Solapas principales

Un último cuarto redentor da a los blancos su primera victoria fuera de casa (60-75)

  • La reconciliación del Madrid con los triples en el último cuarto salva el partido

Los blancos empezaban haciéndose grandes en Belgrado, con Gabriel Deck desde el puesto de alero y Edy Tavares superando a sus rivales por centímetros en el poste. Con 5:30 por jugarse aun en el primer cuarto, Llull abría la lata de los triples que tan a presión parecía cerrada en los primeros minutos y colocando el 2 a 7 en el electrónico. La entrada en pista de Stratos Perperoglou (sustituyendo a un Branko Lazic que se iba a vestuarios con sangre en la nariz tras un golpe fortuito con Tavares y no volvería a jugar en lo que resta de partido), permitía a Estrella Roja romper el cerrojo blanco en un primer cuarto escaso de puntos (7-7 a falta de 3:30). Los hombres de Laso empezaban a desquiciarse viendo como cada lanzamiento exterior se estrellaba contra el hierro, y Estrella Roja conseguía sumarse cada vez más al partido (9-11 a falta de un minuto). La buena defensa de Tavares y los puntos desde la línea de personal de Sergi Llull, llevaban al conjunto blanco con un +3 al cierre del cuarto.

Seguían los aros cerrados en el segundo cuarto, con Edy Tavares siendo el único referente en una noche nefasta desde el triple para los blancos. Laprovittola y Mickey daban frescura al equipo, consiguiendo despegarse en el marcador con rápidas continuaciones y la férrea defensa (11-20 a falta de 6 minutos). La lucha bajo aros de Usman Garuba y Jordan Mickey permitía al Madrid ponerse con una renta de 10 puntos pero era rápidamente contestada por un Estrella Roja  que conseguía ponerse a 3 puntos a falta de 3 minutos. De nuevo era la dupla Lapro-Mickey quien daba tranquilidad en el electrónico, yéndose el partido al descanso con un 33 a 27 tras un canastón sobre la bocina de Sergi Llull.

La salida de vestuario no arreglaba los problemas en el tiro exterior de los blancos, consiguiendo mantener la ventaja en el marcador gracias a los puntos de Campazzo y los tapones de Tavares. Por el bando local, Billy Baron comenzaba a animarse con fuerza colocando a los suyos a 5 puntos con 7 puntos consecutivos. Estrella Roja despertaba desde el triple con 3 aciertos casi consecutivos, haciendo de la defensa de Tavares el gran pilar resistente de la escuadra blanca (40-45 en el ecuador del cuarto). Borisa Simanic se encontraba muy a gusto desde la línea de 6,75, consiguiendo empatar a 45 a falta de 3 minutos. Los serios problemas en el triple para el Madrid, frente al gran acierto de un motivado Estrella Roja, llevaba el partido a los últimos y decisivos 10 minutos con un preocupante 52 a 49 en el marcador.

Comienzo “esperanzador” para los blancos en el último cuarto, con un más que necesitado triple de Rudy que empataba el partido a 52. Con cantos de "aleluya, aleluya" por parte de Lalo Alzueta, se confirmaba la reconciliación del Madrid con el triple; consiguiendo anotar 4 lanzamientos desde más allá del arco que daban de nuevo el mando del partido a los de Laso  (52-61 en el ecuador del cuarto). La seguridad en el tiro libre y un nuevo triple de Rudy Fernández, colocaba una importante renta de 10 puntos a los blancos a falta de 2:20. Por fin el triple se triple volvía a ser esa arma fundamental del conjunto blanco, colocándose con +12 en el último minuto tras una gran circulación de balón que culminaba Causeur (60-72). Con una preciosa mandarina desde el triple, Sergi Llull cerraba la primera victoria fuera de casa para el Real Madrid en esta Euroliga y daba señales de recuperación en un conjunto que fue de menos a más cerrando el partido con un último cuarto formidable.

Triple, sin tí no soy nada: esta es la canción de amor que define al Madrid de Laso. El conjunto blanco no consiguió despegarse en el marcador en los tres primeros cuartos al ver como el aro se cerraba por completo a cada lanzamiento exterior que realizaban. Un último cuarto redentor, donde se anotaron la mitad de los triples del encuentro para los blancos, salvó al equipo permitiendo ver de nuevo esa frescura en el juego.

Edy Tavares, el cerrojo humano: el pívot caboverdiano recuperó su mejor nivel en Europa siendo el pilar defensivo del equipo y cargando con el peso del partido durante tres cuartos ante los problemas en el lanzamiento de sus compañeros. 11 puntos, 9 reboes y 5 tapones (que pudieron ser más) demuestran el dominio de Tavares en la pintura.

Borisa Simanic, talento por explotar: los focos de Estrella Roja se centrarán en las buenas actuaciones anotadoras de Brown y Baron, pero nosotros nos quedamos con los destellos de calidad del joven jugador serbio. El canterano de 21 años y 2,09 metros de estatura fué el gran revulsivo local en el tercer cuarto con su excelente muñeca, dejando entrever el gran talento que atesora. Un jugador a seguir esta temporada.

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
2 años 1 mes
#contenidos: 
389
#Comentarios: 
1,049
Total lecturas: 
1,144,857