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Analizando a Nick Calathes: el mago del tempo

  • Viene con el cartel de "mejor pasador de Europa"
  • Un jugador hecho a medida para las necesidades del Barça

El Barça abrió su veda personal de fichajes con la incorporación de Nick Calathes. La llegada del base griego se entiende tras ver la no continuidad de Malcom Delaney y de Kevin Pangos, aunque del ex de Panathinaikos se espera aún más que lo que fueron capaces de dar sus antecesores.

Calathes es uno de los cinco mejores bases de toda la Euroliga, y lo avalan tanto sus números como sus demostraciones voraces de talento. Él, ajeno a mareas críticas que parecen romper contra una roca al pasar a su lado, lleva años en un in crescendo que se asemeja al infinito. Cada año pule una faceta diferente de su juego que lo lleva a convertirlo en lo que es hoy, el mago del tempo.

Sus números en la última temporada de la mejor liga continental así lo avalan: 13.3 puntos, 4.9 rebotes y 9.1 asistencias, valorando 17.8 puntos, la sexta mejor marca de la competición. Su rol en el Panathinaikos, sobre todo en los últimos años, fue el de jugador total. Calathes irguió la bandera de un equipo que se vio sometido a cambiar más piezas de las convenientes y que, culpa de ello, nunca pudo acabar el rompecabezas.

Su nombre es, de hecho, el único denominador común de los últimos años del conjunto griego. Su regularidad es uno de sus valores al alza, y así también lo entienden en Can Barça. Con Heurtel como compañero de viaje, Nick debe aportar su dominio y calma, pero sin perder la tenacidad que lo llevó hasta donde está hoy.

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Calathes y Heurtel. Vía: EFE

Calathes es una especie en extinción. Un base de los de antes adaptado a tiempos actuales, un  elegante-sport que se calza una americana de Primark y se pasea por la pista con la serenidad de quien viste un Brioni azul marino.

El nuevo jugador blaugrana combina a la perfección la faceta anotadora con la de organizador, destacándose por su capacidad de ejecución en acciones de bloqueo directo. Sabe generar tanto para él como para sus compañeros, siendo capaz de ofrecer un ámplio abanico de posibilidades en cada situación de pick&roll.

Su posición en el conjunto culé se encuentra en las antípodas de la que poseía en Panathinaikos. Allí era el alma mater del equipo y podía gestionar y administrar la pelota centralizando todo el ataque en su persona. En el Palau, en cambio, deberá demostrar su capacidad de rendir a ese nivel sin tener tanto tiempo la pelota en las mano, sin gozar de la libertad que tenía en Grecia pero con un equipo que está, cuanto menos, un escalón por encima del de los griegos.

Teniendo en cuenta sus aptitudes, su encaje y una de sus grandes incógnitas, el triple, analizamos algunas de sus virtudes y defectos en este nuevo desafío que representa el Barça.

FORTALEZAS

Mago del tempo:

El control del partido es una de las facetas que mejor domina Calathes. Su capacidad de hacer descansar la pelota en sus manos y mientras analizar cada movimiento que se da en la pista hace que siempre vaya un segundo por delante de los demás, aunque en ocasiones simule lo contrario. Hablamos de un jugador criterioso a la hora de jugar y que, además, cuenta con un físico móvil acorde a la agilidad mental de la que goza. Se erige como la extensión del entrenador en la pista y, además, tiene una gran relación con Saras. Su capacidad de temporizar un ataque que vivió un año entero sumergido en un caos esperpéntico puede convertirlo en una de las piezas más importantes del Barça.

De profesión, enhebrador:

Sus dotes para encontrar a compañeros libres son uno de los pilares del éxito de Calathes. Es capaz de encontrar a cualquier jugador liberado de la pista, pero también de fabricar ventajas gracias pases  inverosímiles. Sus números (9.11 asistencias por partido, el mejor de Europa) respaldan su cartel, pero aún así no llegan a representar la calidad del griego para teledirigir el balón a sus compañeros. Nick es uno de los mejores lectores de ventajas en el bloqueo directo y eso hace que logre que las acciones de 2 vs 2 acaben, casi siempre, con superioridad numérica.

 

 

Fiabilidad desde el mando:

Más allá de su faceta anotadora y de organizador, las cualidades anotadoras del griego lo convierten en un jugador muy completo. Con el asterisco del lanzamiento exterior que luego comentaremos, es un jugador capaz de anotar en situaciones de 1 vs 1 o como finalizador en una acción de bloqueo directo. Calathes lee el juego como quien lo ve desde el sofá con una asiduidad pasmosa incluso para quienes realmente lo ven desde un sofá y con una cerveza en la mano. Su juego, nostálgico, nos alerta de que aún quedan románticos del baloncesto que no por ello son menos jugadores.

DEBILIDADES

Una de cal y una de arena desde el triple:

Toda la fiabilidad que desprende mientras tiene la pelota en las manos, la pierde al lanzar desde más allá de 6,75. No es un jugador que sea nefasto desde el triple, para nada, pero su irregularidad limita su arsenal. Su 28% de la última temporada en Euroliga ponen de manifiesto este problema, aunque también hay que tener presente que es un jugador que tira muchos tiros: 4 triples de media lanzados por partido. Sin que sea un problema de desvele a Saras, es uno de los puntos flojos de Calathes. El cambio de rol, que comentaremos a continuación, puede beneficiar este aspecto de su juego.

Mismo actor, diferente personaje:

Nadie duda de la maldad de Meryl Streep cuando protagoniza El Diablo viste de Prada, pero tampoco podemos creer que no sea buena cuando la vemos cantar emocionada en Mamma Mia. Calathes, salvando distancias obvias, jugará a ser Meryl Streep durante este curso. Su papel deberá dar un giro de 180 grados al que tenía en Grecia: menos balón, menos presión, menos responsabilidad. Allí él era todo, aquí es uno más del todo. Calathes es el jugador que más minutos disputó por partido en la última Euroliga, con 32 minutos de media por encuentro (901 minutos en 28 partidos), y eso cambiará con seguridad. Ahora deberá aprovechar sus oportunidades en menos tiempo, y quizás también forzar menos acciones gracias a la calidad de sus compañeros. El desafío de Calathes es demostrar mismo rendimiento en un rol diferente y más limitado, algo que para un jugador de su linaje no debería resultar un contratiempo.

Más suspiros de los esperados:

Una de las marcas negras en la hoja estadística del base es su porcentaje desde el tiro libre. Durante la última temporada registró un 59%, lanzando una media de 3,4 tiros libres por encuentro, aunque su porcentaje de carrera es aún peor, con un 55% en sus ocho temporadas en Euroliga. La línea de los suspiros provoca en Calathes más rebufos que sonrisas, aunque eso nunca le impidió dominar el juego. Lustrar su muñeca desde la línea de personal debe ser una prioridad, sobretodo por el condicionante que esto representa a la hora de cerrar partidos. Perder la inteligencia de Calathes en momentos decisivos solo por esconder a un jugador con el punto de mira desviado desde el tiro libre, tal como comentó Marc Castillo en el podcast de La Resistencia del Palau, podría ser un sacrificio muy grande para Saras.

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