Solapas principales

5 tapados que pueden dar mucho que hablar en la NBA

  • Son jóvenes y poco conocidos, pero esta temporada pueden dar un salto en sus carreras
  • Tienen perfil de complemento en sus equipos, pero buscan un rol más importante

La NBA es una liga de estrellas. Los managers las buscan, los entrenadores las moldean y los compañeros se adaptan a ellas. Por ello, los jugadores complementarios suelen estar lejos de los focos y son poco nombrados por comentaristas y analistas. Sin embargo, muchos jugadores que en su juventud parecían destinados a cumplir un rol secundario dan un gran salto de calidad de una temporada a otra y ocupan un lugar dentro sus plantillas mejor que el que esperaban cuando fueron drafteados. Kawhi Leonard, Paul George, Rudy Gobert, Shai Gilgeous-Alexander o el reciente MVP, Nikola Jokic, son ejemplos de ello. Esta temporada puede ser el punto de inflexión de las carreras de muchos.

Jarrett Allen (Cleveland Cavaliers)

Confieso que es el primer nombre que se me ha venido a la cabeza, del mismo modo que lo recordaba cuando Antetokounmpo percutía una y otra vez la zona de los Nets en los pasados playoffs. El ex de Brooklyn acabó con sus huesos en la desangelada Cleveland con la llegada de Harden a Nueva York, en lo que parecía un claro paso atrás deportivo y sobre todo mediático a su carrera. Pero el verano ha traído buenas noticias para Cleveland y especialmente para la cartera de Allen, ya que renovó por 100 millones en 5 temporadas.

Jarrett Allen es un pívot moderno de 2,11 y 110 kg que destaca por su gran movilidad para el tamaño que tiene. Buen reboteador (10 en 30 minutos) e intimidador (1,4 tapones por partido), Allen tiene un potencial defensivo bestial que ya ha mostrado en grandes dosis. Además, este año veremos un experimento pasado de moda en el baloncesto moderno: la convivencia entre dos pívots. La llegada de Evan Mobley, otro perfil de pívot superatlético, provoca mucha curiosidad ante esta combinación, que si sale bien puede llevar a Cleveland a los playoffs y a Jarrett Allen a los mejores quintetos defensivos. Por último, la llegada de Ricky Rubio puede ser decisiva para el pívot, puesto que se juntan un gran continuador y finalizador cerca del aro con uno de los mejores a la hora de poner el balón al compañero adecuado en el sitio preciso.

Mikal Bridges (Phoenix Suns)

Otro perfil defensivo que fue decisivo para que los Suns llegaran a las Finales. Bridges se aprovechó de la llegada de Chris Paul para aumentar su producción y su importancia en el equipo. Un 3&D de manual que se pega con la estrella rival jugada tras jugada y es capaz de cumplir en ataque con un 42,5% en triples (más del 44% en las esquinas). Pero el rol de Bridges puede aumentar este año. Buen tirador tras bote (49% en pull ups) e infrautilizado en la creación de juego (14,7% de uso ofensivo), Bridges está pidiendo a gritos mayores responsabilidades, que le pueden llevar a ser mucho más que un gran complemento.

Keldon Johnson (San Antonio Spurs)

A todos nos sorprendió la inclusión de Keldon Johnson en la plantilla final de la selección estadounidense olímpica, pero fueron más sus cualidades, alejadas de los focos, que un “enchufe” por parte de Popovich. A sus 21 años y con solo 2 de experiencia en la NBA, Johnson parte como una de las estrellas de los rejuvenecidos Spurs. Con un molde físico colosal (100 kg de músculo en 1,96) Johnson es lo más parecido al Kawhi Leonard de los primeros años que ha tenido Popovich. Palabras mayores, pero el proyecto de jugador está ahí.

Buen anotador de escaso volumen (12,8 puntos con 48% en TC) y aguerrido defensor, Keldon deberá hacer gala de un mayor número de recursos en ataque para ser uno de los principales generadores del equipo, con DeRozan fuera de él. Deberá aumentar su 18,9% de uso ofensivo para que los Spurs aspiren a algo más que la lotería del draft, pero si consigue mejorar en ataque, estamos ante uno de los proyectos más interesantes de la NBA.

Darius Bazley (Oklahoma City Thunder)

Si de oportunidades hablamos, nadie las va a tener más en bandeja que Darius Bazley. Otro jugador de 21 años y tercera temporada en la NBA, que ha tenido más oportunidades que las que su puesto en el draft le auguraba (nº 23). La demolición del proyecto de Oklahoma le dejó la titularidad a este ala-pívot de corte moderno, que debe seguir quemando etapas y convertirse en el complemento de lujo de Shai Gilgeous-Alexander.

Otro físico rápido y atlético (2,03, 94 kg) que gusta de salir a la línea de tres y abrir el campo (5,2 triples intentados), pero es fundamental que afine el punto de mira (29% en esos tiros). También debe mejorar en rebotes (7,2) e involucrar más a sus compañeros en el juego, pero con una base de talento y físico solo es cuestión de tiempo que lo logre.

Marvin Bagley (Sacramento Kings)

Las lesiones y su puesto en el draft (2, por delante de un tal Luka Doncic) han afeado la reputación de Marvin Bagley, un proyecto de jugadorazo que se nos está quedando por el camino. Otro físico privilegiado (2,11, 107 kg de pura fibra) acompañado de un talento natural que ha mostrado a cuentagotas. Pero todavía esta a tiempo de mostrar ese increíble potencial.

Solvente anotador en escasos minutos (14 en 25 minutos) que debe prodigarse más desde el arco (1 triples por partido con un 34%) para abrir huecos y poder penetrar. Debe mejorar en rebotes y en defensa, donde puede cambiar asignaciones, pero falla en la defensa bajo el aro (permite un 67% debajo del aro), algo que sin duda se ha visto afectado por las continuas lesiones que ha sufrido. Si tiene más suerte en ese aspecto, podemos ver al Bagley con el que soñábamos en su entrada en la NBA.

 

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Comentarios

Tienen plantilla para meterse en playoffs, pero muchas incógnitas por despejar. Sexton y Garland, grandes jugadores pero demasiado individuales, tienen que involucrar más a sus compañeros, favorecer la circulación de balón y facilitar canastas fáciles a los interiores (ahí ayudará mucho Ricky. Otros jugadores como Okoro, Cedi Osman, Markkanen o el mismo Kevin Love son una lotería, de su redimiento pueden añadir más victorias de lo esperado.

Pero donde pueden dar el pelotazo es si funciona la pareja Mobley-Allen. Ambos, especialmente el primero, tienen una pinta fantástica, pero a nivel individual y como 5 puro. Lo difícil será hacerles convivir en pista y para ello necesitarán (creo que más Mobley) mucha movilidad en defensa y ser capaces de defender a exteriores, además de abrir el campo desde el triple. Juntar a dos pívots de más de 2,10 no se ha visto recientemente y, aparte de ser muy atractivo, puede ser bastante efectivo, lo que les colocaría como un equipo muy difícil de batir y con una protección del aro bestial.