Solapas principales

Manresa, ese equipo del que todos hemos sido al menos una vez

Todo aficionado al baloncesto en España ha sido alguna vez del Basquet Manresa.

Esta afirmación la hago desde la experiencia. Ese equipo pequeño, romántico, un David empadronado en una ciudad ni muy grande ni muy pequeña, que apenas cuenta con protagonismo en diarios, portadas, eventos… es una de las cunas más románticas del baloncesto.

Fue en 1931 cuando en Manresa, ciudad situada en la comarca del Bages, fundó un equipo de ese juego que venía de las Américas (lo de EEUU para nosotros vendría después), un grupo de pioneros que se interesaron por ese juego en alza que tan atractivo era, que necesitaba pocos medios (nada de un estadio como el futbol, en un gimnasio, dos canastas y un balón se podía practicar, además, cobijados del frío) y que comenzó a escribir la historia de la propia ciudad. Manresa ha sido, es y será una ciudad de baloncesto, una ciudad donde disfrutan de buen baloncesto.
Conforme el juego ha ido evolucionando, tanto el equipo como la ciudad lo han ido haciendo, adaptandose al ritmo de los tiempos, cambiando de nombre, de pabellón, de categoría, ... pero siempre manteniendo vivo el mismo espíritu de comunión con la sociedad manresana.

El Manresa Baloncesto Club fue la primera entidad baloncestística de la ciudad para, tres años más tarde, concretamente en agosto de 1934, unir esfuerzos con el CB Bages dando origen a Unión Manresana de Baloncesto, un centro donde se formaba a jugadores, haciendo hincapié en la técnica del juego y el espíritu de sacrificio en la pista, de superación constante.
Eran tiempos complicados en nuestro país, pero la UMB seguía trabajando con los jóvenes de la comarca bagesana. Su progresión fue tal que lograron conseguir la  "Copa Barcelona - Trofeo General Orgaz" ante el Joventut de Badalona el 22 de agosto de 1940. Ese triunfo le valió a la Unión para formar parte, como sección de baloncesto, del Centro de Deportes Manresa, club local de fútbol, un deporte con más músculo económico y social.
El CD Manresa Baloncesto no paró de cosechar éxitos, logró el ascenso a Primera División nacional (lo que hoy sería nuestra ACB) la temporada 1967-68, dio a luz uno de los pabellones históricos de nuestro baloncesto, el Congost (noviembre de 1968) y un hito realmente histórico para una entidad de su tamaño, la primera participación en una competición continental, la extinta Copa Korac en la temporada 1971-72.
Llegaban nuevos aires y nuevos modelos deportivos, y Manresa también fue pionero, en 1979, la entidad se transformaba en un club deportivo independiente y cambiaba su nombre por el de Manresa Deportivo Baloncesto.
Nacía la actual ACB en la temporada 1983-84, y el equipo consigue el patrocinio de la firma TDK, una de las empresas más importantes de nuestro país, encargada de fabricar material audiovisual, y que dio identidad a Manresa entre 1985 y 2000.

La nueva Ley del Deporte propio que en 1992, el club se constituyó como Sociedad Anónima Deportiva y adoptó la denominación actual: Baloncesto Manresa SAE, y fue en la década de los 90’s cuando el club lleva a cabo un importante proceso de profesionalización, lo que lo llevará a conseguir sus dos únicos títulos hasta el momento, momento en el que aquellos que amábamos el baloncesto, fuimos del TDK Manresa:

  • Campeón de la Copa del Rey 1995-96
  • Campeón de Liga ACB 1997-98.

Todos aquellos que vivíamos en una ciudad mediana-pequeña, con un equipo que nacía y comenzaba a dar sus pasos en la liga profesional, veíamos en Manresa el ejemplo a seguir para, algún día, hacer algo grande.

Cuando el Manresa se proclamó campeón, la liga ACB solamente la habían vencido los grandes clubes de la competición: el Madrid, el Barça y el Joventut. Luego llegaron otros campeones, pero la del Manresa sentó precedente.
El héroe, líder, pilar y máxima estrella de aquel equipo, con 41 años, era Joan ‘Chichi’ Creus. Fue el máximo anotador de aquella final ante TAU Vitoria con 17 puntos, pero esa plantilla siempre será recordada entre la afición al basket en general y la del Bages en particular. Herb Jones, Pere Capdevilla, Bryan Sallier, Derrick Alston, Paco Vázquez, Chus Lázaro, Lisard González y Jordi Singla fueron los héroes del Nou Congost dirigidos por un joven entrenador, Luis Casimiro, que aún hoy sigue siendo muy querido en la ciudad catalana.

Así lo contamos hace unos años en solobasket, el increíble artículo de Guzmán Villardón titulado “TDK Manresa 1998: cuando las cosas ocurren tan solo una vez en la vida”.

El Manresa vive una temporada 2021-22 inolvidable. Comenzó la temporada concquistando el título en la Lliga Catalana, se clasificó para la Copa ACB de Granada, ha asegurado ya su presencia en los playoffs de la Liga Endesa, siendo uno de los equipos referencia de la competición y dado la campanada con victorias en las canchas de Madrid y Barcelona. Pero ahí no queda todo, tras meterse en la F4 BCL y superar la semifinal de forma brillante, toca pelear por su primer título europeo. Y la culpa la tienen un grupo de jugadores que están rindiendo a un nivel excepcional. Pedro Martínez lo resumió perfectamente en la rueda de prensa de presentación de esta F4: “Muchos jugadores también se han mostrado sorprendidos por su nivel. Ha coincidido que han llegado jugadores jóvenes con ganarse de ganarse contratos en equipos grandes, jugadores como Bako, Moneke, Francisco, Thomasson, Valtonen o Maye en una edad óptima para rendir al máximo nivel, y todos se han caído bien. También hay veterano como Rafa Martínez que dan mucho equilibrio en el día a día. Y hemos tenido suerte, porque sin suerte no se consigue. Hemos de disfrutarlo”.

 

 

Ahora solo queda lo más difícil, pero esta plantilla, será recordada tanto como aquella de las temporadas 1995 y 1998.

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
14 años 7 meses
#contenidos: 
829
#Comentarios: 
6,518
Total lecturas: 
5,432,152