hizo una enorme temporada, con un 45.3% en triples lanzando 7.7 por partido. Quizás la mejor temporada de tiro lejano de la historia. No le valió ni para ser miembro de uno de los 3 quintetos All-NBA dada la enorme competencia. Una competencia que, dicho sea de paso, es menor este año tras los problemas por lesiones de Kobe, Wade, Westbrook, Parker, Rose y Rondo entre otros.

Esta temporada Curry ha aumentado su porcentaje de tiro verdadero porque ha conseguido seguir tirando triples al mismo ritmo (aunque con peores porcentajes) pero mejorar su porcentaje en sus tiros de dos, e ir más veces a la línea de personal. Todo ello con máximos de carrera en PER (23.6), puntos y asistencias tanto totales como por minuto. Steph asiste el 40% de las canastas de sus compañeros mientras está en pista, y sus porcentajes no son aún mayores porque a mediados de temporada pilló una racha de tiro horrible que le fastidió parte de ellos.

2014 All-Star Top 10: Stephen Curry

Con Curry en pista los Warriors anotan 9.4 puntos más que el rival por 100 posesiones. Con Curry en el banquillo, los Warriors anotan 5.7 puntos menos que el rival en esas mismas 100 posesiones, para un total de 15.1 puntos de diferencia. En este dato, la diferencia más increíble está en el ataque de Golden State: 109 puntos por 100 posesiones con Curry, 93 puntos por 100 posesiones sin él. Decir que el dato anterior es brutal es quedarse corto. Steph es tan único en su especie que los rivales cambian todo su esquema defensivo cada vez que lo tienen delante.

Curry es el eslabón débil en el sistema defensivo de los Warriors, pero con gente como Iguodala, Klay Thompson, Bogut o Draymond Green cubriéndole las espaldas, ha dado un salto de calidad brutal.

Chris Paul (19.1 pts, 10.7 asist, 4.3 rebs, 2.5 robos, 46-36-86%, 35.1 min)

Si el año pasado confirmó que la corona al mejor base del mundo debía estar en la cabeza de Chris Paul, esta temporada ha sido una constatación de lo mismo.

El esquema de rodear a CP3 de jugadores atléticos capaces de terminar cerca del aro y tiradores que abran el campo es un arma ofensiva mortal. El ataque Clipper es el segundo mejor de la NBA tras Miami –y el mejor desde el 1 de enero– pese a que los tiradores no están dando la talla este año. Los Clippers anotan 11.4 puntos más que el rival por cada 100 posesiones con Paul en pista, el mejor registro en esta categoría de entre todas las estrellas NBA. Además, Paul asiste la mitad de las canastas de sus compañeros mientras está en pista y no pierde prácticamente nunca el balón.

2014 All-Star Top 10: Chris Paul

Por otra parte, Paul es un gran defensor. Va camino de liderar de nuevo la liga en robos por partido, y lo hace a menudo sin arriesgar su posición, simplemente basándose en su rapidez de manos. El único problema con la temporada del base es que este año va a rondar los 62 partidos jugados, es decir, se ha perdido básicamente un 25% de los partidos posibles, y una de las cuestiones más subjetivas a valorar es si CP3 debería caer al segundo equipo ideal debido a dichas ausencias. Aquí, al menos, no pensamos así.

LeBron James (27 puntos, 7 rebs, 6.4 asist, 1.6 robos, 57-38-75%, 37.7 min).

Los números de LeBron la temporada pasada fueron de 26.8 puntos, 8 rebotes, 7.3 asistencias, 1.7 robos y porcentajes 56-40-75. Esto es, la temporada del LeBron 2014 presenta tan solo una ligera caída estadística con respecto a LeBron 2013, considerado como una de las mejores temporadas en la historia, y que no ganó el primer MVP unánime de la historia por un solo voto. En pocas palabras: el nivel de LeBron este año ha sido brutal, a la altura de alguien que ha ganado 4 de los últimos 5 MVPs otorgados por la NBA.

