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Ex ACB por el mundo: ponemos rumbo a Argentina, el Líbano y Bélgica

Cuarta entrega de la serie "Ex ACB por el mundo". En esta ocasión, nos trasladamos a otros dos continentes -y nos quedamos en Europa- para explicar cómo les está yendo a tres jugadores con pasado en nuestra competición doméstica. Los protagonistas son tres nombres contrastados por la veteranía, por la calidad y, en algún caso, por la sensación de haber podido hecho más de lo que hicieron en ACB. Sin más dilación, arranquemos.

Leo Mainoldi

Hace ya dos décadas, un jovencísimo jugador nacido en Santa Fe aterrizó en Valencia para sumarse al proyecto del por aquel entonces Pamesa Valencia de EBA. Su debut vino en la jornada 17, aunque solo estuvo en cancha un minuto y medio. En la temporada siguiente, tampoco disfrutó de muchas oportunidades y decidió seguir creciendo en Lleida. Allí, el ala-pívot comenzó a destacar y, tras dos temporadas en el conjunto catalán, Baloncesto Fuenlabrada lo fichó para el primer equipo. En total, vistió la camiseta del equipo del sur de Madrid un total de 5 temporadas; aunque en las dos primeras parecía que su crecimiento se estancaba, en las otras tres sí se erigió como una de las piezas clave de aquel Fuenlabrada de Valters, Quino Colom, Rabaseda, Valters o Ayón -precisamente con este último formó una dupla de muchos galones-. Su mejor encuentro en la ACB llegó en octubre de 2012, cuando se fue hasta los 17 puntos y 15 rebotes para 32 de valoración ante Lagun Aro GBC. Después, en la 12-13 se incorporó a las filas de Baskonia, pero sus números fueron más discretos. Y desde entonces, disputa la liga argentina.

Pese a haber estado en diferentes equipos de la competición de su país natal, a sus 37 años Mainoldi sigue rindiendo a un nivel excelso en Boca Juniors. Solo ha habido un partido en esta temporada que ha bajado de los 10 créditos de valoración. Y han sido especialmente buenas las dos últimas jornadas disputadas: ante Peñarol, una actuación muy completa con 20 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias; ante San Lorenzo, 27 puntos y 7 rebotes para 33 de valoración. Sí, son ya muchos los años que llevamos sin ver al ala-pívot nacionalizado italiano, pero por lo que parece la calidad sigue ahí a pocos meses de cumplir los 38.

Ken Horton

Hemos hablado de Mainoldi, que estuvo prácticamente una década en España. Pues bien, nuestro siguiente protagonista solo permaneció una sola campaña en las que disputó 36 partidos. Ken Horton no fue seleccionado en el Draft de 2012 tras destacar tanto en ataque como en defensa, así que puso rumbo a Francia para jugar en la segunda división. Allí empezó su viaje que lo llevó por Finlandia, Alemania, Kazajistán e Italia hasta recalar en San Pablo Burgos en la temporada 20-21. Ese año, pocos podían saber que el conjunto burgalés descendería unos meses más tarde, y menos después de alzarse con el título de la BCL en aquella 20-21 y de proclamarse campeón del mundo en 2021.

El ala-pívot americano no fue un elemento clave en los esquemas de Joan Peñarroya: saliendo desde el banquillo, sus números fueron discretos -promedió 8 puntos por encuentro-. Su encuentro más destacado a nivel ofensivo fue ante Bilbao Basket (18p) y su mejor actuación llegó ante GBC (19 de valoración). Sin pena ni gloria y con una lesión que lo tuvo apartado un año, se marchó a Puerto Rico, pero sus promedios tampoco encandilaron. Este curso, a sus 33 años, firmó en uno de los países más exóticos, Líbano, para enrolarse en las filas del Beirut Club. Allí parece que no le esté yendo nada mal, pues solo en una jornada bajó de los dobles dígitos en valoración -y en cinco encuentros, ha estado por encima de los 20-. En la liga libanesa, también se encuentra otro ex ACB, Ricky Ledo, que pasó por Baskonia en 2017.

Pierre-Antoine Gillet

A muchos, el último de los nombres de hoy nos suena al típico "lo que pudo haber sido y no fue". Y no por falta de capacidad, sino porque su talento no acabó de convencer a los equipos ACB. Pierre-Antoine Gillet nació Huy, Bélgica, hace ya 31 años. Sus inicios en el profesionalismo llegaron de la mano de Liege Basket y, sobre todo, de Oostende, su club "de toda la vida". Cuando empezó a despuntar en su país natal, decidió dar un salto en su carrera y probar suerte en Francia. Todo hay que decirlo, no destacó demasiado, pero el por aquel entonces Iberostar Tenerife puso los ojos en él por, entre otras cosas, la brutal efectifidad que venía teniendo Gillet desde más allá del arco -más del 42%-. En la isla no acabó de cuajar pese a sus buenas prestaciones en los porcentajes de triples, así que Fuenlabrada lo firmó por un año en la temporada sieguiente. Aunque tuvo más protagonismo y galones, tampoco convenció para quedarse un año más en la ACB.

En la 20-21, el ala-pívot tirador regresó a Bélgica, a Oostende, donde más a gusto se siente. En la BNXT League le ha costado arrancar, pero sus números han ido creciendo desde que empezara el curso: 14 puntos y 8 rebotes, y 13 puntos y 6 rebotes llevan su firma en las dos últimas jornadas frente a Limburg y Leuven, respectivamente. Como decíamos, un jugador que siempre que ha jugado con su selección, ha dado la sensación de poder haber hecho más en su carrera gracias a su excelente tiro de larga distancia. Sea como fuere, Pierre- Antoine Gillet es un nombre ilustre en el baloncesto belga.

 

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