Solapas principales

El esquema por bandera, Mike D´Antoni

01/05/2016

"Estamos muy entusiasmados de poder incorporar a nuestra organización a un entrenador del calibre y la experiencia que posee D'Antoni. El ingenio de Mike sentó las bases de lo que impulsa el éxito en la NBA de hoy y estamos seguros de su capacidad de ayudarnos a reavivar nuestra búsqueda de un campeonato". Estas fueron las palabras exactas que utilizó el GM de los Houston Rockets, Darryl Morey, para dar la bienvenida a D´Antoni a su nuevo equipo. Esta declaración resulta, cuanto menos, curiosa, ya que es sabido que éste no era, en su opinión, el candidato más idóneo. Morey prefería a Jeff Van Gundy. Y, sin embargo, dudo que imaginara que sus palabras fueran a albergar una predicción tan exacta.

920x920.jpg

presentacion D´Antoni

 

 

 

 

 

 

 

Es cierto que los Rockets no son los principales favoritos, ni para el anillo, ni para alzarse con el primer puesto en su conferencia, pero no imagino a nadie capaz de poner la mano en el fuego para asegurar que haya algún equipo en la liga al que no podrían batir en una serie a siete partidos. El sistema implantado por el técnico nacido en Virginia, ha dotado a los Rockets de algo de lo que carecían la pasada temporada, identidad. El enfoque ultraofensivo con el que encaran cada encuentro ha permitido a sus jugadores practicar un juego rápido y alegre que les ha convertido en el equipo revelación de este curso en la NBA.

Ninguna sorpresa hasta el momento, sin embargo, si el sistema fuera simplemente una bacanal ofensiva en la que cada uno hiciese la guerra por su cuenta, los Rockets no habrían llegado a donde están, dejando tras de sí semejante record de victorias. A D´Antoni, a lo largo de su carrera, se le ha recriminado en varias ocasiones el fracaso de su estilo de juego, su etapa en Knicks y Lakers son buena prueba de ello, lo que es injusto, ya que se infravalora tanto la dificultad del mismo, simplemente por el hecho de ser rápido y vistoso, como la necesidad de un determinado tipo de roster. En este artículo se van a analizar tanto los altibajos, y los motivos que los provocaron, de la carrera del técnico, como la evolución que ha tenido el método, desde el seven seconds or less de aquellos Suns de Nash y compañía, hasta el “Hardensistema” que practican los Rockets actuales.

El protagonista

El italo-estaodunidense, y esto es algo que muy pocos saben, no comenzó su carrera como técnico en la NBA, si no en el Olimpia Milano (1994). Cuatro años después, y tras haber llevado al equipo milanés a la Final Four de la Euroliga, pasó a dirigir a la Benetton de Treviso, a la que volvería en 2001 tras una primera, y nada destacable, experiencia con los Denver Nuggets. En los que ejerció como asistente y entrenador jefe.

Tras su segunda etapa en Italia D´Antoni vuelve a la NBA, en la que trabaja como entrenador asistente en los Phoenix Suns, hasta que, con 61 partidos por delante, los directivos de la franquicia de Arizona deciden nombrarle entrenador jefe. A pesar de los malos resultados de esa temporada, desde la franquicia se le da un voto de confianza y se le mantiene al frente del equipo.  Ese verano, los Suns se hacen con Steve Nash en la agencia libre.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras la llegada del base, que se sumaba a una plantilla que ya contaba con Stoudemire o Leandro Barbosa entre otros, la franquicia cambia radicalmente su trayectoria, apoyándose en el juego frenético impuesto desde el banquillo y en la capacidad de su nueva estrella para ponerlo en práctica. Con Stoudamire como pareja de baile en el Pick&Roll, Nash hacia las delicias del público con un juego de transiciones frenéticas, comparado en mucha ocasiones con el de los Lakers del Showtime, y que fue bautizado como “Seven Seconds or Less”. Ese año, los Suns obtuvieron un record de 62 victorias, por tan solo 20 derrotas, que le granjeó a D´Antoni el premio COY. Sin embargo el italo-estadounidense no fue nunca capaz de llevar a su equipo al campeonato, cayendo en dos finales de conferencia, 2005 y 2006, ante Spurs y Mavs respectivamente.

Ya en 2008, a pesar de la insistencia de Steve Kerr, por aquel entonces GM de los Suns, D´Antoni firma un contrato por cuatro años con los NY Knicks. En Nueva York nunca llegó a tener éxito, a pesar de alcanzar la primera ronda de Playoffs en la temporada 20010/11. Los malos resultados así como su mala relación con Carmelo Anthony fueron una losa demasiado grande para él, y acabó siendo sustituido por su asistente Mike Woodson.

