Solapas principales

Michael Stockton: en el nombre del padre

  • El base de BG Göttingen promedia esta temporada, la mejor en su carrera, 15,8 puntos y 7,4 asistencias por partido
  • Su hermano David también milita en la BBL, en las filas de medi Bayreuth
  • "Nunca me ha molestado ser el hijo de John. Lo que hagas con esa etiqueta depende de ti"
Michael Stockton: en el nombre del padre
 
A lo largo de la historia, el peso de llevar el apellido de alguno de los grandes mitos del deporte tales como Cruyff, Alí, Jordan, Maradona o Merckx, es algo que no ayudó para nada a sus vástagos a la hora de emprender su propio camino. Los hermanos Marcus y Jeffrey Jordan por ejemplo, hijos del astro de los Bulls, abandonaron el baloncesto a una edad muy temprana, cuando aún militaban en la Universidad de Florida. 
 
Es posible que entre todos ellos, solamente Laila  Alí haya hecho honor a su apellido paterno en cuanto a cumplir con las expectativas creadas en torno a él, ya que la segunda hija del púgil fue dos veces campeona del mundo de boxeo.
 
Estos hijos de leyendas del deporte mundial tuvieron en sus manos un arma de doble filo: por un lado, un acceso en ocasiones más fácil a la élite en sus disciplinas y por otro lado, la inevitable e injusta comparación con sus progenitores que les perseguiría a lo largo de toda su carrera. Era el precio a pagar por apellidarte Pelé, Beckenbauer o Stockton. Ya se sabe que las comparaciones son siempre odiosas. El hijo de Pelé, por ejemplo, probó fortuna como portero de fútbol para diferenciarse de esta manera de su padre.
 
En el campo de la estadística, hay un fenómeno que recibe el nombre de regresión a la media. Según este fenómeno, si una variable es extrema en su primera medición, tenderá a estar más cerca de la media en una segunda medición. A pesar de que los especialistas en la materia afirman que el ser humano es genética en un altísimo porcentaje, esto es lo que parece ocurrir con los hijos de grandes deportistas.
 
En los años 90, los Chicago Bulls fueron los grandes dominadores de la NBA con seis títulos, gracias a la sobrehumana actuación de Michael Jordan, aunque con la ayuda de fieles escuderos a su alrededor, como Scottie Pippen. Pero a la sombra, también hubo otros grandes equipos y jugadores que no tuvieron la fortuna de aquellos Bulls, y quizá el más destacado de ellos fue Utah Jazz, con su dúo dinámico especial: Karl Malone y John Stockton.
 
Seguramente el sueño de muchos niños de aquella generación habría sido saltar a la cancha junto a estas dos leyendas, algo que Michael Stockton, hijo de John, tuvo la suerte de hacer. Michael siempre tiene ese recuerdo de infancia en su mente. “Recuerdo que una vez, cuando mis amigos y yo estábamos jugando en la calle, Karl se acercó, cogió el balón, y se fue de 7 niños, algunos incluso se agarraban a su pierna para que no pudiera avanzar. Era una auténtica bestia”.
 
Era obvio que el niño Stockton iría a la universidad e intentaría hacer carrera, al igual que su padre, pero el simple hecho de portar el apellido Stockton no suponía un pase gratis a la NCAA, y jugó en el modesto Westminster College de NAIA, en Salt Lake City, antes de dar el paso al profesionalismo.
 

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John Stockton (fantasybasketball.com)
No tuvo que ser fácil para el joven Michael llevar el apellido de un doble campeón olímpico con el Team USA (Barcelona 92’ y Atlanta 96’), subcampeón de la NBA en 1997 y 1998, miembro del Hall of Fame, 10 veces All-Star y jugador con mayor número de asistencias y robos de balón en la historia de la liga. Palabras mayores.
 
Cuando su padre se proclamó campeón olímpico, Michael tenía tan solo tres años, pero estuvo presente con su familia en Barcelona. Él conoce personalmente a las superestrellas de aquel Dream Team, Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird o Scottie Pippen. “Años después todavía se acordaban de aquel niño que hablaba tanto”.
 
