El partido empezó con un ritmo anotador muy alto (15 a 18 en los primeros cinco minutos de juego), ataques rápidos, usando pocos segundos de la posesión y porcentajes de tiro difíciles de mantener. En los locales, Mekel y Báez y por el Madrid, Carroll y Randolph, llevaban el peso anotador. A partir de aquí, el Granca consiguió anular los ataques de los madridistas, mientras ellos seguían anotando con mucha facilidad. Un parcial de 12 a 0, con un Herbalife en el que iban apareciendo todos los jugadores de la rotación. Rudy, con siete puntos seguidos, antes de finalizar el cuarto, frenó el ímpetu de los amarillos e igualó el choque (27 a 25).
Salió Tavares para defender la zona y se frenó la anotación interior del Herbalife, mientras, ambos equipos entraron en una dinámica ofensiva muy irregular. Los ataques rápidos, con poco movimiento de balón, provocaban numerosos errores en los tiros. Al Madrid le venía perfecto este estilo de partido, sin ninguna presión y con la calidad de sus jugadores, los puntos iban cayendo. El Gran Canaria, sin defender bien, se mantenía en el partido por el acierto del primer cuarto y porque la rotación del Madrid incluía a jugadores poco habituales (41 a 47).
Tras el descanso, el ritmo de juego seguía siendo frenético, con mucho acierto, otra vez, en ambos conjuntos. Carroll, que estaba cuajando un gran partido, y Mekel, que después de su gran arranque, no volvió a jugar en la primera mitad, estaban siendo los finalizadores, en un partido con posesiones cortas. Seeley y Rabaseda pusieron por delante a los amarillos, ante un Madrid en el que coincidían en la pista Pantzar, Nakic y Radoncic. Con el paso de los minutos los errores en los ataques volvieron a aparecer y el Granca se mantenía por delante (67 a 62).
Laso seguía dando minutos a los menos habituales, pero el Granca no conseguía elevar su diferencia por encima de los cinco puntos, en un último cuarto muy espeso, diferente al resto del partido. Los equipos defendían más y parecían más interesados en llevarse la victoria, ahora que quedaban menos minutos para el final. El Madrid logró empatar a 71, con la presencia de Causeur y Radoncic, pero acto seguido, el Granca anotó cinco triples, en los últimos cuatro minutos (dos de Aguilar, dos de Eriksson y uno de Rabaseda), que acabaron con la resistencia del Madrid (B).