El 10 de agosto de 2012, tras la llegada de Steve Nash a los Lakers, el pívot mas dominante del momento, Dwight Howard confirmaba que se unía a la franquicia angelina, poniendo la guinda a lo que parecía un proyecto faraónico para recuperar el trono de la NBA. Nada más lejos de la realidad, el mal inicio de los lakers, una victoria y cuatro derrotas, supuso el despido fulgurante de Mike Brown y la consiguiente contratación de D´Antoni, que gozó de inusitada confianza si se atiende a los resultados. Los angelinos, cuyo quinteto de gala Nash-Bryant-WorldPeace-Gasol-Howard sólo llegó a comenzar siete partidos en toda la temporada, solo consiguieron llegar hasta la séptima plaza del Oeste, cayendo posteriormente en primera ronda, 4-0, frente a los Spurs. Sus desavenencias con varios jugadores importantes, la incapacidad de la madura plantilla laker de poner en práctica el rápido sistema ofensivo y las constantes lesiones condenaron a D´Antoni, que acabó saliendo “por la puerta de atrás”.

 

 

 

 

 

 

Y llegamos a la presente temporada. Después de que los Rockets hubieran sido capaces de lo mejor y lo peor en las dos temporadas inmediatamente anteriores Darryl Morey decide darle las riendas al técnico italo-estadounidense. La contratación de D´Antoni se vio, desde el inicio,  con gran escepticismo, debido a su trayectoria anterior. Sin embargo, el buen juego desplegado por la franquicia texana, posicionar a James Harden como base y eje del equipo y las victorias cosechadas han significado “la revancha”, por decirlo de alguna manera, de D´Antoni con sus detractores.

El método

Al contrario de la opinión popular, el sistema conocido como Run&Gun fue originalmente puesto en práctica por Paul Westhead, en su etapa como entrenador de LMU (Loyola Marymount University). Tiempo después intentó aplicarlo, sin éxito, cuando cogió las riendas de los Denver Nuggets en 1990, que, a pesar de liderar la liga en puntos anotados, 130, firmaron un record de 20 victorias y 62 derrotas. Aquellos Nuggets fueron conocidos con el sobrenombre de Enver Nuggets, por la ausencia de “D” (deffense).

Ya en 2004, con los Suns, D´Antoni adoptó este sistema ultraofensivo, merced del talento sin límites de Steve Nash, nacía el “seven seconds or less”. El juego de los Suns era, a priori, sencillo. En este orden; defensa, rebote y a correr. Los de Arizona ponían contra las cuerdas a sus rivales con un juego vertiginoso y físico, en el que los dos aleros, normalmente Joe Johnson y Leandro Barbosa, corrían la pista esperando el pase en transición del base canadiense. Si esto fallaba, las opciones estaban claras; uno contra uno de Nash, asistencia al tráiler, Shawn Marion por ejemplo, al segundo tráiler, Stoudemire, o Pick&Roll creando una situación de dos contra dos con los tiradores abiertos.

Phoenix Suns Run It

Este sistema en apariencia simple esconde una gran dificultad, además de un nivel de exigencia física altísimo. Prueba de su ello es que tanto en NY como en Los Angeles fracasó estrepitosamente. Pero, ¿Por qué?. En los Lakers por ejemplo, desaprovechar el talento de Pau Gasol, relegado al banquillo, y Kobe Bryant, que perdió mucho contacto con el balón amén de aumentar el ritmo, además de no poder contar con un base de garantías aparte de Nash fue una losa demasiado grande. En el caso de los Knicks, se podría decir que fue más demérito de los directivos que del entrenador, ya que el roster no contaba en sus filas con jugadores del corte adecuado para desarrollar el juego de D´Antoni, principalmente un base con capacidad anotadora y de pase. Sí que tenía, por ejemplo, buenos tiradores en “catch and shoot” como Jamal Crawford o Wilson Chandler. Con el paso de las temporadas llegaron Carmelo y Stoudemire que, a pesar de estar a buen nivel, seguían sin satisfacer las necesidades del sistema, el primero con tendencia a ralentizar el juego y el segundo ya demasiado mayor para correr la pista como antaño.

