Triple de Raúl López a poco del final. El Madrid tiene la victoria en su bolsillo y nos preparamos para llegar rápidamente a la zona mixta y hablar con el Jefe de Prensa del Real Madrid. El objetivo es claro: acceder a los vestuarios de la Roma, tal y como permite la Euroliga desde hace unos años. Hablamos con Jorge Pérez Vara, el responsable de todo esto, quien amablemente nos comenta que hay que solicitar el acceso durante la semana del partido.
No pasa nada, decido quedarme para rascar alguna declaración y de paso para ver de cerca de Dejan Bodiroga, que mantiene la misma clase y elegancia una vez alejado de las canchas. Mientras todo esto ocurre, Repesa, con cara de muy pocos amigos, abandona el que un día pudo ser su vestuario y se enciende un cigarrillo. Un miembro del Real Madrid le alerta de la prohibición y educadamente el croata marcha al exterior. De ahí, de la calle, entra un frío helador y los minutos pasan y no hay noticias de ningún jugador de la escuadra italiana. Sólo de Bodiroga que no para de pasear y de entrar y salir.
Se abre una puerta y asoma la pequeña figura del incansable utillero de la Lottomatica, un tipo sensacional que no respira ni un segundo. Se me acerca un periodista italiano y me habla de Drejer. Le pregunto las razones por las que el danés no ha jugado ni un minuto. Para él son claras: es un jugador fantasma, tiene problemas aquí arriba y se señala la sien. Oficialmente, el ex blaugrana arrastra una lesión. Pero siempre hay algo más. A todo esto aparece Roko Ukic, rostro cansado. Atiende a los medios en un correcto inglés, mientras se atusa el pelo e intenta explicar las causas de la derrota. Le sigue Drejer que, para evitar sospechas y dejar claro que está lesionado, cojea al bajar la escalinata de metal. Y por fin, 45 minutos después de acabado el choque aparece Roberto Gabini. El argentino es un tipo educadísimo y muy cercano y me explica que su equipo ha salido derrotado por no saber amarrar el encuentro en los instantes finales. Empezamos mal, conseguimos meternos en el partido y al final el Madrid, con mucha confianza en casa y un par de triples en los últimos minutos, ha conseguido llevarse la victoria.
La expedición italiana al completo se monta en el autobús. El coso ha quedado prácticamente desierto, la Euroliga ha consumido una jornada más.