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Nino Buscató se despidió de la selección desde el podio del Eurobasket 73 (foto: fpferrandiz.org)

1973, de vuelta a la élite jugando en casa

  • España volvió a codearse con los mejores equipos del continente en el Eurobasket que disputó como local en 1973. Aquella fue una plata de un gran valor tras vencer a la URSS en semifinales y caer con una potentísima Yugoslavia en la final

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Nino Buscató se despidió de la selección desde el podio del Eurobasket 73 (foto: fpferrandiz.org)
Fue en España, Barcelona y Badalona en 1973, donde España logró su segunda medalla a nivel europeo, de nuevo una plata. Un equipo entrenado por el mítico Díaz-Miguel, en el que se podía encontrar a dos americanos, Clifford Luyk y Wayne Brabender, junto a ellos los mejores jugadores nacionales de la época, Vicente Ramos, Luis Miguel Santillana o José Luis Sagi-Vela. Además, y en un lugar destacado, Nino Buscató, que se despediría de la selección española tras jugar la final de este Eurobasket después de 222 partidos jugados, en aquel momento el jugador con más internacionalidades, en la actualidad, sólo superado por “Epi” con 239.

Ronda Preliminar

El torneo se disputó entre el 27 de Septiembre y el 6 de Octubre de 1973. Lo disputaron doce equipos divididos en dos grupos de seis. El grupo A, con sede en Badalona y el B con sede en Barcelona. Indudablemente el gran favorito del grupo A era la URSS, sin perder de vista a Checoslovaquia o Polonia. En el grupo B, el de España, los grandes rivales eran Italia, que había sido bronce y Yugoslavia, plata en 1971.

En esta primera fase, España cayó en la jornada inaugural frente a Yugoslavia por 59-65 en un partido en que los 20 puntos de Brabender no pudieron con los 15 de Tvdic y los 13 de Jelovac, y con la dura defensa de los yugoslavos. En el segundo partido se ganó a Bulgaria en lo que la prensa tituló como un “durísimo y trepidante encuentro” por 85-69. El tercer partido de la selección española fue uno de los mejores de todo el torneo con la victoria sobre Italia por 77-65, en una “memorable actuación”, destacando especialmente Brabender con 23 puntos, Santillana con 20 y Luyk con 13. Se volvió a ganar, no sin apuros a Francia, en un duro partido por 80-85 en el que el juego de equipo permitió que hasta cinco jugadores (Brabender, Luyk, Santillana, Buscató y Sagi-Vela) superaran la barrera de los diez puntos. En el último partido del grupo, España superó con facilidad a Grecia permitiéndose dar minutos a jugadores menos habituales, el marcador, 74-86. En esta última jornada de grupo se pudo disfrutar del que fue quizás el mejor partido del campeonato, un Yugoslavia-Italia que necesitó de dos prórrogas para decidirse por un ajustado 73-71, que dejó a Italia, el equipo liderado por Dino Meneghin, fuera de las semifinales del torneo.

El grupo A, el de Badalona, se resolvió sin excesivas sorpresas, la URSS fue el mejor equipo y ganó todos sus partidos pese a no mostrar un gran nivel. Segunda quedó Checoslovaquia, que ganó todos sus partidos perdiendo únicamente su partido frente a la URSS (55-77). La gran decepción del grupo y quizás de todo el torneo fue la selección de Polonia, que llegaba con vitola de favorita tras ser cuarta en el Eurobasket de 1971 y que concluyó quinta de grupo venciendo solamente al colista, Rumanía, para ser finalmente el último clasificado de este europeo.

 

Grupo A, Badalona
Grupo B, Barcelona
Equipo Victorias-Derrotas Equipo Victorias-Derrotas
URSS 5-0 Yugoslavia 5-0
Checoslovaquia 4-1 España 4-1
Turquía 2-3 Italia 3-2
Israel 2-3 Bulgaria 2-3
Polonia 1-4 Grecia 1-4
Rumanía 1-4 Francia 0-5

 

Las Semifinales

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Díaz-Miguel es uno de los grandes artífices de los éxitos del baloncesto español (foto: Mundo Deportivo)
Las semifinales enfrentaron por una parte a Yugoslavia frente a Checoslovaquia y a España contra la URSS. En la primera semifinal, Yugoslavia pasó por encima de Checoslovaquia con un tanteador de 96-71, una exhibición de juego por parte de los balcánicos en que hasta seis de sus jugadores sumaron 10 o más puntos y dónde dos de sus jugadores más decisivos, Cosic y Solman, se quedaron sin jugar en toda la segunda parte. Con este resultado, Yugoslavia se convertía en el gran favorito para la victoria final. Por su parte, Checoslovaquia se quedaba fuera pese al esfuerzo de jugadores como Brabenec (14 puntos), Pospisil (20 puntos) o Zidek (22 puntos), viéndose obligados a luchar por la medalla de bronce.