2014 All-Star Top 10: LeBron James

Su efectividad en el tiro sigue siendo escandalosa. LeBron es el único jugador en la historia capaz de tirar por encima del 55% en tiros de campo pese a tirarse más de 3 triples por partido. Con él en pista, Miami anota 111.6 puntos por 100 posesiones, mientras que sin él ese número cae a unos mediocres 103.5 puntos, de largo el peor de toda la plantilla. James acaba una cantidad enorme de partidos con estadísticas tipo 28 puntos, 9 rebotes, 7 asistencias con un 65% en tiros de campo sin que consideremos que haya tenido grandes números. Y es que la excelencia sostenida a menudo acaba por no ser noticia (véase Spurs, San Antonio)

Los únicos problemas que se han vislumbrado en LeBron este año han tenido que ver más con las entradas y salidas de Dwyane Wade y con una relajación general en defensa a la espera de los Playoffs. Y es que esta temporada quizás hayamos visto al peor LeBron defensivo que la memoria reciente recuerda, pese a que esa sensación probablemente se desvanezca una vez empiecen las eliminatorias por el anillo.

La reflexión final es que seguimos viendo a uno de los mejores jugadores de la historia en mitad de su cénit. Atibórrense de él, porque algo así no pasa todos los años.

Kevin Durant (32 puntos, 7.5 rebs, 5.5 asist, 1.3 robos, 50-40-88%, 38.5 min).

La temporada de Durant ha sido tan fantástica que roza lo ridículo.

Va camino de convertirse en el primer jugador de la historia en lanzar un 50% en tiros de campo pese a cascarse 6 triples por partido. Lleva una media de 32 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias que no se veía desde el mejor Jordan. Ha anotado 25 o más puntos durante 41 partidos seguidos, y paró la racha porque quiso. Y la lista sigue y sigue. Ridículo.

2014 All-Star Top 10: Kevin Durant

Durant empezó bien, despegó a un nivel absurdo con la lesión de Westbrook, y se mantuvo en unos porcentajes tremendos a nivel de producción y efectividad tras la vuelta del intenso base Thunder. Ya es uno de los anotadores más demoledores que haya visto la NBA, pero este año se ha consolidado como mucho más que eso, consiguiendo máximos personales en asistencias por partido. Si el año pasado vimos a un Durant buscando por primera vez ser un distribuidor de juego, este año ha madurado muchísimo en dicho papel. Lo más increíble de las varias rachas anotadoras que ha tenido esta temporada es que constatan una regularidad casi imposible. Durant no tiene días malos. No se los permite. Su afán perfeccionista junto a una intensidad competitiva tan grande que a veces le cuesta encauzar adecuadamente hacen casi imposible poner limitaciones a su desarrollo.

Y tiene sólo 25 años. Que no se nos olvide.

Joakim Noah (12.6 pts, 11.2 rebs, 5.2 asist, 1.2 robos, 1.5 tapones, 48%TC, 73%TL, 35 min).

El ejemplo perfecto de que las estadísticas sólo cuentan una parte de la película. Noah es, junto a Iguodala, el jugador NBA más capaz de influir dramáticamente en el juego sin anotar. En defensa, su rapidez de pies, su coordinación, su buena posición y su envergadura le convierten en uno de los mejores defensores de la NBA. En ataque, su visión de juego y capacidad de pase es el foco de todo el sistema ofensivo de Chicago.

2014 All-Star Top 10: Joakim Noah

Tras el adiós a la temporada de Derrick Rose y el traspaso de Luol Deng, el camino de Chicago parecía dirigirse sin remisión a la lotería del draft. Porque aunque Thibodeau pudiese seguir configurando una defensa de élite, el equipo había perdido a sus dos referencias ofensivas básicas, sus únicos jugadores realmente desequilibrantes en el uno contra uno. Sin embargo, Noah no dejó que la nave se hundiese. El sistema ofensivo de Chicago pasó a ser –más todavía– una máquina de movimiento constante de jugadores y balón; un sistema complejo donde las posiciones de tiro aparecen tras sucesivos cortes y bloqueos, y donde el vértice central es la capacidad de Noah como generador de juego. Cuando Noah no está en pista, Chicago apenas alcanza los 95 puntos anotados por 100 posesiones, un registro bastante peor que el ataque de los Sixers.

