El Coviran Granada cierra 2025 como colista de la Liga Endesa. El equipo de Ramón Díaz encajó una nueva derrota ante La Laguna Tenerife, una más en un patrón que se repite jornada tras jornada: competir con orgullo, mantenerse en partido hasta el final y acabar cayendo por detalles. Esta vez fue un triple de Marcelinho Huertas a escasos segundos del final el que volvió a decantar la balanza en contra de los nazaríes. La situación es límite, pero no definitiva. En las últimas horas, un rumor que parecía clavar el último clavo en el ataúd del proyecto ha perdido fuerza, devolviendo algo de oxígeno a un equipo que necesita aferrarse a cualquier atisbo de esperanza.

Matt Thomas: empezar 2026 con la permanencia como único objetivo

Era el gran nombre del verano. El fichaje de Matt Thomas, totalmente fuera del radar, supuso un soplo de ilusión para un Coviran Granada obligado a reestructurar a contrarreloj una plantilla diseñada inicialmente para Primera FEB y adaptarla a la exigencia de la Liga Endesa. Bozic, Valtonen y Matt Thomas conformaban una primera unidad con argumentos para competir en la élite. Y, en buena medida, la realidad no ha estado tan lejos de esa idea inicial. Granada ha competido prácticamente contra todos los rivales. Ese nivel competitivo se explica, en gran parte, por el rendimiento de su quinteto principal, pero la escasa aportación del resto de la plantilla ha evidenciado una carencia física difícil de disimular, incluso con una pareja exterior del nivel de Thomas y Bozic.

El escolta estadounidense promedia más de 14 puntos por partido, asumiendo responsabilidades en los momentos clave. Tras las bajas de Klajic y Valtonen, su figura se volvió aún más determinante.En este contexto, los rumores que situaban a Matt Thomas en Atenas para jugar en el AEK parecen haberse enfriado. Una noticia clave para el Coviran Granada, que mantiene viva la esperanza de darle la vuelta a la situación y pelear, un año más, por la permanencia en la ACB.

Un movimiento que habría dejado al Coviran Granada sin margen de error

Si bien es justo reconocer el mérito del club al firmar perfiles como Bozic o Matt Thomas, la temporada también ha dejado al descubierto una planificación muy ajustada. Entre la mala suerte y las limitaciones estructurales, el Coviran Granada solo dispone de margen para realizar dos fichajes más hasta final de curso. La posible llegada de Amar Alibegovic, jugador que incluso llegó a sonar para el Barça, unida a la normativa del máximo de 20 fichas, dejaría al equipo en una situación delicada ante cualquier lesión de un jugador nacional, obligando a acudir al mercado sin apenas margen de maniobra.

En ese escenario, la salida de Matt Thomas habría supuesto un problema mayúsculo, dejando al equipo prácticamente sin capacidad de reacción. Por ahora, ese riesgo parece descartado. La incorporación de Alibegovic puede aportar mayor consistencia a la rotación y al juego interior, mientras Granada sigue buscando una segunda victoria que se resiste, pero que podría ser clave para mantenerse con vida en la lucha por la permanencia.