Cuando hace poco más de un mes la prensa deportiva recogía en sus páginas la posiblidad de que Sergio Rodríguez recalase en la NBDL, la liga de desarrollo de la NBA, muchos fueron los que se echaron las manos a la cabeza. Parecía como si jugar en esa liga menor supusiera el fin de los días para el base canario. Nada más lejos de la realidad. Afortunadamente el “chacho” ha conseguido debutar- y de qué manera- en la NBA. Sin embargo, otros no lo tuvieron tan fácil y debieron permanecer algún tiempo en la NBDL a la espera de la ansiada oportunidad. Buen ejemplo de ello es un viejo conocido de la ACB, Ime Udoka, ahora compañero de Sergio en Portland y titular indiscutible en los Blazers.

Este alero de 1,96 e internacional por Nigeria (en el pasado Mundobasket registró una media de 14,2 puntos, 5,2 rebotes y 3,7 asistencias) ha recorrido muchos equipos hasta asentarse en la mejor liga del mundo. Su etapa universitaria define en cierta medida lo que iba a ser su carrera profesional. Tres universidades en cinco años, uno de los cuales se lo pasó en blanco por haber cambiado de centro, para terminar sus estudios en el curso 1999- 2000 en Portland State University. Su año de senior fue sencillamente sensacional. Udoka lideró a su equipo en puntos, rebotes, tapones y asistencias y jugó de titular los 22 encuentros que disputó Olvidada quedaba su temporada sin jugar tras haber abandonado la Universidad de San Francisco. No obstante, su gran actuación no le valió para ser elegido en el Draft de 2000, pero sí para ganarse la presencia en el Training Camp de Portland.

Debut en la NBDL, periplo europeo y salto a la NBA

Tras esa experiencia, y como muchos otros jugadores han hecho, marchó a las ligas menores estadounidenses en busca de minutos. Así, se enroló en los Fargo-Moorhead Beez de la IBA, donde permaneció la temporada 2000-2001, en la que jugó doce partidos con unos buenos números- 12 puntos y 6 rebotes de media-. La NBDL llamó a sus puertas en el verano de 2002. Udoka firmó por los Charleston Lowgators con los que disputó dos temporadas. Su calidad empezaba a ser tenida en cuenta por los técnicos de la NBA.

En el verano de 2003 disputó la USBL (la liga de las oportunidades) para después firmar en Agosto como agente libre por los Ángeles Lakers. En octubre de ese mismo año fue cortado tras realizar el Training Camp con los angelinos. Entonces, como el propio Udoka reconoció en la página de la NBDL, no tuvo reparos en volver a este campeonato, dando las gracias a los Lakers por la oportunidad de estar al lado de los mejores . Aún así, llegó a jugar ese mismo año cuatro partidos con los Lakers, con los que había firmado un contrato por díez días.

Acabada su primera experiencia en la NBA, en la que disfrutó de veintiocho minutos, el alero nigeriano volvió a los Charleston Lowgators para finalizar su estancia y seguir mejorando como jugador. Sus buenos promedios en la NBDL, una media de 16.9 puntos que le llevó a ser el tercer máximo anotador del campeonato, fueron tenidos en cuenta por los dirigentes del Gran Canaria, que se hizo con sus servicios en el verano de 2004. Pero no pudo acabar la temporada en las islas y fue cortado en Marzo de 2005. A pesar de haber disputado quince partidos con el conjunto amarillo y cuajar buenos encuentros, la lesión de Gonzalo Martínez obligó al club a buscar un nuevo base. Billy Keys sería el elegido y pasaría a ocupar la plaza de extranjero que dejaba Udoka. Tras su paso por la ACB, encontró acomodo en el Vichy de la liga gala, donde demostró su gran capacidad anotadora, obteniendo una media de casi 25 puntos en nueve partidos ¿Era el momento propicio para que Udoka tuviese una nueva oportunidad en la NBA?

Eso debió de pensar cuando en la pretemporada de 2005 acudió al Training Camp de los Sixers. Pero otra vez le negaron la oportunidad. A sus 28 años se le empezaba a acabar el tiempo. Aún así el jugador siguió luchando y volvió a la NBDL, esperando una llamada de la NBA. Y esa llamada llegó. Su espectacular temporada con los Fort Worth Flyers (incluso ganó el premio al jugador que mejor representaba los buenos valores de conducta y comportamiento en el parquet) le valió un contrato con los New York Knicks para el tramo final de la temporada 2005-2006. Los Knicks estaban realizando la peor campaña en años y la caída libre de la franquicia parecía no tener freno En esas circunstancias debutó con el equipo de Nueva York Ime Udoka. Jugó algo más que en su etapa anterior en Los Ángeles, pero nada significativo al fin y al cabo- 8 partidos y 2.8 puntos de media.

Rumbo a Portland

A finales del pasado verano, tras el Mundial de Japón, Isiah Thomas le comunicaba que no contaban con él de cara al próximo curso baloncestístico. ¿Había sentado mal en el Madison que Udoka marchase a jugar con Nigeria? ¿Era una consecuencia más de la desastrosa política deportiva del los neoyorquinos? Quizá simplemente no se contaba con él. Y de nuevo, a tenor de lo visto hasta ahora, los Knicks se han vuelto a equivocar, o por lo menos no se puede decir que hayan acertado plenamente.

Días después de su marcha de los Knicks, Udoka firmaba por los Portland de Sergio Rodríguez. En inicio se trataba de un contrato para realizar, de nuevo, un Training Camp. Aunque esta vez la historia cambió. El jugador ha convencido a MacMillan y ha sido titular en los 20 partidos que ha disputado, jugando una media de 29 minutos y estableciendo buenos promedios de anotación- 8 puntos. Seis años después de ser rechazado por el equipo de su ciudad de siempre, Udoka vuelve a la NBA con la intención de consolidarse y hacerse un hueco en la historia de los Blazers.