Ver jugar a este Noah, y a estos Bulls por extensión, ha sido un espectáculo realmente inspirador.

SECOND ALL-NBA TEAM

James Harden (25.3 pts, 5.9 asist, 4.7 rebs, 1.5 robos, 46-37-86%, 38 min).

Sus estadísticas son clavadas a las de 2013, cuando fue miembro del tercer equipo NBA. Este año le beneficia que dos de los cuatro guards que entonces tuvo por delante (Bryant, Westbrook) han tenido lesiones que les apartan de los All-NBA teams.

Harden es una pesadilla para el equipo contrario. Una máquina de crear tiros de alta productividad, esto es, triples, lanzamientos cercanos al aro o tiros libres. Dispone de un tiro exterior que las defensas deben respetar, una enorme capacidad para finalizar bajo el aro, unos grandes fundamentos de bote y uno contra uno, así como una fantástica visión de pase. Con él en pista, Houston anota 110 puntos por 100 posesiones. Sin él, el ataque Rocket se estanca. Los problemas de lesiones de Bryant y Wade han dejado a Harden como indiscutible número uno entre los escoltas NBA, a gran distancia del resto. Si las lesiones lo respetan y no se afeita, tenemos barbudo All-NBA para años.

James Harden Notches a Season-High 43 in 3 Quarters

El otro lado de la moneda con Harden es lo que ocurre alrededor de su canasta propia. Por partido, Harden promedia 1.5 vídeos en Youtube cachondeándose de su defensa, y podrían ser más. Le salvan principalmente dos cosas. Una, que su posición en la pista es aquella en la que un mal defensor tiene el efecto menos nocivo para su equipo. Y otra, que casi siempre tiene a Dwight Howard o a Omer Asik cubriéndole las espaldas.

Houston es uno de los mejores equipos de la liga, así como un experimento sobre cómo podría acabar siendo una NBA cada vez más centrada en generar triples abiertos y tiros bajo el aro. Y Harden es la pieza perfecta para ese modelo.

Goran Dragic (20.5 pts, 5.9 asist, 3.2 rebs, 1.3 robos, 51-42-76%, 35 min).

Hay varias verdades sobre esta temporada NBA. Los partidos duran 48 minutos. Cada posesión 24 segundos. Los tiempos muertos y las revisiones arbitrales son el anticlímax de cualquier final apretado. Y Goran Dragic ha jugado como una superestrella. Ninguna de las cuatro afirmaciones anteriores es discutible.

Phoenix ha pasado de estar en el fondo del pozo del Oeste en casi todas las predicciones de pretemporada a amenazar con dejar a Marc o a Dirk sin Playoffs, una gesta que podría acabar con Jeff Hornacek como entrenador del año y con la plantilla de los Suns al completo ganando un Most Improved Player honorífico (esto debería pasar). Pero de todas las circunstancias felices que han confluido en estos atractivos Suns, la figura de Goran Dragic destaca por encima de todas.

Goran va camino de convertirse en el primer base de la historia NBA en promediar 20 puntos por partido con porcentajes del 50% en tiros de campo y 40% en triples. En la temporada de su vida, Dragic tira más que en el pasado, con porcentajes muchísimo mejores, y asiste algo menos. Fue el encargado de mantener la nave de Phoenix cuando Eric Bledsoe (su mejor hombre al inicio de temporada) cayó. Los Suns son la mejor historia de la temporada, con un ataque rápido, abierto, y el director de todo ese tinglado es Dragic. Sus penetraciones a velocidad supersónica y facilidad para culminar cerca del aro recuerdan al mejor Tony Parker, pero este Dragic está anotando un 42% en triples, inalcanzable para el francés.

