A principios de temporada nos planteábamos la posibilidad de que Los Clippers acabaran por encima de los Lakers al final de la regular season. Sólo lo habían conseguido en cuatro ocasiones a lo largo de la historia y ésta temporada puede ser la quinta aunque de momento los Lakers les sacan una cabeza. 

La que sí es plusmarca para el otro inquilino del Staples Center son las seis victorias consecutivas, hecho que no sucedía desde hacía 20 temporadas. Este logro habla mucho sobre la historia de esta franquicia sometida a una reconstrucción constante.

Lo consiguieron a lo grande, contra los actuales campeones de la NBA y por 19 puntos de diferencia (95-75). En esta ocasión las estrellas con más brillo no fueron ni Chris Paul ni Blake Griffin. La máxima distinción fue a parar a Randy Foye, un talento que nunca ha acabado de explotar debido a sus intermitentes problemas físicos. Foye, autor de 28 puntos, igualó además el récord de la franquicia con 8 triples convertidos de 15 intentos. "Simplemente he intentado ser agresivo", declaraba el jugador de New Jersey al finalizar el partido. El pupilo de Vinny del Negro está en racha y acumula un 16/33 en tiros de tres puntos en los últimos 3 partidos. Un arma ofensiva más a sumar en estos pujantes Clippers.

La noche de Foye

Isaiah Thomas, ROY del mes por el Oeste

Sacramento Kings necesita más alegrías. La redimensión de DeMarcus Cousins, es una de ellas. La otra, la consolidación del rookie Isaiah Thomas, que ha sido galardonado con el trofeo al mejor rookie del mes por el Oeste. En el Este continúa la dictadura de Kyrie Irving. Thomas fue el mejor asistente entre los rookies con 4.6 asistencias y segundo en ataque con 13.5 puntos por partido. Irving copó la anotación con casi 20 puntos de media. Su mejor actuación tuvo lugar en la derrota contra los Spurs (117-112) en la que se fue hasta los 28 puntos -tope de anotación-, 10 asistencias y 4 rebotes. Thomas ha iniciado abril con la misma tendencia al alza anotando 17 puntos y repartiendo 5 asistencias en la victoria de los Kings sobre los Timberwolves (108-116).

El menudo base de 1.75 y gran talento dejó la universidad de Washington en su año junior después de promediar 16.8 puntos, 6.5 asistencias, 3.5 rebotes y 1.3 recuperaciones. Su corta estatura fue un handicap para que no fuera una elección más alta en el draft aunque finalmente los Kings le dieron la oportunidad eligiéndolo en la última posición (pick #60). El devenir de las jornadas les ha dado la razón. Por contra, su compañero Jimmer Fredette, cañonero en la NCAA con BYU y décima elección en el mismo draft sigue sin encontrar su sitio en la NBA  y promedia 7.4 puntos en 18 minutos de media. No es una decepción absoluta, pero tal vez los Kings no eran el mejor destino.