Solapas principales

Lonny Baxter con la Universidad de Maryland (eurobasket.com)

Lonny Baxter y su nueva oportunidad italiana

  • Esta es la historia de de todo un campeón universitario cuya carrera se complicó sobremanera con su llegada al profesionalismo, la etiqueta de "undersized", la falta de minutos y dos noches de disparos dieron con sus huesos con la cárcel y después... tiempo de redención en Siena
Un deportista ejemplar en su juventud

Lonny Leroy Baxter vivió una vida deportiva plena de éxitos desde su etapa de instituto hasta que en la NBA fue devorado por los minutos que pasó en el banquillo viendo como los que jugaban eran los siete-pies que poblaban las zonas pintadas de los monstruosos pabellones de la geografía americana.

El hombre del que trata esta historia fue un líder en los cuatro equipos donde jugó antes de ser drafteado: Montgomery, Anacostia, la escuela militar de Silver Spring como highschooler y la prestigiosa Universidad de Maryland.

En el instituto aprendió a llevar la carga de todo equipo y a soportar la presión mediática a la que están condenados todos los que destacan. El Washington Post ya lo subió a un pedestal cuando lideró a Montgomery en su año junior, y con Anacostia ganó el campeonato de la ciudad de Washington D.C. haciendo de la final su mejor partido: 35 puntos y 12 rebotes para la criatura.

Desde el punto de vista deportivo, su periplo universitario fue extraordinario, y ya en el primer año se averiguaba un futuro muy prometedor: fue elegido freshman del año en la ACC, su conferencia. Dos años después llegó a la Final Four de la NCAA y los técnicos del equipo nacional universitario se fijaron en él para componer el equipo que participaría en la Uniersiada de Pekín. Allí consiguió una medalla de bronce como símbolo brillante del bagaje que iba acumulando.

2002: El título completa su ciclo universitario

El momento cumbre llegó un año después, guiados por el entrenador Gary Williams los Terps de Maryland (o Garyland, como en reconocimiento a su entrenador suelen llamarla los estudiantes) volvieron a llegar a la Final Four, pero esta vez no se fueron de vacío, ya que derrotaron en la final a los Hoosiers de Indiana por 64 a 52.

Otros jugadores conocidos de aquel fantástico equipo son Chris Wilcox, Drew Nicholas, Steve Blake y sobre todo Juan Dixon, un jugador que tuvo que sobreponerse a una adolescencia marcada por la muerte de sus padres, drogadictos, y el afán de superación que le llevó a graduarse y ganar un título nacional siendo el MVP de la final.

Pero aunque otros se llevaran laureles, Gary Williams sabía reconocer quién había sido un pilar imprescindible en su equipo campeón: "Lonny Baxter no tiene el reconocimiento que se merece por lo que significa para nuestro equipo. Suele jugar contra gente más alta que él y encuentra el camino hacia el aro de manera consistente. Sin un buen juego interior muy pocos equipos pueden tener éxito, y Lonny nos da la presencia interior que necesitamos para nuestro éxito". Baxter supo reconocer el protagonismo de Dixon: "Éste fue su año, obtuvo lo que se mereció". En las valoraciones finales todos destacaron la ética de trabajo del dúo estrella.

Rumbo a la NBA

Tras las celebraciones por el título llegó el momento de mirar hacia el frente y buscarse un buen sitio en la NBA. Muchas eran las dudas que ofrecían sus apenas 2,03, y el futuro comenzaba en los campus previos a la ceremonia donde se decidiría el destino de los próximos novatos.

A pesar de ser un jugador completamente formado, con un ciclo universitario de cuatro años y la experiencia que otorgan dos presencias en la Final Four y un campeonato conseguido, en los work-outs revios se las tuvo que ver con jóvenes que desafiaban sus aspiraciones desde la bisoñez de los días de instituto -Amare Stoudemire- o quienes pensaban que podían llegar a la profesionalidad sin llegar al último escalón de sus estudios: su compañero en Maryland Wilcox o Qyntel Woods.

Inevitablemente, los que no lo conocían lo comparaban con Charles Barkley por su aspecto físico (ancho y robusto), mala cosa para un novato que pretendía tener los pies sobre la tierra y era más modesto en sus pretensiones, conformándose con una auto-comparación con Corliss Williamson en la entrevista que el equipo técnico de los Suns le realizó durante el campus que organizaron.