Si aún no habéis visto a Dragic esta temporada, hacedlo, porque a Phoenix le podrían quedar 4 partidos contados. Es un consejo.

Blake Griffin (24.1 pts, 9.6 rebs, 3.8 asist, 53%TC, 71%TL, 36 min).

No es que Blake Griffin hubiese despegado pocas veces en sus primeros tres años en la NBA, pero en esta cuarta temporada ha dado un salto enorme en su juego. Nunca había tirado con tanta frecuencia ni con tanta efectividad. Y pese a que sus números en rebotes representan un mínimo en su carrera –algo donde también tiene que ver que su compañero DeAndre Jordan los está cogiendo casi todos–, su influencia en el juego es tremenda.

Griffin ha complementado su potencia en los cortes a canasta con una interesante variedad de movimientos en el poste bajo que hacen que los rivales tengan que mandar ayudas contra él en esa posición. Sigue siendo un gran pasador, es mortal en transición, y este año ha exhibido un consistente tiro de media distancia que no estaba ahí en temporadas anteriores. Pero lo que realmente le ha hecho dar el último paso hacia la súper élite de la liga ha sido probablemente la ausencia de Chris Paul durante una fase larga de la temporada. Los Clippers ganaron 13 de esos 19 partidos donde Paul no jugó por lesión, con un Griffin como líder del equipo haciendo un partido estelar tras otro.

Que a día de hoy muchos vean a Paul y Griffin como dos estrellas de la franquicia angelina al mismo nivel es uno de los mayores cumplidos que pueden hacerse a la temporada de Blake.

Kevin Love (25.8 pts, 12.5 rebs, 4.4 asist, 46-38-82%, 36.1 min)

Una de las mayores injusticias de la temporada probablemente sea el poco reconocimiento a la actuación de Kevin Love. El ala-pívot va camino de convertirse en el primer jugador desde Kareem Abdul-Jabbar en los años 70 en promediar 25 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias. Es el único jugador de la historia capaz de promediar 12 rebotes y un triple anotado por partido. Y esta será la cuarta temporada consecutiva que lo haga, y la primera con al menos dos triples anotados por partido. Ah, y tiene un 59% en porcentaje de tiro verdadero (true shooting), mejor que Griffin o LaMarcus y a la altura de Dirk.

2014 All-Star Top 10: Kevin Love

El problema, claro está, es que Minnesota ha sido una decepción esta temporada. Pese a tener unos +/- brutales, los Wolves no han conseguido 4 victorias seguidas en todo el año, y se las han arreglado para perder casi todos los partidos apretados que han tenido. Todo esto terminó por eliminarles de los Playoffs a efectos prácticos hace bastante tiempo.

No obstante, muy poco de eso es problema de Kevin Love. Con él en pista, los Wolves anotan 5.3 puntos más que el rival por cada 100 posesiones. ¿Sin él? 7.2 puntos menos. Si bien es natural achacar a la estrella de una franquicia parte de los problemas del equipo sobre la pista, en este caso concreto esa crítica no hay por dónde pillarla. Lo único realmente criticable a la temporada de Love ha sido su defensa en posiciones cercanas al aro. Algo en lo que, por cierto, le ha ayudado negativamente que su compañero interior habitual (Pekovic) también diste mucho de ser un rim-protector de calidad.

Los Wolves han sido decepcionantes este año, pero lo han sido entre otras cosas porque en ningún momento han sabido jugar sin Love.

Tim Duncan (15.2 pts, 9.8 rebs, 3 asist, 2 tapones, 49%TC, 73%TL, 29 min).

Duncan tuvo un inicio de temporada malo, lo cual nos hizo temer que ésta pudiese ser la temporada donde la vejez por fin alcanzase al mito de las Islas Vírgenes. Pero no. Cuando sus estadísticas se proyectan a 36 minutos, se convierten en 18.7 puntos, 12 rebotes, 3.7 asistencias y 2.4 tapones. Esto es, el Tim Duncan de siempre pese a que sus huesos estén a punto de cumplir 38 años.

