Espectacular llenazo en el Buesa Arena para acoger el primero de los partidos de la final de la Liga Endesa entre el Kirolbet Baskonia y el Real Madrid con los vitorianos como locales. Los más de 15.500 aficionados congregados en el templo baskonista suponen un nuevo récord de asistencia en los playoffs de la ACB con un ambiente inmejorable a lo largo de toda la jornada vespertina.
En lo relativo a lo puramente deportivo, la previa del choque venía marcada por la dudosa comparecencia de Johannes Voigtmann, debido a los problemas en su tobillo, aunque el alemán llegaba finalmente en condiciones adecuadas para el envite. La configuración inicial de ambos quintetos no variaba demasiado con respecto al segundo partido de Madrid aunque por parte del Kirolbet Baskonia Rodrigue Beaubois era de la partida ocupando en lugar de Matt Janning, con Pedro Martínez buscando involucrar al escolta francés en la eliminatoria tras su pésimo partido previo.
Balón al aire. Los locales se apoyaban en su público para salir con una intensidad muy superior a la blanca de la mano de un Vincent Poirier haciéndose a grande ante Reyes y Tavares con 6 tempranos puntos y varias acciones espectaculares. La chispa de Luca Vildoza tampoco tardaba en aparecer y de su mano llegaba la primera renta reseñable para los locales (14-5), dando continuidad a la tónica de los primeros cuartos a lo largo de toda la final. El Real Madrid no encontraba camino sencillos hacia el aro y Laso configuraba la partida dando entrada a Llull y Thompkins y Doncic. Los cambios resultaban muy efectivos para el Real Madrid quien se veía esta vez emparejado con Matt Janning que pisaba a su vez la cancha por primera vez.
Por el bando local Janning, Huertas y Voigtmann entraban en la rotación acabando con todos los rumores sobre el estado del tobillo del alemán, aunque no se emparejaba esta vez con “Edy” Tavares, si no con Trey Thompkins. Especial mención merece la aportación ofensiva del ala-pívot americano a lo largo de la serie final, quien se encargaba de nuevo de enchufar dos triplazos consecutivos para aplacar el efecto Buesa (19-18). Matt Janning, también desde más allá del arco, daba aire a los locales con su primer triple para cerrar un primer cuarto con mucha historia (24-20).
El segundo acto daba comienzo con Luka Doncic haciéndose notar reboteando y anotando tras su propio fallo desde el tiro libre y recortaba una renta que amenazaba de nuevo con ampliarse paralela a la vuelta del eléctrico Vildoza, brillante a lo largo de toda la serie. El propio Doncic sacaba todo su arsenal a relucir posteando a Matt Janning y Rudy apoyándose en el tablero otorgaba la primera ventaja a los blancos (28-30) aunque la amenaza interior de Poirier abría el camino a Vildoza con 5 puntos consecutivos.
Su compatriota y sombra a lo largo de toda la serie, Facundo Campazzo, empataba de nuevo pero su particular rife-rafe con los árbitros regalaba un tiro libre por técnica al Kirolbet Baskonia y la postrera irrupción de Beaubois dotaba de una ligera ventaja a los de Pedro Martínez al descanso (42-40).
El ocaso de la primera mitad dejaba tras de sí un ritmo menor al de los partidos que lo precedían pero encumbraba de nuevo a dos de los hombres más importantes en la serie: Trey Thompkins y Luca Vildoza, con 9 y 10 puntos respectivamente.
El paso por vestuarios precedía a la espectacular irrupción del Baskonia en la cancha con parcial de 9-0 en 2 minutos aunque la 3ª y 4ª faltas de un apagado Tornike Shengelia sentaban como un jarro de agua fría en la grada. Emergía entonces la figura del MVP Luka Doncic con 6 puntos consecutivos que consumían la ventaja local casi en su totalidad (51-50). El choque entraba entonces en una fase más física de lo acontecido hasta el momento donde las constantes faltas e imprecisiones por parte de ambos conjuntos dotaban al encuentro de algún quilate menos. El esloveno convertía un nuevo triple para erigirse en dueño del encuentro y acreditar una tarjeta estadística que amenazaba ya con tornarse espectacular y dar al mismo tiempo la máxima a los de Pablo Laso (55-58).
Pedro Martínez pausaba el juego para ordenar a sus huestes y daba entrada al Beaubois y Marcelinho. El primer triple del brasileño encontraba la réplica en el infalible Thompkins (4/4 en T3) con un Real Madrid mucho más vertical que en la primera mitad. Jaycee Carroll no fallaba desde el 4,75 aunque un lejano triple de Voigtmann sobre la bocina acariciaba la red para alegría de una grada que veía ya como los campeones de Europa amenzaban con dar un zarpazo en el marcador (63-65).
La tensión era palpable al inicio del último cuarto y la enorme presencia de Tavares se hacía notar con su tercer y espectacular tapón a Rodrigue Beaubois (acabó con 5, nadie lo lograba desde 2004). Era sin embargo el Kirolbet Baskonia el que encadenaba en los primeros compases del cuarto varias defensas exitosas y galopaba a la contra para obligar a Pablo Laso a pedir tiempo muerto tras otro parcial de 7-0. Shengelia aparecía a tiempo en el choque a pesar de sus problemas de faltas y conseguía cerrar el rebote propio. El Real Madrid movía bien el balón en el perímetro y obtenía tiros liberados y aunque ni Rudy ni Llull estaban inspirados Jaycee Carroll entraba en combustión ante la momentánea ausencia de Doncic en cancha y ponía a los suyos de nuevo por delante (76-77) con menos de 3 minutos por delante y toda la carne en el asador.
Doncic se deshacía de toda la defensa baskonista para ceder la bola en boca de gol a Tavares. Los de Laso elevaban el listón defensivo en el momento clave del encuentro y ni Shengelia ni Voigtmann ni Vildoza eran capaces de superar a sus sombras con el tiempo expirando. Llull fallaba de nuevo y otorgaba una vida extra a su rival aunque Shengelia se precipitaba errando primero una bandeja a la contra y cometiéndo después la 5ª falta ante Doncic. El esloveno se mostraba infalible desde la franja y parecía decantar definitivamente el encuentro a 20 segundos del bocinazo final (76-81). Matt Janning lo intentaba a la desesperada desde el triple pero de nuevo Luka Doncic recogía el rebote y asistía rápidamente a Felipe Reyes para que machara a placer y despejase toda duda en un final igualado.
El 78-83 final otorga al Real Madrid ventaja de 2-1 en la serie por el título de la Liga Endesa y obliga al Kirolbet Baskonia y subir prestaciones si quiere forzar el quinto partido en el WiZink Center. De momento, el 4º encuentro de la serie se disputará también en el Fernando Buesa Arena de Vitoria el próximo martes a las 21:00 donde el Real Madrid tratará de cerrar la eliminatoria y devolver el título a Madrid.