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El inolvidable Dream Team.

Hall of Fame: Pippen, Malone y el Dream Team encabezan la promoción de 2010

  • El Dream Team por fin se hace un hueco en el Salón de la Fama. Pippen y Malone se reúnen con Jordan y Stockton. Dennis Johnson por fin recibe su reconocimiento

Después de que ocho de sus miembros y el entrenador, Chuck Daly, formaran parte del selecto club con sede en Springfield, llegó el turno del colectivo. El Dream Team que asombró al mundo en los Juegos Olímpicos de Barcelona encabezó la promoción del Salón de la Fama en 2010, en la que también fueron incluidos dos más de sus integrantes, Scottie Pippen y Karl Malone.

Por fin el mejor equipo que jamás ha pisado una cancha de baloncesto tiene su hueco en el Hall of Fame. Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, Charles Barkley, Patrick Ewing, David Robinson, John Stockton, Clyde Drexler, Chris Mullin, Christian Laettener y los ya mencionados Pippen y Malone. Una alineación que sale de carrerilla y que, comandada por otro de los grandes de la historia, se encargó de abrir al público internacional, concentradas bajo una misma camiseta, las mayores maravillas de la NBA.

Aquella era la primera vez que se permitía la presencia de jugadores de la NBA y serviría además como retiro dorado para Larry Bird y Magic Johnson. El de los Lakers, al que poco antes le había sido diagnosticado el VIH, fue el principal encargado de las labores de reclutamiento, que tuvieron en el propio Bird (por culpa de sus problemas de espalda) y Jordan sus principales escollos.

Al final, y a pesar de otros problemas comola controversia levantada por Isiah Thomas (se rumoreó que el '23' de los Bulls vetaba su presencia) o las dudas acerca de la salud de Magic, el Dream Team protagonizó una función inolvidable en Barcelona 1992.

El otro equipo en recibir este reconocimiento fue otro combinado nacional, la Estados Unidos que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de 1960. Porque Roma no sólo vio el surgimiento de ese joven boxeador que aún respondía al nombre de Cassius Clay, sino que fue testigo de una selección que contó en sus filas con jugadores de la talla de Jerry West y Oscar Robertson. En cifras similares a las del Dream Team, ganó sus ocho partidos por un margen medio de 42.4 puntos. "Fue el mejor equipo amateur que haya jugado nunca", comentó West en la ceremonia.

PIPPEN Y MALONE SE REÚNEN CON SUS INSEPARABLES COMPAÑEROS

La historia siempre recordará a Scottie Pippen como el escudero perfecto, como el paradigma de lo que un segunda espada debe ser. El problema de esta consideración es que lleva a mucha gente a caer en el error de menospreciar sus virtudes, o incluso a achacar sus bondades a la presencia de Michael Jordan a su lado. No hay duda de que el ‘23’ sirvió de “altavoz” para sus méritos, pero aún con todo, la categoría del de Central Arkansas debe estar fuera de toda duda.

El hecho de haber llegado a la NBA procedente de una universidad tan pequeña retrasó su formación, pero con el paso de los años y el desempeño del cuerpo técnico, la agresividad que imponía Jordan en los entrenamientos y unas innegables capacidades físicas para este deporte aceleraron su progresión hasta convertirle en uno de los mejores defensores exteriores y aleros más completos que haya visto este deporte.

Actuaciones como su defensa sobre Magic Johnson en las Finales de 1991, primer anillo conquistado por los Bulls, le convirtieron en una pieza angular de la dinastía, más de lo que a veces se le llega a reconocer. Luego llegaría el intento fallido en los Houston Rockets y una exquisita madurez en los Portland Trail Blazers (en ambas ocasiones frenado por Los Angeles Lakers). Quizá la falta de un mayor instinto asesino es lo que más le separa de los grandes, aunque seis anillos de campeón y su condición de miembro del Dream Team bien merecen ese privilegio.

