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  • El pívot de Uxue Bilbao Basket habla sobre su experiencia vital como deportista musulmán

El pasado 29 de abril, el jugador de Uxue Bilbao Basket Mamadou Samb participó en una charla organizada por la Facultad de Derecho de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la Fundación Bilbao Basket, con la ayuda del Vicerrectorado del Campus de la UPV/EHU, sobre "La gestión de la diversidad cultural en el deporte". El jugador senegalés, nacionalizado español hace ya unos años, compartió su experiencia vital como deportista musulmán. Una carrera rica y llena de anécdotas relacionadas con la vivencia de su fe en el mundo de la canasta.

El mundo del baloncesto no es ajeno a la realidad multicultural, ni a los conflictos que se pueden derivar de las contradicciones entre las normas que regulan la convivencia en sociedad y las reglas de conciencia y características identitarias de las grupos minoritarios. Más aún, el baloncesto ha sido pionero en este sentido. Estamos acostumbrados a ver plantillas de clubes de baloncesto con jugadores de distinto origen que conforman un auténtico crisol de culturas, viviendo esa diversidad con total normalidad. Aunque no todo es de color de rosa...

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Pleiss y Mamadou Samb luchan por el rebote (ACB Photo/A. Arrizabalaga)
Mamadou Samb reconoce que no ha sentido en su piel la discriminación o el rechazo de los demás por su origen africano o por sus creencias religiosas. "Solamente lo percibí en mi primer año en Canarias, cuando el tema de las pateras estaba en las noticias todos los días (nos tenemos que situar en 2004, nota del autor). Había espectadores e incluso jugadores que me insultaban por este motivo... aunque como no dominaba casi el idioma... tampoco me enteraba de gran cosa". "En Bilbao convivimos jugadores de muchas culturales de forma muy armónica. Cada uno vive sus creencias a su manera, con total respeto por parte de los demás. Yo suelo rezar en vestuarios, Kostas también lo hace según sus ritos (ortodoxo) y así con el resto...".

Uno de los aspectos de religión musulmana que pueden entrar en conflicto con la práctica del deporte a nivel profesional es el ayuno en Ramadán. El Ramadán es uno de los pilares del Islám.  Se corresponde a un periodo concreto, el noveno mes del calendario musulmán lunar (no coincide con el Gregoriano, y por ello para nuestro calendario estas fechas se modifican todos los años). Durante el tiempo que comprende ese periodo las personas que profesan esta religión deben practicar el ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol. El aspecto alimentario es esencial en el ámbito deportivo y esta obligación de ayuno puede acarrear conflictos con las exigencias derivadas del deporte al más alto nivel.

Estudios científicos han demostrado que puede existir un perjuicio en el rendimiento de los deportistas, pero es derivado sobre todo por el tipo de dieta seguido y por los desajustes en el sueño. La libertad religiosa de los deportistas comprende evidentemente seguir este pilar de la fe islámica, pero... ¿cómo se percibe por parte de los clubes y federaciones deportivas?

En línea generales, en el deporte norteamericano ha existido una gran tolerancia con respecto a los deportistas musulmanes que llevan a cabo este ayuno en periodo competitivo. Casos comos los de Shareef Abdur-Rahim o Hakeem Olajuwon en la NBA han demostrado que durante el Ramadán este rendimiento no solo no puede verse afectado, sino que puede llegar a mejorar. Tal y como expresaba Olajuwon, durante el Ramadán: "Me siento mejor jugador, más centrado en el juego"

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Samb anota fácil (Foto: Luis Fernando Boo).
En este sentido, Mamadou Samb no ha encontrado excesivas trabas para que se viera respetado su derecho a ejercer el ayuno durante este periodo, pero evidentemente siendo consciente de su compromiso con el club al que se debe en cuerpo y alma. "Intento cumplir con el Ramadán, pero cuando no lo puedo hacer, lo realizó en otro periodo del año, cuando no hay competición". "Por ejemplo, cuando es  pretemporada, dejo de hacerlo. Es un periodo muy exigente y aún recuerdo cuando siendo jugador del Barcelona realicé pretemporada con la primera plantilla. Eran los tiempos de Dusko Ivanovic y haciendo fondo en montaña me acabé desmayando por el esfuerzo y la falta de líquido. Comprendí que en ese momento de la temporada el ayuno no podía realizarse".

La única vez en la que un entrenador prohibió tajantemente que Samb pudiera realizar el Ramadán fue cuando jugaba en Cornellá, en el vinculado del FC Barcelona. "Era periodo de playoffs y el entrenador pensaba que por el ayuno mi rendimiento podía empeorar. Claro, el entrenador lo único que quiere es ganar y este tipo de circunstancias le pueden importar bien poco si entiende que son perjudiciales para los intereses del equipo". De cualquier forma, Mamadou considera que aunque aspectos como la masa muscular puede disminuir, el rendimiento no se resiente: "Como manifestaba Olajuwon, en ese periodo estoy más centrado en la pista. Te tienes que dosificar físicamente, pero mentalmente estoy mejor que nunca".

Menos suerte tuvo en la NBA su hermano Cheick Samb, actualmente en Dubai; "En su año rookie con los Pistons (2007-08) quiso realizar el Ramadán, pero la franquicia no se le permitió. No se lo había comunicado con anterioridad y no le concedieron el permiso necesario. Mi hermano tiene un carácter fuerte y mantuvo un conflicto con los Pistons por este motivo".

Y es que la información de este aspecto de la vida privada es uno elemento muy importante, es una exigencia de la relación de mutua confianza que se debe mantener en el deporte profesional con el club que paga tu ficha. "Pronto comprendí que era muy importante que este detalle se incluyera en el contrato que te une a tu club, para que nadie se llevase posteriormente a engaño y para evitar malentendidos".

En este sentido, recuerda una anécdota durante la disputa del Eurobasket U20 de 2009 en Grecia, cuando no pudo tomar bocado en uno de los hoteles en los que la selección española se alojó porque no estaba previsto la presencia de un deportista musulmán y el menú estaba compuesto con alimentos compuestos, por ejemplo, por cerdo. "Tenía que haber informado al respecto. A veces no hay que dar las cosas por hechas o sabidas".

Mamadou Samb también mostró su rostro más solidario en este charla. Plenamente integrado en la sociedad española, no olvida su origen senegalés. "Aquí en Bilbao mantengo relación con la comunidad africana e intento ayudar en todo lo posible material y economicamente con las personas de mi país con necesidades que viven en esta ciudad. También lo hacía en Barcelona, cuando veía a gente necesitada de origen africano ahí, intentaba ir a restaurantes de comida rápida para poder ofrecerles todo los alimentos que pudiera proporcionarles. La sociedad europea es más individualista, pero en Senegal la solidaridad con el vecino, con el prójimo es muy grande. Todos nos intentamos ayudar y nunca falta un plato de comida en tu casa para aquellos que lo puedan necesitar y peguen a tu puerta". 

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