Se podría decir que todo lo que no congeniaba D´Antoni con los Knicks, lo hace ahora con Los Rockets, que le vienen como anillo al dedo. Houston tiene en James Harden el base perfecto para el nuevo sistema, magistral en el uno contra uno y con una increíble, y recién descubierta, capacidad de pase, los Anderson, Gordon, Ariza o Dekker esperan a que les llegué el balón abietos preparados para percutir desde el exterior. Es importante resaltar que el juego de los Rockets no acaba de ser igual que el de los Suns, ya que estos últimos utilizaban mucho más la transición ofensiva en vez del tiro de tres y el juego sin balón, que son la seña de identidad de los primeros. Nótese también la importancia Capela que, siendo un jugador limitado, ejerce de ancla defensiva y de recolector en la zona. Sin embargo, si hay algo claro, es que el juego ultraofensivo del técnico no puede ser puesto en práctica sin un base de primer nivel.

James Harden on Tear with 133 Points & 57 Assists in Last Four Games

La estrella

Nash y Harden, Harden y Nash. Con estos dos nombres bien se podría describir la carrera del técnico hasta el momento. Ambos ejercen el papel protagonista en el esquema de D´Antoni, sin ellos el barco se hunde sin remedio y el abanico de ejecutores queda desabastecido totalmente. El esquema precisa de un base capaz de encarar y sacar ventajas por sí mismo, además de un gran talento en el pase. Tanto es así que si miramos las estadísticas vemos que ambos, en la temporada de mayor éxito junto al técnico, han liderado la liga en asistencias. Más aún cuando Harden copa las estadísticas de puntos producidos, tanto a través de asistencias como en puntos. Así pues afirmamos sin miedo a equivocarnos que, si bien depende también de muchos otros más factores, el base es el punto de equilibrio sobre el que se apoya la endiablada ofensiva de D´Antoni.

 

 

 

 

 

 

 

Hemos visto ya el porqué, el cómo, el cuándo y el donde de la carrera del peculiar entrenador que es Mike D´Antoni, ahora solo queda disfrutar y ver hasta donde son capaces de llegar sus Rockets

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
5 años 8 meses
#contenidos: 
29
#Comentarios: 
68
Total lecturas: 
108,404

Comentarios

Hay entrenadores que son capaces de hacer jugar a sus equipos, adaptándose a ellos, y otros entrenadores que si el equipo no se adapta a su estilo, son incapaces de hacerlo ganar.
En el grupo de los primeros encontramos a entrenadores como Popovich, Wilkens, Riley o Sloan, que fueron capaces de evolucionar a través de los años para adaptarse a los tiempos y a los jugadores (me queda muy lejos ya Auerbach) .
En el grupo de los segundos están los D'Antoni, Jackson, Larry Brown o Chuck Daly, entrenadores con una dilatada experiencia que aplicaron siempre el mismo estilo.
A mí D'Antoni me gusta, me gustó en los Suns, pero en Lakers era evidente que no podía ser, igual que en Knicks, básicamente porque si tienes un jugador que marca diferencias como Bryant o Carmelo, que manda en el vestuario más que tú, y además, que el tipo de juego que quieres no se adapta lo más mínimo a donde este jugador es mejor, estás condenado al fracaso.
El Bryant de 21 años hubiera casado muy bien con este juego, hubiera ejercido de base como Harden ahora, el de 34 no; igual que Pau, con 23 años, recien llegado a la NBA, hubiera sido el 4 perfecto, y el Howard e Orlando, intimidador, finalizador, reboteador, pero llegaban tarde, muy tarde a un estilo que no podían manejar.
De hecho, Carmelo en el triangulo ofensivo hubiera funcionado muy bien, pero con las piezas adecuadas.

Aunque en los 90 ha sido el origen; habría que preguntar a los más viejos del lugar cómo era el juego de los Nuggets de Doug Moe de principios de los 80 de English, Kiki e Issel. Porque viendo videos y leyendo estadísticas, promediar 125ppp creo que darían espectáculo también

Una pena que aquellos Phoenix Suns de Nash no ganaran el anillo. Eran el equipo más divertido de ver del momento. A pesar de sus carencias defensivas y su escasa adecuación a cualquier otra táctica, hay que reconocerle a D'Antoni su influencia en el juego actual de rapidez y tiro exterior. Eso, sumado al juego de pase de Popovich a la perfección de estas dos facetas que ha hecho Kerr, nos da como resultado el actual juego de los Warriors, que puede que sea el equipo más divertido de ver de la historia. Y todo comenzó con D'Antoni, que apostó por la velocidad en una época dominada por el uno contra uno como primer y último sistema de ataque. A pesar de todo hay que darte las gracias, Mike.