Verano para la historia al sur de Florida, que de la noche a la mañana ve cómo un proyecto de dudoso gusto se convertía en un flamante equipo al que se va a exigir de manera irremediable la instauración de una dinastía en los años venideros. Así somos, impacientes. No puede ser menor el objetivo cuando reúnes bajo la misma camiseta a Dwyane Wade, LeBron James y Chris Bosh.
Maniobra magistral de Pat Riley en los despachos, que engrandece aún más su leyenda. Muchos sueñan con su retorno al banquillo, mezcla de morbo por verle regresar a los mandos de un equipo campeón y de miedo por ver cómo podría hacerse con el control de todo esto Erik Spoelstra. Utopías que no deben distraer del trabajo que todavía queda por delante.
El esfuerzo para dar cabida a las tres superestrellas (y eso que han perdonado 15 millones por barba en el total de sus contratos) obligó a dejar a Mario Chalmers y Michael Beasley como únicos jugadores bajo contrato. Traspasado el alero a Minnesota (a cambio de dos segundas rondas), se consiguieron liberar 5 millones de dólares que ya se han invertido en la renovación de Udonis Haslem. El ala-pívot formado en Florida declinó las ofertas de Dallas Mavericks y Denver Nuggets para renovar a la baja (20 millones por 5 años) con su equipo de toda la vida.
Hasta aquí los movimientos confirmados de manera oficial, una base sólida a la que, sin embargo, quedan por añadir piezas de no menor importancia. Al menos, un base, un pívot y un tirador exterior. Huecos que desde los Heat confían en rellenar sin grandes dispendios gracias al inestimable atractivo que ejerce el Big Three.
Todo parece apuntar a que los próximos refuerzos serán Zydrunas Ilgauskas y Mike Miller. En un movimiento que ya dan por hecho desde Cleveland, el pívot lituano acompañaría a LeBron en su viaje al sureste del país después de catorce temporadas jugando para los Cavaliers (una campaña por el mínimo más una segunda opcional). Un cinco abierto que aún conserva su calidad en ataque pero que por edad, físico y movilidad no cierra el debate del juego interior. Por ello, se sopesa la contratación de Juwan Howard, ademá de la posibilidad de renovar a Joel Anthony y ofrecer contrato a los novatos Dexter Pittman y Jarvis Varnado.
Por lo que respecta al alero, su fichaje parece hecho (30 millones por 5 años), pero aún no ha firmado y está pendiente de pasar el reconocimiento médico. De echarse atrás, la incógnita del tirador se uniría a la del director de juego, donde Derek Fisher representa el único fracaso de Riley este verano. La continuidad de Carlos Arroyo parece la opción más factible a la espera de que algún veterano ofrezca sus servicios a bajo coste.
Con ese efecto llamada no faltarán pretendientes.
Chicago encuentra consuelo en el mercado
Los Bulls acudían a este proceso de agencia libre con grandes expectativas. La condición de nativo de Wade y el atractivo del equipo para LeBron les hacían candidatos a una de las dos piezas más codiciadas. Y no sólo eso. Tan convencidos estaban de sus posibilidades que aprovecharon la noche del draft para regalar a Kirk Hinrich a los Wizards para poder soportar dos grandes contratos.
Empezaron por lo más sencillo y quizá más urgente: una presencia interior de primer nivel en ataque, algo que no veían en Illinois desde tiempos inmemoriales. Para esoCarlos Boozer (que cobrará entre 75 y 80 millones por cinco temporadas), con el que esperaban aumentar su atractivo de cara a los peces gordos. La estrategia no funcionó, pero el buen trabajo de estos últimos años le permite olvidar sus penas y construir una plantilla que dará que hablar en el Este.
En busca de tiro exterior, otra de las carencias de la plantilla, han puesto sus miras en dos de los mayores especialistas de la liga. Kyle Korver ya ha sido presentado como nuevo ‘bull’ (a cambio de 15 millones por tres años) y a él se podía unir en los próximos días JJ Redick. El escolta de Duke firmó una ‘offer sheet’ por 19 ‘kilos’ por el mismo periodo (contrato descendente) y sólo falta esperar a que Orlando decida igualar o no antes del viernes. Todo parece indicar que será posible verle de rojo, puesto que los Magic han contratado a Quentin Richardson y ya pagan 14 millones en impuesto de lujo.
Por si acaso, los Bulls buscan alternativas y ya se han reunido con Adam Morrison, además de hombres de otro perfil como Ronnie Brewer. Sin embargo, la principal preocupación que queda es encontrar un sustituto para la marcha de Hinrich. Shaun Livingston, nacido en Chicago y con sus eternos problemas de lesiones aparentemente superados, aparece como el favorito. Sea como sea, el buen trabajo permite a Chicago seguir mirando con esperanza al futuro.