Los clubes de Euroliga suelen mirar al mercado de la NBA en busca de jugadores con pocos minutos que puedan dar el paso a cruzar el Atlántico y probar suerte en el baloncesto europeo. Sin embargo, esto no siempre garantiza el éxito, y en la última semana se ha visto un ejemplo claro: un jugador que ha quedado sin equipo tras una etapa decepcionante en la máxima competición continental.

Devonte Graham deja el Estrella Roja

Devonte Graham ha puesto fin a su etapa en el Estrella Roja tras alcanzar un acuerdo de rescisión de contrato que lo vinculaba al club hasta final de temporada. El base estadounidense se marcha del conjunto serbio después de un paso decepcionante, habiendo disputado tan solo 7 partidos de Euroliga y quedándose fuera de la convocatoria en los últimos encuentros.

En la máxima competición continental, Graham ha promediado 3 puntos, 1,3 rebotes y 1,1 asistencias en 11,2 minutos por partido, muy por debajo de las expectativas generadas tras su trayectoria en la NBA. Ahora, el jugador está libre y, aunque él prefiere regresar a la NBA, su futuro podría estar en otro club de Euroliga.

El posible fichaje del Real Madrid de Devonte Graham

Durante el pasado mercado de verano, Devonte Graham estuvo muy cerca de fichar por el Real Madrid, donde habría sido una pieza clave para el proyecto de Sergio Scariolo. Según el periodista Darko Plavšić, el acuerdo casi se cerró, pero Graham optó por seguir intentando su carrera en la NBA, dejando escapar la oportunidad de incorporarse al club blanco. Finalmente, al no tener hueco en la liga estadounidense, terminó firmando por el Estrella Roja.

En la NBA, Graham ha tenido una trayectoria destacada en varias franquicias, incluyendo Charlotte Hornets, New Orleans Pelicans y San Antonio Spurs. Entre 2018 y 2024, promedió temporadas de hasta 18,2 puntos, 7,5 asistencias y 3,4 rebotes por partido, demostrando capacidad ofensiva y potencial para haber sido un jugador más diferencial en Euroliga.

Ejemplos de NBA que no triunfaron en Euroliga

Fichar a jugadores de la NBA para la Euroliga supone un gran atractivo, pero también un riesgo notable. Algunos casos han salido bien, como Jabari Parker en el Barça Basket o Kendrick Nunn en el Panathinaikos, que se adaptaron al estilo europeo, rindieron a alto nivel y generaron un impacto económico y mediático positivo. Por el contrario, otros fichajes no funcionaron: Kemba Walker apenas promedió 4,4 puntos en el AS Mónaco, mientras que Wesley Johnson solo aportó 3,3 puntos en el Panathinaikos, demostrando que la transición desde la NBA no garantiza éxito.