El sistema de los Spurs es peculiar. Las estadísticas ON/OFF muestran que son los suplentes de San Antonio los que, jugando contra las unidades rivales más débiles, acaban por romper los partidos. Así, parece que el equipo se comporta mejor sin Duncan que con él. Sin embargo, el test visual muestra que esto no es así.

Duncan sigue siendo uno de los ejes del ataque de San Antonio. Un jugador capaz de anotar tanto de media distancia como en el poste, y con una visión de juego privilegiada perfecta para el sistema abierto de Popovich. Todo esto además de seguir siendo un gran defensor y protector del aro propio dentro de la gran defensa colectiva de los Spurs. Se supone que llegará el día que Duncan no podrá producir a este nivel de élite, pero por lo pronto eso es solamente una hipótesis.

THIRD ALL-NBA TEAM

John Wall (19.7 pts, 8.7 asist, 4.1 rebs, 1.9 robos, 44-36-80%, 36.6 min)

La enorme mejora de John Wall hay que buscarla en el tiro. Hace 2 años apenas tiraba, y con razón (un 7.1% de efectividad en triples, con sólo 3 anotados en todo el año). Esta temporada ya ha anotado más de 100 triples con un porcentaje superior a la media NBA. Este acierto ha dado por finalizadas sus comparaciones con Ricky Rubio, ha incrementado sus promedios anotadores y ha hecho su juego mucho más fluido en general.

Los Wizards notan mucho la presencia de Wall en ambos lados de la pista, pero sobre todo en ataque, donde Washington cae desde 104.5 puntos a 97.8 puntos por 100 posesiones cuando Wall descansa. Por otro lado, el base es un defensor tremendo sobre el balón y cubriendo líneas de pase, aunque esa agresividad no venga en general acompañada de una buena colocación defensiva en la pista, lo cual en ocasiones le deja en evidencia.

Los Wizards siguen siendo una moneda al aire la mayoría de las noches, pero por primera vez desde hace tiempo tienen los mimbres de un equipo serio. Se esperan grandes cosas de John Wall, y habrá que seguir con atención su rendimiento en estos Playoffs que se avecinan. Porque este Wall es cada día más dominante.

Damian Lillard (21 puntos, 5.6 asist, 3.6 rebs, 43-39-87%, 36 min)

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Damian Lillard

 

 

 

 

 

 

 

Junto a su compañero Aldridge, Lillard es uno de los principales responsables de la impresionante temporada de Portland. Los Blazers tuvieron un inicio espectacular principalmente basado en acertar con los tiros lejanos y ganar todos los partidos apretados, y en ambas situaciones Lillard fue clave. Es el segundo jugador que más puntos ha anotado en los últimos 30 segundos de partidos apretados (diferencia de 3 o menos puntos), y lo ha hecho con un porcentaje de tiro verdadero (true shooting) mayor que los 30 primeros de dicha lista. Una barbaridad.

2014 All-Star Top 10: Damian Lillard

Lillard ha ido ganando efectividad a base de eliminar sus tiros de media distancia, y si bien su temporada probablemente esté un tanto sobrevalorada, la amenaza constante que supone para la defensa rival le hace entrar por los pelos en este tercer equipo All-NBA. Su gran punto débil sigue siendo su defensa, mucho peor de lo que uno podría pensar. Pero incluso cuando el resto de bases y escoltas del Oeste se recuperen de sus lesiones no sería extraño ver aparecer a Lillard por estos lares de nuevo. Tiene talento para ello.

Carmelo Anthony (27.5 pts, 8.2 rebs, 3.1 asist, 1.2 robos, 45-40-85%, 39 min).

