El Real Madrid imponía desde su quinteto inicial una superioridad física que el Tecnyconta Zaragoza no encontraba forma alguna de contrarrestar. Mientras al conjunto maño le costaba mucho amenazar el aro rival, con un movimiento de balón muy pobre y sin acierto desde las acciones individuales; el equipo blanco encontraba en Tavares su principal arma para enarbolar su ataque, ya fuese terminando las acciones o ayudando a crear espacio fuera haciendo que la defensa maña se cerrase entorno a él. El primer cuarto terminaría con un resultado favorable de 12 a 22 para el Real Madrid, que había encontrado en Rudy una gran fuente de anotación y en Jeff Taylor el antídoto perfecto para dejar fuera del partido a Gary Neal, algo que pasaba mucha factura a los locales.
El segundo cuarto parecía comenzar más igualado que el final del primero gracias a un parcial de salida a favor de los locales pero que muy pronto se vería truncado. Un Rudy Fernández en estado de gracia (13 puntos, 4 rebotes y 100% en triples) y un Real Madrid que anotaba por encima del 60% desde la línea de 6´75, sumado a que el Tecnyconta Zaragoza parecía haberse desconectado del partido, ponía en el marcador un parcial de +16 para los de blanco que parecía decidir el partido para los visitantes. Los maños veían como se les empezaba a poner el partido muy cuesta arriba dado que no conseguían anotar más que 27 puntos en ambos cuartos con un 29% en tiros de campo y con solo 2 triples anotados de los 15 intentados. El partido se iría al descanso con un contundente 27 a 53.
Con el partido prácticamente decidido, el Real Madrid aparecía en el tercer cuarto con una o dos marchas menos de las que habíamos visto durante la primera mitad, lo que aun así le seguía permitía seguir ganando con una amplia ventaja sobre el conjunto maño, ya que se sumaba Campazzo al festival de triples del Madrid. No obstante, el tercer periodo sería a favor del conjunto maño, ya que Gary Neal comenzaría a aparecer de forma favorable en ataque y se veían destellos de calidad en transición de Paul Stoll.
Si bien llegar al último cuarto con una diferencia de 18 puntos (54-72) siempre ayuda a relajarse más todavía, el conjunto visitante desapareció completamente de la pista, algo que los locales iban a “castigar”. El Tecnyconta Zaragoza a base de casta, contraataques y triples reducía la diferencia a 10 puntos a falta de algo más de 2 minutos de partido, lo que podía suponer un revés en los planes de Pablo Laso y los suyos. Y es que la cosa terminaría quedándose en un susto ya que los blancos se activaban de nuevo tanto en defensa como en ataque para no pasar ningún mal trago en los últimos instantes y así llevarse la victoria del Príncipe Felipe por 81 a 96.