Nueva final en San Pablo para un Coosur Real Betis. El colista en la tabla afrontaba el primero de los dos partidos seguidos que afrontará en San Pablo con una preocupante imagen, sin conocer la victoria fuera de su feudo y con una afición cada vez más crispada ante la ausencia de refuerzos para revertir la situación. En la otra esquina, el BAXI Manresa de Pedro Martínez, exentrenador de Cajasol. Los catalanes asaltaron Badalona la jornada pasada y en una escalada hacia los puestos altos de la clasificación que dan derecho a disputar la Copa del Rey de Málaga.
Buen arranque de los locales agresivos en ambos lados de la canasta y endosando a Manresa un 8-0 de parcial que daba la primera ventaja seria al Betis (15-7). Lejos de achicarse, el equipo de Martínez reaccionó apretando en defensa y jugando con más paciencia en ataque (15-13). Aunque tras el tiempo muerto sus ataques fueron un tanto forzados, la reacción del Betis fue impecable, quien reajustó su defensa y volvió a encontrar el acierto en ataque de sus exteriores (23-15).
La tiranía verdiblanca se mantuvo en los primeros compases del segundo cuarto con un Betis que superaba los +11 (29-18). El público de San Pablo se empezó a calentar tras varias decisiones arbitrales. La calentura del partido se trasladó a la pista, donde Manresa se acercaba poco a poco en el marcador (29-24). Tal y como sucedió en el primer cuarto, los verdiblancos volvieron a mejorar sus prestaciones (34-24). Nada más lejos de la realidad para un Betis que cada vez se encontraba con situaciones de tiro más complicadas y con un Manresa que no paraba de acercarse (39-38). Al borde del descanso, Mitrovic empató el encuentro desde la línea de personal y Cvetkovic, también desde los 4,60, puso a los catalanes por delante por primera vez antes que una maravilla de AJ Slaughter diese al Betis una mínima ventaja al descanso (42-41).
Arranque correoso y con fallos por parte de ambos conjuntos. El ritmo anotador de los primeros 20 minutos pasó a ser minutos de pocos puntos. Sin haber un dominador claro, el equipo manresano cometía más errores que los verdiblancos (48-44). Conscientes del ritmo cansino y poco brillante, el empuje de la grada trataba de conectar al Betis. Albert Oliver, con dos triples consecutivos, y AJ Slaughter trataban de dar algo de espectáculo a un tercer cuarto bastante soso (63-56).
Conscientes de que una de sus debilidades son los últimos cuartos, el Betis apretó. Los verdiblancos aprovecharon su oportunidad para volver a irse en el marcador (73-62). Los manresanos se empezaban a aferrar a Ryan Toolson para remontar (77-69). A base de triples, Manresa seguía acercándose en el marcador (81-75). El Betis se impulsó en la experiencia de Albert Oliver para recuperar oxígeno, mientras Manresa hacía lo propio con Toolson. La quinta falta de Shayne Whittington ponía a los visitantes a tiro de triple (83-80). La ansiedad crecía por dentro a un Betis desacertado desde la línea de personal. Manresa sumaba y AJ Slaughter hacía lo propio para los hispalenses (88-84). Un nuevo triple de Toolson dejaba a los visitantes a -1 a 46 segundos del final. Manresa volvía a ponerse por delante por medio de Dani Pérez en el tiro libre (88-89). Slaughter erró su tiro y Manresa tampoco aprovechó su opción con 4,6 por jugar. El Betis no aprovechó su opción y el triunfo vuela a tierras catalanas para seguir soñando con la Copa del Rey y para dejar al Betis un paso más cerca de volver al infierno.