Salía mucho más enchufado Unicaja, con el liderazgo de Nemanja Nedovic (7 puntos en tres minutos), pero el serbio cometía dos faltas y Joan Plaza decidía protegerlo. El conjunto malagueño aprovechaba los errores del Iberostar Tenerife y gracias a los contraataques y el tiro de tres, llegaba a alcanzar una ventaja de 16 puntos en el marcador (24-8) en los últimos instantes del primer cuarto. Precisamente, en los últimos segundos del primer cuarto, se produjo una circunstancia que pudo ser clave en el desarrollo del partido, la lesión de Mateusz Ponitka, que ya no volvería a jugar en lo que restaba de partido.

La dinámica del partido cambiaba en el inicio del segundo. Un parcial de 2-10 para el equipo aurinegro recortaba la diferencia (26-18), y los problemas en ataque de Unicaja, permitían al C. B. Canarias acercarse hasta los dos puntos al final del cuarto (32-31).

Tras el descanso, Unicaja salió con el mismo espíritu del primer cuarto, consiguiendo con rapidez una ventaja de nueve puntos (43-34). Kostas Vasileiadis respondía desde el triple, pero se encontraba muy solo en la anotación de su equipo. Unicaja, que sólo había logrado 8 puntos en el cuarto anterior, estaba ya en 20 en poco más de seis minutos del tercer cuarto (52-40). El protagonista en el ataque malagueño había sido Alberto Díaz, con 10 puntos en el cuarto. Al final del tercer cuarto, cinco puntos consecutivos de 58-49 para los de Joan Plaza.

En el último cuarto, los malagueños apretaron en defensa, y fueron capaces de aumentar su ventaja hasta los 16 puntos (70-54) a cuatro minutos del final del encuentro. Pero los de Fotis Katsikaris no estaban dispuestos a dar por perdido el encuentro, y un parcial de 0-5, que pudo ser mayor de no haber fallado dos tiros libres y varios lanzamientos triples, ponía la diferencia en once puntos (70-59).