A él nunca le ha molestado ser el hijo de… “Depende de ti mismo lo que hagas con ello. Yo desarrollé mi propia personalidad. Mi padre nunca me presionó, y además, mi madre siempre estuvo ahí para cuidarme. También probó otros deportes durante su juventud como el béisbol, el fútbol americano o el hockey sobre hielo.
 
“Mi padre fue un excelente pasador y yo soy simplemente un buen pasador”, comentaba el propio Michael en su etapa universitaria.
 

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Stockton (basket4us.com)
Aún habiendo participado en las Ligas de Verano con Utah Jazz y llamar la atención de la gente que preguntaba si ese era el hijo del famoso John, su carrera profesional no comenzó en la cima, ni mucho menos, ya que su aventura europea tuvo su punto de partida en el modesto BG Karlsruhe, en la Pro A Alemana, hermana menor de la easyCredit BBL, donde permaneció dos campañas jugando a un buen nivel.
 
Durante estos años, su juego fue lo suficientemente bueno para llamar la atención de MHP Riesen Ludwigsburg, equipo de la BBL que se codeaba en aquellos momentos con los equipos de playoff, donde fue contratado en 2013 y realizó dos temporadas muy buenas, convirtiéndose en uno de los pilares del equipo entrenado por John Patrick, y llegando a disputar las eliminatorias por el título, sumando además buenas estadísticas.
 
Tras probar fortuna en la D-League, volvió a Europa para jugar primero en Rusia, en el Avtodor Saratov, con el que disputó la VTB y la Champions League, y posteriormente en Grecia, en las filas del Apollon Patras.
 
Tras estas experiencias, Michael volvió a Alemania, para enrolarse en las filas de un equipo con hambre de crecer en aquel momento, al igual que Michael, como era BG Göttingen, un lugar propicio para volver a florecer y demostrar, en su etapa de madurez, que tenía el talento suficiente para convertirse en un jugador de élite en la BBL.
 
Michael no es el único vástago del legendario jugador de Utah Jazz que ha intentado hacer carrera en el mundo de la canasta. Sin ir más lejos, su hermano David también milita en la Bundesliga, en las filas de medi Bayreuth
 
Los dos hermanos ya se han visto las caras en la Bundesliga. "Yo en el campo lo doy todo, no me importa si enfrente mía está mi hermano o alguien que no conozco", decía Michael. Sus padres, que ya han presenciado en directo algunos partidos de sus hijos en la Bundesliga, no estuvieron presentes en el último enfrentamiento entre ambos esta temporada. "Te ahorras tener que consolar al perdedor" declaraba Stockton Sr
 

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Michael y David (sport1.de)
Michael y David no han tenido mucho tiempo para estar juntos, el calendario no lo permite, además de la distancia a la que se encuentra Bayreuth, pero mantienen un contacto regular.
 
Para David, la sombra de su padre también ha sido alargada, como no podía ser de otra manera. Cuando se enfundó la camiseta roja de la Universidad de Gonzaga (que en el pasado lució su padre) como estudiante universitario de primer año, también fue considerado como el “Hijo del miembro del Salón de la Fama”. Esto siempre ha sido y probablemente será así.
 
David Stockton llegó a debutar incluso en la NBA con la camiseta de los Jazz. No se sabe hasta qué punto pudo influir su apellido para firmar un par de contratos temporales con la entidad, pero lo cierto es que la NBA no suele regalar nada. Con todo ello, 34 años después del debut de su padre, otro miembro de la familia Stockton volvía a vestir la camiseta de Utah. 
 
Aquel día David disputó tan solo unos minutos contra los Warriors, y su tarjeta fue de 1 pérdida de balón y 2 tiros libres. La estadística era lo de menos, su padre, presente aquel día en las gradas del pabellón, seguro que estaba orgulloso del hermano menor de Michael.
 