La temporada pasada Carmelo quedó tercero en la votación como MVP. Sus Knicks lograron 54 victorias y sus números fueron brutales. ¿Este año? Sus Knicks han sido una decepción andante, han aparecido en partidos sin ningún interés por jugarlos y van camino de pasar de hablar de anillo en noviembre a quedarse fuera de los Playoffs. Sin embargo, si uno compara los números de arriba a los del Carmelo 2013 (28.7 pts, 6.9 rebs, 2.6 asist, 45-38-83%, 37 min), no se aprecian diferencias muy significativas.

2014 All-Star Top 10: Carmelo Anthony

Melo es el jugador que más tiros por partido lanza en la NBA, y una de las pocas opciones ofensivas sólidas de su equipo. Tiene el segundo mejor PER de su carrera, y el mejor porcentaje reboteador defensivo que jamás haya logrado. Siempre tendrá sus cosas malas, pero Carmelo sigue estando a un altísimo nivel. Y como en el caso de Kevin Love en Minnesota, la mayor parte de los problemas de los Knicks esta temporada suceden con Anthony en el banquillo. Con Melo en pista, los Knicks son mejores que el rival (por los pelos), pero sin él son unos desastrosos 10 puntos por 100 posesiones peores que quien tengan enfrente, con una eficiencia defensiva de 110.3 que sería la peor de toda la NBA.

En resumen, Carmelo usa menos posesiones que el año pasado, rebotea y asiste más, tiene un porcentaje de tiro un pelín menor, y va a la línea de personal menos. Es decir, en esencia es el mismo jugador que el año pasado, cuando casi todo el mundo pensaba que era el tercer mejor jugador de la temporada. Merece un hueco en estos All-NBA teams.

Paul George (21.7 pts, 6.7 rebs, 3.5 asist, 1.9 robos, 42-36-86%, 36 min).

Si sólo mirásemos el ataque, Paul George no entraría en un quinteto All-NBA. Pero claro, a esto del baloncesto se juega en dos canastas, y defendiendo la suya George está entre los mejores.

Tanto George como sus Pacers empezaron el año como un tiro, con el jugador anotando casi a placer desde cualquier posición del campo. No obstante, la temporada está acabando de manera bien distinta, con George tirando por debajo del 40% en tiros de campo tras el All-Star. Y ni siquiera esa es la problemática más acuciante de unos Pacers que parecen inmersos en una crisis de identidad en el momento más inoportuno para tenerla.

2014 All-Star Top 10: Paul George

Pese a este bajón paulatino a lo largo del año, la temporada de George es la mejor de su carrera de largo. Está lanzando casi tres tiros más por cada 36 minutos jugados, y manteniendo sus porcentajes en el resto de cosas. George utiliza una cantidad muy alta de las posesiones de su equipo, algo impropio de un ataque en teoría equilibrado como el de los Pacers, y que habla de los problemas de generación exterior que Indiana está teniendo. Por otro lado, las estadísticas de tipo ON/OFF muestran lo que se sabe: el quinteto de Indiana apabulla al rival, pero los Pacers se hunden con los suplentes en pista. Principalmente el ataque. Pero esto no es sólo cosa de George, sino que lo mismo se puede decir de cualquier otro titular Pacer.

George se juega más que el honor en esto de entrar en un All-NBA team. Y es que según el acuerdo al que llegó con los Pacers el verano pasado, y gracias a la “Derrick Rose rule”, el jugador cobraría unos 6 millones de dólares más repartidos entre los próximos 5 años si acaba siendo elegido. Un detalle que, si bien parecía cosa hecha hace un par de meses, ahora no está claro en absoluto.

Dwight Howard (18.5 pts, 12.3 rebs, 1.8 tapones, 59%TC, 55%TL, 34 min).

