Victoria o despedida. Así afronta el Real Madrid de Sergio Scariolo el segundo partido de su serie de cuartos de final ante La Laguna Tenerife. Los blancos dejaron escapar el primer duelo en el Movistar Arena (97-98), un tropiezo que les costó el factor cancha en una eliminatoria al mejor de tres. Ahora, el conjunto madridista está obligado a reaccionar en el Santiago Martín para forzar el tercer y definitivo encuentro de vuelta en Madrid. Sin margen de error, el Real Madrid deberá corregir un aspecto clave que fue determinante en la derrota inicial si no quiere poner fin a su temporada antes de lo esperado.

El Real Madrid en busca de la mejor versión en defensa

Para seguir con vida en la temporada, el Real Madrid necesita elevar de forma urgente su nivel de consistencia defensiva. En el primer partido de la serie, La Laguna Tenerife alcanzó los 98 puntos en el Movistar Arena, castigando con dureza cada desajuste blanco y aprovechando además una ventaja de siete puntos que los madridistas dejaron escapar en el último minuto.

En paralelo, el cuerpo técnico deberá diseñar diferentes variantes tácticas para el partido, con el objetivo de limitar el alto acierto exterior de La Laguna Tenerife y evitar que los tiradores rivales encuentren continuidad. La gestión de estos ajustes puede resultar determinante en una eliminatoria donde cada detalle está marcando la diferencia.

En el apartado ofensivo, el Real Madrid también está obligado a encontrar soluciones más fiables desde el perímetro. En el primer encuentro de la serie de cuartos de final de la Liga Endesa, el conjunto blanco sumó 97 puntos, pero 66 de ellos llegaron desde la pintura, evidenciando un desequilibrio en su producción anotadora. Este dato refleja la necesidad de diversificar el ataque y aumentar la amenaza exterior, un aspecto clave para abrir la defensa de La Laguna Tenerife y evitar que concentre esfuerzos exclusivamente en proteger la zona.

Así, el Real Madrid aterriza en Tenerife con un objetivo innegociable: forzar el tercer y definitivo partido de la serie. El reto pasa por asaltar una pista que, históricamente, ha sido favorable a los intereses blancos. Y es que el conjunto madridista ha salido victorioso en sus doce últimas visitas al Santiago Martín, una dinámica positiva que se inició en la temporada 2016/17. Esta temporada, el Real Madrid ya logró imponerse en un final ajustado por 70-71, con un triple decisivo de Sergio Llull sobre la bocina en la jornada nueve.

¿Real Madrid sin títulos?

El Real Madrid se juega mucho más que el pase a las semifinales de la Liga Endesa. El conjunto dirigido por Sergio Scariolo afronta esta noche una auténtica final ante La Laguna Tenerife, consciente de que una derrota supondría no solo la eliminación en los playoffs, sino también cerrar la temporada sin títulos en fútbol ni baloncesto, un escenario que no se vive en el club desde hace 16 años.

Pese a la delicada situación, el Real Madrid encuentra un motivo para el optimismo en los precedentes. La última vez que arrancó unos cuartos de final de la ACB con una derrota logró darle la vuelta a la eliminatoria. Ocurrió en la temporada 2009-10, cuando el entonces Cajasol golpeó primero antes de que los madridistas completaran la remontada y avanzaran de ronda.

Ahora, quince años después, el reto vuelve a ser el mismo: sobrevivir para seguir soñando. Scariolo y sus jugadores buscan repetir la historia y evitar que la temporada quede marcada por una de las mayores decepciones recientes del club.