La gran sorpresa del torneo llegó en la otra semifinal. La ambición española se vio recompensada con la victoria frente a la URSS por 76-80, en lo que el seleccionador soviético había calificando como “una final anticipada” en la víspera del partido. La victoria se vería descrita de la siguiente manera en el primer párrafo de la crónica de Mundo Deportivo: “Y el milagro se hizo: el equipo de España, en una actuación fastuosa, inconmensurable, de una increíble fuerza, cuajó la gesta, tenida por imposible, de abatir al coloso soviético – al mismísimo campeón olímpico – calificándose de este modo para la gran final del Campeonato de Europa”. Estas palabras tienen un doble significado, por una parte, no hay que olvidar el éxito deportivo que suponía lograr el pase a la final, en casa y frente a un rival potentísimo como la URSS, que llevaba dominando el baloncesto europeo desde 1957, ganando ocho Eurobasket de forma consecutiva. Además, el equipo soviético contaba con grandes jugadores, entre los que destacaba Belov, una leyenda del basket europeo que tiene su lugar reservado en el 'hall of fame' de la FIBA. Por otra parte, la situación política española obliga a resaltar más aun la victoria frente al “enemigo” soviético, el régimen franquista siempre ponía especial hincapié en resaltar las victorias frente a la URSS, como sucediera en la final de la Eurocopa de fútbol de 1964. En lo puramente deportivo, nuevamente el jugador más destacado del equipo español fue Brabender, que dio una lección de baloncesto con sus 20 puntos, bien secundado por Buscató con 16 y por Vicente Ramos que realizó su mejor partido del campeonato también con 16. En el equipo ruso los puntos se repartían entre cuatro jugadores, Kovalenko (10), Boloshev (16), Belov (16) y Paulauskas (19).

La final

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Esta fue la portada del diario Mundo Deportivo el día de la gran final (foto: Mundo Deportivo)
Esta vez sí, la final del Campeonato de Europa se convirtió en un fenómeno social, llegando incluso a copar la primera plana de los diarios, la portada de Mundo Deportivo rezaba de la siguiente manera: ¡¡A por la medalla de oro!!, pese a lo cual compartía protagonismo con la jornada de la Liga de Fútbol y con las carreras de motos que se celebraban en Monjuic, con Ángel Nieto como protagonista. Las declaraciones previas al partido eran claras y mostraban que el objetivo del conjunto español ya se había superado, así lo dejaba patente Segura de Luna, “Aspirábamos a la medalla de bronce, ganamos la de plata y soñamos con el oro” o Díaz-Miguel, “Hemos superado con creces cualquier pronóstico”, aunque la declaración más curiosa fue la que realizó Raimundo Saporta, “Recordé a nuestro capitán que al pódium se sube con el pie derecho”. Pese a todo esto, el anuncio más importante que se realizó en las horas previas a la final frente a Yugoslavia fue la de que el capitán, Nino Buscató abandonaría la selección después de la final, dotando al partido de una emotividad especial.

La final en sí careció de historia, los nervios de los españoles en la primera parte y el buen juego yugoslavo condenaron a España a la derrota tras concluir la primera parte con 31-43 en el marcador. Yugoslavia era un equipo mucho más curtido en partidos decisivos puesto que esta era su quinta final desde 1961, todas ellas frente a la URSS y demostró que era un equipo con un talento ofensivo indudable. Kosic con 23 puntos y Slavnic con 12 fueron los jugadores más destacados del conjunto balcánico. Por España, una vez más la gran actuación de Brabender con 22 puntos, fue acompañada por los 10 tanto de Luyk como del capitán Buscató.

Pese a la derrota, la gran actuación del equipo español sirvió para causar un gran impacto social, más aún cuando el campeonato se disputaba en casa. De esta manera, se sumaba una nueva piedra a la estructura baloncestística nacional nacida de 1935 y que junto con otros éxitos posteriores se reflejan en la buena salud que el deporte de la canasta disfruta actualmente en nuestro país. 

Clasificación final

1º- Yugoslavia
2º- España
3º-
URSS
4º-
Checoslovaquia
5º-
Italia
6º-
Bulgaria
7º-
Israel
8º-
Turquía
9º-
Rumanía
10º-
Francia
11º-
Grecia
12º-
Polonia

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Comentarios

Jaja, redfko no perdonas una, eh? :) Grandes jugadores teníamos por aquel entonces pero también grandes y fieles aficionados por lo que se lee por este foro. Saludos popes :)

A muchos de esos jugadores los vi jugar, y fueron los que me incularon el amor a este deporte. Muy bueno homenajear a estos pioneros, sobre todo a esa figura esencial en nuestro baloncesto que fue Diaz Miguel.Y por cierto, en la clasificación aparece como 3° Rusia, cuando lo correcto seria URSS.

¡Qué grandes todos ellos! Aunque no se le menciona, ahí estaba también el gran Carmelo Cabrera. En aquellos días, era jugador del Real Madrid.