Su padrino, como no podía ser de otra forma, fue Michael Jordan, al que dirigió palabras de admiración y agradecimiento. "Quién me iba a decir que 23 años después, ese número 23 estaría aquí apadrinándome en la ceremonia del Hall of Fame. Michael influyó en la vida de muchas personas, pero en ninguna tanto como en la mía. Gracias por ser el mejor compañero", dijo en su discurso, en el que también se acordó de Phil Jackson. "Digo que jugué junto al mejor jugador, pero también lo hice junto al mejor entrenador".

La promoción de 2010 acoge también a otro jugador íntimamente ligado a un compañero. Un año después de que sus inseparables John Stockton y Jerry Sloan fueran incluidos en el Salón de la Fama del baloncesto, llegó el turno para Karl Malone. Ése es el precio que ha tenido que pagar el cartero por su último intento de conseguir el anillo con los Lakers (de igual manera que el regreso de Pippen a los Baby Bulls le privó de la posibilidad de entrar junto a Jordan).

Aquélla fue una última (no tan desesperada como alguna vez se ha querido hacer ver) tentativa por eludir el grupo maldito de los grandes jugadores sin anillo. Sin embargo, y a pesar de que ese título de campeón falte al lado de sus dos trofeos de MVP y sus dos oros olímpicos, es incuestionable que durante dos décadas se labró un hueco entre los mejores ala-pívots. Aunque sus codos también dejaron huella, su ferocidad en los tableros y su maestría en el ‘pick & roll’ le catapultaron a un sitio entre los elegidos.

En una última 'entrega', El Cartero regaló su chaqueta conmemorativa a un niño en silla de ruedas que estaba presentando la ceremonia.

DJ RECIBE EL RECONOCIMIENTO QUE LE FALTABA

Pero esa pequeña demora que ha tenido que soportar Karl Malone no es nada comparado con la sufrida por Dennis Johnson. En su caso, llega demasiado tarde: tres años después de su muerte. Un hombre aliado con los grandes momentos que, dando los primeros pasos de su carrera, se resarció de una nefasta actuación en las Finales de 1978 conquistando el MVP de las series del año siguiente para darle el anillo a los Seattle Supersonics. Pero por lo que sin duda será más recordado será por haber ejercido de complemento perfecto al Big Three original de los Boston Celtics. Por ello, entre otras cosas, Larry Bird le consideró como “el mejor compañero” que tuvo nunca.

El baloncesto femenino también tuvo su momento de gloria con la inducción de Cynthia Cooper. La que fuera base de las Houston Comets atesora un palmarés asombroso que ya comenzó a gestarse en la Universidad de Southern California con dos títulos de la NCAA y, previo paso por Segovia, siguió engordando con los cuatro primeros anillos en juego de la WNBA y los dos primeros MVP, así como sendos triunfos en los Juegos Olímpicos y el Mundial con la selección de Estados Unidos.

Otros jugadores que formaron parte de esta promoción fueron Gus Johnson, jugador interior de las décadas de los 60 y 70 que logró cinco nominaciones al All-Star en sus diez años como profesional y Maciel 'Ubiratan' Pereira, jugador brasileño que hace hace un año recibía la misma distinción por parte del Sal'on de la Fama FIBA y que completa así el reconocimiento a una carrera en la que acumuló un oro (1963) y una plata (1970) en Mundiales y un bronce en los Juegos Oíimpicos de 1964, así como cinco Campeonatos Sudamericanos.

Para el final quedan Jerry Buss y Bob Hurley Sr (padre del que fuera jugador de Sacramento Kings y Vancouver Grizzlies), los dos únicos que han formado parte de esta promoción por méritos logrados sin vestirse de corto. El primero, como propietario de Los Angeles Lakers durante más de tres décadas, en las que la franquicia dorada y púrpura ha cosechado 10 anillos. El segundo, como entrenador del St. Anthony's High School de Nueva Jersey, con el que ha alcanzado 25 títulos estatales y tres nacionales, además de conseguir en dos ocasiones el premio USA Today al Entrenador del Año.

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