Dwight es una de las estrellas NBA menos valoradas por el aficionado, probablemente debido a una mezcla entre su carácter, su poca puntería desde el tiro libre, y la sensación de que casi todas sus canastas son más debidas a su portentoso físico que otra cosa. Pero aquí está la cosa: el físico de Dwight ya no es tan portentoso como solía, y sin embargo sigue anotando con buenos porcentajes. Incluso ha mejorado su (horroroso) porcentaje de tiros libres en unos cuantos puntos. Y aunque los habilidosos juegos de pies en el poste bajo capturen más la vista que los mates, estos últimos también valen dos puntos y casi nunca se salen. Y no es que las defensas rivales los regalen, precisamente. Que un jugador sin capacidad de anotar ni siquiera de media distancia sea capaz de superar los 18 puntos por partido con casi un 60% en tiros de campo está al alcance de muy pocos. Dejando a un lado los puntos de estilo, por supuesto.

Estamos viendo a un Dwight a medio camino entre sus dos etapas anteriores: mejor que ese Dwight de los Lakers elegido en el tercer quinteto ideal la pasada campaña, pero peor que ese Dwight de Orlando que fue el mejor pívot de la NBA por defecto durante años. A su favor podemos decir que es uno de los 5 mejores reboteadores de la NBA, así como un protector de élite del aro propio. Que tiene varios movimientos efectivos en el poste bajo y que sigue siendo una máquina como bloqueador en el pick&roll. En su contra, podemos decir que uno de los modos más seguros de perder un balón en la NBA es dárselo a Howard en el poste bajo. La absurda cantidad de balones que Dwight recibe en esa posición habla más de un precio que el equipo paga por tenerle contento e integrado en el juego que de una acción de ataque realmente efectiva.

Si Howard y Jefferson jugasen en otra posición, la balanza quizás se acabaría inclinando en favor de Big Al. Pero en una posición como la de pívot donde la capacidad defensiva del jugador es tan determinante, Dwight probablemente siga teniendo la mejor baza.

 

 

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Comentarios

Mis 3 All-NBA Teams:
1er equipo: C. Paul / J. Harden / K. Durant / L. James / J. Noah
2do equipo: S. Curry / G. Dragic / C. Anthony / B. Griffin / D. Howard
3er equipo: T. Parker / J. Wall / P. George / K. Love / A. Davis (si lo consideramos center, sino escojo a Al Jefferson).
Otros que quiza podrían formar parte del 3er equipo: K. Lowry, D. DeRozan, L. Aldridge.
Salu2

Sé que hay una corriente que se podría llamar 'Por Curry mato' - aplicable también aunque en menor grado a Kevin Love- y que tiende a mitigar en exceso sus defectos. Creo que se le puede penalizar incluso más que a Jefferson por temas defensivos. Es más, hay bastante consenso en que Big Al ha mejorado bastante en un tema en el que era nulo. Si hubiera cinco quintetos tal vez pondría a Melo en el último. Enorme trabajo, compi.

Vaya curro amigo! Varios apuntes, dudas o detalles (sé cómo acceder a las estadísticas avanzadas pero no cómo filtrar, sorry) :

-porcentaje de tiro efectivo de Wall? El test visual me dice que sus jumpers son muy cómodos sin amago de oposición. ¿qué ocurriría en Play-off, teniendo en cuenta que su otra fuente de anotación es la transición? Alguien tiene el dato sobre el porcentaje de uso de Wall comparado con el de Kemba Walker?

-el nefasto clutch de Melo le vale para ser incluido en un tercer mejor equipo? Por ahí me parece ver la cara de Anthony Davis.

-Descartas a Jefferson por su incapacidad defensiva, e incluyes a Lillard que hace internacional hasta a McCallum? En la comparativa, el Lowry post-Gay no sale mal parado en cuanto a liderazgo y le mete varios cuerpos de ventaja en asuntos de zaguero.

-Curiosidad. Mejora de Durant de un año para otro en cuanto a % de asistencias con él y Westbrook en pista.

-Cual es la posición de Jefferson entre los center titulares en cuanto a % de rebotes con oposición? Y el equipo con él o sin él en pista en rebotes?

-También me gustaría saber el porcentaje de uso (esto es; la influencia a través de punto o asistencia) de Dragic, Paul George y Harden.

Perdón por el abuso. Un saludo.