Al final, fue elegido en segunda ronda por los Chicago Bulls (pick 44) en el año en el que Yao Ming copó la primera plaza y los centímetros de jugadores como los ahora "europeos" Ryan Humphrey (que pasó por Murcia y ahora está en la liga chipriota), Curtis Borchardt, Nikoloz Tskitishvili, Robert Archibald, Mario Kasun, David Andersen o los propios propio Amare Stoudemire, Qyntel Woods y Chris Wilcox quedaron por delante de él.

Es el estigma del jugador bajo para su posición, una etiqueta que reza "UNDERSIZED" y con la que pocos pueden rendir tan bien como prometieron en su juventud. Además, su juego se desarrollaba de espaldas al aro y la adaptación requería que empezara a jugar de cara de manera habitual.

Choque con la cruda realidad, primer aviso

Tras su paso al profesionalismo llegó una etapa de oscurantismo en la carrera de Lonny. Contó con pocos minutos y pasó por varios equipos durante cuatro años en los que vivió sin asiento en Chicago, Toronto, Washington, Atlanta y Nueva Orleans llegando a cuatro puntos de media en el mejor de los casos. Su brillantez sólo afloraba en las ligas de verano, donde solía cuajar brillantes actuaciones.

Lonny necesitaba una salida, su vida personal tampoco estaba transcurriendo por los cauces adecuado y en el verano de 2004 recibió el primer aviso: en el mes de julio fue arrestado después de que se disparara un arma desde su coche y la bala alcanzara una ventana. Afortunadamente no hubo daños personales y sólo fue acusado de posesión ilegal de la pistola. Un incidente que le dio el espaldarazo definitivo para irse de los Estados Unidos rumbo a Europa, el lugar donde muchos jugadores que no encuentran el hueco que esperan en la NBA intentan rehacer su carrera.

Europa es la salida

En enero de 2005 Zeljko Obradovic le hizo un hueco en la plantilla del Panathinaikos, un equipo con aspiraciones de Euroliga en el que Baxter no supo brillar. La profundidad de la plantilla ateniense lo convirtió en un especialista que contaba con pocos minutos en os que cometía demasiadas faltas. Los números son más propios de un junior que de una estrella universitaria: 4,3 puntos y 2,1 rebotes como promedio en los 11 partidos de Euroliga que disputó.

A pesar de todo, consiguió aumentar su palmarés con el tercer puesto de la Final Four de Moscú, y la consecución de los títulos de Liga y Copa en Grecia.

Tras esta experiencia intentó volver a su país, pero tras una destacada liga de verano en Minnesotta que le dio acceso a un lugar en el roster de los Rockets, los traspasos volvieron a afectarle y acabó jugando en unos jóvenes Bobcats en los que sólo se fue a 2 puntos por partido, La suerte estaba echada, al año siguiente volvería a Europa.

Y no le faltaron oportunidades en Italia, donde el Mens Sana de Siena se interesó por sus servicios y llegó a un acuerdo por un año, un futuro garantizado que Lonny estuvo a punto de echar a perder.

Cómo un baloncestista acabó en la cárcel

En otro de sus aciagas días de verano el jugador salió en su coche con un amigo por las inmediaciones de la Casa Blanca y desde el vehículo realizaron disparos al aire en lo que fue una estúpida acción.

Lonny fue arrestado y condenado a dos meses de prisión. Esta vez la suerte no le había sonreído como hacía dos años, y es que las medidas de seguridad de la zona eran mucho mayores.

Sin embargo, a pesar de los 60 días que Baxter pasó entre rejas puede considerarse un tipo afortunado. El Montepaschi tuvo que afrontar una difícil decisión: cortar el contrato del jugador en el que tenían depositadas grandes esperanzas o darle el espaldarazo definitivo.

Una nueva esperanza en Siena

La benevolencia trasalpina llevó al Mens Sana Siena a realizar una arriesgada apuesta, no sólo se quedarían con Lonny durante la temporada sino que le ofrecieron firmar por un año más intentando sentar una base lo suficientemente estable para que el que una vez fuera campeón universitario encontrara el asiento necesario para reiniciar su una vez prometedora carrera. Baxter aceptó.

Tras estudiar las jugadas que el equipo se encargaba de enviarle puntualmente en DVD durante su perído privado de libertad, Baxter llegó a Siena en noviembre con energías renovadas y en la actualidad comanda la Lega con el Montepaschi jugando una media de 15 minutos por partido en los que promedia 7 puntos y 4,3 rebotes.

Lonny Baxter recibió un regalo del Baloncesto: una nueva oportunidad lejos de sus problemas del pasado... y esta vez quiere aprovecharla.

Sobre el autor

Antiguedad: 
13 años 6 meses
#contenidos: 
1,882
#Comentarios: 
8,730
Total lecturas: 
11,542,780