Zeljko Obradovic ha vuelto a dejar claro por qué es uno de los entrenadores más exigentes de la Euroliga. Tras entrar al vestuario del Partizan, se encontró con una imagen que le pareció inaceptable: todos los jugadores pendientes de sus móviles, sin la concentración necesaria antes de un partido crucial de Euroliga. Esta situación refleja, según el cuerpo técnico, una falta de profesionalidad que podría estar lastrando el rendimiento del equipo.

Obradovic estalla contra la actitud de sus jugadores en el vestuario

El vestuario del Partizan se ha convertido en un reflejo de la cultura digital que muchos jugadores llevan a la pista. Obradovic considera que la plantilla no está mostrando la disciplina ni el compromiso necesarios para competir al más alto nivel, lo que genera frustración en el entrenador.

El problema se ve agravado por un calendario apretado y la integración de fichajes recientes, que dificultan encontrar el ritmo de trabajo adecuado. La combinación de estas circunstancias con la falta de concentración de los jugadores ha generado un ambiente tenso que preocupa al cuerpo técnico.

Las nuevas tecnología: Un desafío para la profesionalidad

La influencia de los móviles y la constante conectividad se ha convertido en un obstáculo para el rendimiento colectivo. El uso excesivo de dispositivos electrónicos dentro del vestuario está afectando la profesionalidad del equipo, y tanto entrenador como cuerpo técnico buscan revertir esta situación antes de que tenga consecuencias deportivas más graves.

El Partizan, con un balance de 4‑7 en Euroliga, necesita recuperar disciplina y enfoque si quiere mejorar sus resultados. La exigencia de Obradović no admite relajación, y la plantilla deberá adaptarse para afrontar los próximos compromisos con la concentración que exige la competición.