El Real Madrid afronta la final contra Olympiacos con la necesidad de sobreponerse a varias bajas importantes, un reto que obliga al equipo a reinventarse desde lo colectivo. Sin referencias habituales en el juego interior, los blancos deberán apoyarse en la intensidad, el acierto exterior y el esfuerzo compartido para competir al máximo nivel. Las claves del partido y el plan de Scariolo al detalle.
El plan del Real Madrid es claro ante Olympiacos
El Real Madrid llega a la final obligado a maximizar su acierto exterior para compensar las importantes bajas en el juego interior. En la semifinal ante Valencia Basket firmó 14 triples de 34 intentos (41,2%), un dato muy superior al de su rival y que resultó decisivo para romper el partido. Sin Tavares, Len y Garuba, el equipo pierde presencia en la pintura, por lo que repetir o incluso mejorar ese porcentaje desde el perímetro será clave para generar ventaja y abrir la defensa de Olympiacos.
El plan de Sergio Scariolo se sustenta en cifras y ajustes muy claros: el equipo generó hasta 19 segundas opciones gracias al rebote ofensivo y apostó por quintetos abiertos, con jugadores como Hezonja o Deck actuando cerca del “cuatro”. Además, el técnico introdujo variantes defensivas como la zona y rotaciones constantes para mantener la intensidad. Con estos recursos, el Real Madrid busca equilibrar su desventaja física mediante ritmo, tiro exterior y trabajo colectivo.
Las fortalezas del Olympiacos que pueden hacer daño al Real Madrid
Por su parte, Olympiacos llega a la final con un juego muy fiable en la pintura, donde Nikola Milutinov se ha mostrado dominante, como reflejan sus 13 rebotes en la semifinal ante Fenerbahce. Su capacidad para controlar el rebote y generar segundas oportunidades puede castigar especialmente a un Real Madrid sin pívots naturales.
En el perímetro, Olympiacos también presenta amenazas claras, con jugadores como Tyler Dorsey capaces de anotar con regularidad y castigar desde el triple. Su estilo combina momentos de ritmo alto con ataques bien estructurados, lo que les permite adaptarse a diferentes escenarios de partido.