Solapas principales

Mirotic acaba con ocho años de calvario en Moscú (80-82)

  • Un tiro final del montenegrino a falta de un par de segundos sentenció el encuentro
  • Brandon Davies se disfrazó de Jaycee Carroll

Pesic esta vez dio con la tecla:

El partido de ida que llevó al CSKA al Palau Blaugrana encontró en Mike James a su protagonista de lujo. Algunos triples estratosféricos dinamitaron aún más un encuentro que fue perdiendo emoción a medida que avanzaba y que acabó con una paliza de los rusos. En este encuentro, Pesic puso a Hanga de titular para ahogar a James y consiguió anularlo por completo. Lo consiguió a tal punto que incluso con el correr de los minutos, el estadounidense no consiguió meterse en partido, exceptuando algunos minutos en el último período y un triple a falta de cinco segundos que puso el miedo en el cuerpo de los culés. Malos tiros, pérdidas de balón y una toma de decisiones deficiente fueron el resultado que hizo que el propio Itoudis optara por sentarlo en varias ocasiones. 

 

Davies es -también- un shooter:

La incorporación de Brandon Davies en el verano respondía a la necesidad de un pívot dominante en la pintura que ofreciera portento físico para atacar e intimidación en campo propio. Respondió durante los primeros partidos y luego sufrió un bajón, en parte causado por las grandes expectativas generadas por sus grandes actuaciones en el inicio. En territorio turco cambió músculo por precisión y mates por triples. Poco habituado a destacar por el lanzamiento de larga distancia, hoy fue lo que lo convirtió en uno de los mejores del partido. Aportó espacio a sus compañeros abriendo la pista y castigó de forma incisiva desde el triple, rompiendo cualquier scout posible.

 

Mirotic baila muy bien:

La madrugada pasada, el bueno de Willy Hernangómez deslumbró a toda la NBA con un excelso juego de pies, dejando a Mitchell Robinson como espectador de lujo. Algo similar hizo Mirotic hoy, solo que su baile fue el último de la noche. Se fue hasta Moscú con sus compañeros para intentar ganar tras ocho años de derrotas en el Megasports, y lo hizo con la elegancia que lo caracteriza. Nos retrajo a su anterior visita a Moscú, en la que también bailó al Khimki en la última jugada del partido. Parece que Moscú le sienta bien.

Bailar de lejos no es bailar. Aunque sea una frase de Sergio Dalma, bien podría ser de Nikola Mirotic. Bailar pegados es bailar, vamos a probar el arte de volar. Por muy montenegrino que sea, sus raíces españolas están ahí, en ese flamenco que le hizo tocar el cielo del Megasport Arena de Moscú tras ocho años de derrotas azulgranas. Una victoria que, además de inflar de moral, otorga al Barça el billete de playoffs asegurado.

 

 

Los de Pesic se vieron contra las cuerdas en más de una ocasión, pero siempre demostraron estar vivos. El entrenador yugoslavo acertó de pleno esta vez en la defensa de Mike James, el ejecutor del Barça en el duelo de la primera vuelta. A pesar de lo que resta en ataque Hanga jugando de base, su defensa fue el eje sobre el que giró esta victoria. Sacó de quicio al estadounidense desde el primer minuto y eso lo borró durante los primeros treinta minutos. Solo un buen último cuarto, y un triple que hizo tambalear la victoria culé, respaldaron una mala actuación de James.

 

Higgins entraba en territorio turco como quien vuelve a su viejo instituto a visitar a sus antiguos compañeros. Acompañado de una tropa tan o más potente que la que tenía antes, se sintió el centro de atención. Provocó mucho más de los 17 puntos que dice su estadística, siendo fundamental para destrabar la ofensiva. Destrozó la defensa del pick & roll de los de Itoudis y se encargó de dejarles claro a sus antiguos compañeros que su nuevo cole está mejor.

 

El que no cambió de clase es Nikita Kurbanov, en ninguna de las acepciones de la palabra. Sigue en el mismo lugar de siempre y con la misma calidad de siempre. Esperando el momento oportuno para castigar y siendo incisivo gracias a sus triples. Hackett y Hillard fueron quienes comandaron la ofensiva rusa de forma más regular. Los dos zurdos, sobrados de calidad, tuvieron que ponerse las botas de Mike James y ejercer de generadores, anotadores y asistentes. Todo bajo la atenta mirada de un Hines fiel a su estilo trabajador.

 

De la mirada sombría de Hines a la versión más triplista de Brandon Davies. Tan raro como ver a rusos con la camiseta del Barcelona animando al conjunto de la Ciudad Condal. El pívot estadounidense cambió la pintura por la línea de 6,75 y fue letal con cuatro triples en la misma cantidad de intentos.

 

 

“Vengo a marcar una época”. Es difícil cumplir con las expectativas generadas por unas declaraciones de esa envergadura, aunque de momento Mirotic no va mal encaminado. Anotó cuando tuvo que hacerlo y también supo pasar a un segundo plano cuando era Higgins el que tenía la mano caliente. Pero el final fue suyo. Y de nadie más.

 

Una época la marcó el gran Nowitzki, con ese tiro tan estético a una pierna que todos hemos intentado imitar alguna vez. Y Mirotic también. La gente suele hacerlo en el patio de su casa, o en el del colegio. Niko lo hizo a falta de dos segundos para acabar el partido y ante más de 11 mil rusos. Cara a cara con Howard Sant-Ross. En un solo salón, dos bailarines, diría Sergio Dalma, aunque hoy Mirotic dio la clase y Sant-Ross no pudo hacer más que ver y aprender.

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Estadísticas CSKA. Vía: Euroleague

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Estadísticas Barça. Via: Euroleague

 

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Comentarios

"en territorio turco cambió musculo por precisión" vaya vuelve el imperio otomano con fuerza...

retrajo? o retrotrajo?

Supongo que la imagen del box score es prescripción optométrica para tratar la agudeza visual y las alteraciones refractivas. Si es así doy positivo. Saludos.