El base ya había debutado anteriormente en la NBA con Sacramento Kings en febrero de 2015, en un partido en el que disputó algunos minutos, sumando 1 punto, 2 rebotes y 1 asistencia. Cortado por los Kings pese a haber brillado en la Summer League de Las Vegas, David volvió a la G-League con los Reno Bighorns, equipo con el que hizo realmente un buen papel, apareciendo su nombre entre los destacados de la clasificación histórica de la competición en el apartado de asistencias. Algo parece haber heredado de su padre, ya se sabe, somos en un alto porcentaje genética.
 
Sin embargo, la saga Stockton no termina con Michael y David. Otro de sus hermanos también hizo sus pinitos en el baloncesto, aunque terminó decantándose por el fútbol americano, al igual que su bisabuelo, y su hija Lindsay, jugó en España, concretamente en Santander, en el Grupo Tirso Igualatorio Cantabria, de la 3ª división femenina.
 
“Creo que la gente está más abierta a darme una oportunidad cuando ven que vengo de una familia que es realmente buena en el mundo del baloncesto. Eso sí, cuando llego a un equipo, tengo que demostrar que valgo por mí misma, como todo el mundo… No me molesta el hecho de ser conocida por ser la hija de mi padre, para mí es un orgullo, el ha sido de los mejores jugadores, ha dado más asistencias en un año que yo en toda mi vida”.
 
Con 1,85m, Michael Stockton es el jugador más bajo de la plantilla de BG Göttingen, aunque dentro de la cancha todos tienen claro que él es el que manda. El capitán violeta no se ve a sí mismo como una estrella dentro del equipo. “Eso no está bien, yo lo acepto y tomo eso como un cumplido, pero primero y por encima de todo está el equipo”.
 

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Familia Stockton (hna.de)
El base se declara feliz en Alemania, le gusta su actual ciudad, Göttingen la cuál describe como pequeña y tranquila. Su apartamento está situado junto a las termas de Eiswiese, un lugar paradisíaco para disfrutar del baño y la natación. En la ciudad puede moverse relativamente tranquilo. “Muchos no me reconocen. No soy muy alto y tengo pinta de alemán, así que puedo camuflarme entre la gente”.
 
Como capitán, ha adoptado la misión de dar a los recien llegados una "sensación hogareña", eso incluye visitas a su restaurante favorito “Szültenbürger”. “Me encantan los schnitzel (filete empanado típico sobre todo de la cocina austríaca) y la comida alemana”. No es de extrañar que ya haya pasado su sexta temporada en Alemania.
 
Consolidado no solamente como uno de los mejores bases, sino también uno de los mejores jugadores foráneos de la competición (es el 9º jugador de la liga en el apartado estadístico), esta temporada está siendo posiblemente la mejor de su carrera, promediando 15,8 puntos, 7,4 asistencias y 3,1 rebotes por partido.
 
El base  ha cumplido de manera sobrada su promesa de convertirse en un jugador de élite en Alemania, y su esfuerzo ha dado sus frutos. Este año, por segunda vez consecutiva, ha participado en el All-Star de la Bundesliga, siendo el 8º jugador más votado por los fans de la competición. Aíto García Reneses confiaba de sobra en su dirección del juego, y convocó para el evento que se disputó en Trier al jugador de 29 años, segundo máximo asistente de la competición.
 
El hecho de estar acostumbrado a que nunca le hayan regalado nada le ha ayudado a volver a reencontrarse con su mejor juego. Posiblemente, lo mejor que haya heredado de su padre es la ética de trabajo, la constancia y a nunca dar nada por sentado. Toda esa actitud positiva que el base ha tenido durante su carrera continúa orientándola en el sentido correcto.
 
Posiblemente, el mejor consejo de Stockton Sr. a sus hijos siempre ha sido su propio ejemplo: el de alguien humilde y trabajador que desea que sus hijos sean el tipo de persona que es él. 
 
Michael siempre será el hijo de John, uno de los mejores bases de todos los tiempos en la NBA, eso es algo que nada ni nadie podrá cambiar, pero tampoco ha sido un impedimento para que Michael haya podido recorrer su propio camino, aunque en parte de este recorrido puedan haber habido algunas coincidencias, como el hecho de jugar de base, o que destaque en el juego por su faceta pasadora, al igual que su padre. De tal palo, tal astilla.
 

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