Este alero de 1,96 e internacional por Nigeria (en el pasado Mundobasket registró una media de 14,2 puntos, 5,2 rebotes y 3,7 asistencias) ha recorrido muchos equipos hasta asentarse en la mejor liga del mundo. Su etapa universitaria define en cierta medida lo que iba a ser su carrera profesional. Tres universidades en cinco años, uno de los cuales se lo pasó en blanco por haber cambiado de centro, para terminar sus estudios en el curso 1999- 2000 en Portland State University. Su año de senior fue sencillamente sensacional. Udoka lideró a su equipo en puntos, rebotes, tapones y asistencias y jugó de titular los 22 encuentros que disputó Olvidada quedaba su temporada sin jugar tras haber abandonado la Universidad de San Francisco. No obstante, su gran actuación no le valió para ser elegido en el Draft de 2000, pero sí para ganarse la presencia en el Training Camp de Portland.
Debut en la NBDL, periplo europeo y salto a la NBA
Tras esa experiencia, y como muchos otros jugadores han hecho, marchó a las ligas menores estadounidenses en busca de minutos. Así, se enroló en los Fargo-Moorhead Beez de la IBA, donde permaneció la temporada 2000-2001, en la que jugó doce partidos con unos buenos números- 12 puntos y 6 rebotes de media-. La NBDL llamó a sus puertas en el verano de 2002. Udoka firmó por los Charleston Lowgators con los que disputó dos temporadas. Su calidad empezaba a ser tenida en cuenta por los técnicos de la NBA.
En el verano de 2003 disputó la USBL (la liga de las oportunidades) para después firmar en Agosto como agente libre por los Ángeles Lakers. En octubre de ese mismo año fue cortado tras realizar el Training Camp con los angelinos. Entonces, como el propio Udoka reconoció en la página de la NBDL, no tuvo reparos en volver a este campeonato, dando las gracias a los Lakers por la oportunidad de estar al lado de los mejores . Aún así, llegó a jugar ese mismo año cuatro partidos con los Lakers, con los que había firmado un contrato por díez días.
Eso debió de pensar cuando en la pretemporada de 2005 acudió al Training Camp de los Sixers. Pero otra vez le negaron la oportunidad. A sus 28 años se le empezaba a acabar el tiempo. Aún así el jugador siguió luchando y volvió a la NBDL, esperando una llamada de la NBA. Y esa llamada llegó. Su espectacular temporada con los Fort Worth Flyers (incluso ganó el premio al jugador que mejor representaba los buenos valores de conducta y comportamiento en el parquet) le valió un contrato con los New York Knicks para el tramo final de la temporada 2005-2006. Los Knicks estaban realizando la peor campaña en años y la caída libre de la franquicia parecía no tener freno En esas circunstancias debutó con el equipo de Nueva York Ime Udoka. Jugó algo más que en su etapa anterior en Los Ángeles, pero nada significativo al fin y al cabo- 8 partidos y 2.8 puntos de media.
Rumbo a Portland
A finales del pasado verano, tras el Mundial de Japón, Isiah Thomas le comunicaba que no contaban con él de cara al próximo curso baloncestístico. ¿Había sentado mal en el Madison que Udoka marchase a jugar con Nigeria? ¿Era una consecuencia más de la desastrosa política deportiva del los neoyorquinos? Quizá simplemente no se contaba con él. Y de nuevo, a tenor de lo visto hasta ahora, los Knicks se han vuelto a equivocar, o por lo menos no se puede decir que hayan acertado plenamente.
Días después de su marcha de los Knicks, Udoka firmaba por los Portland de Sergio Rodríguez. En inicio se trataba de un contrato para realizar, de nuevo, un Training Camp. Aunque esta vez la historia cambió. El jugador ha convencido a MacMillan y ha sido titular en los 20 partidos que ha disputado, jugando una media de 29 minutos y estableciendo buenos promedios de anotación- 8 puntos. Seis años después de ser rechazado por el equipo de su ciudad de siempre, Udoka vuelve a la NBA con la intención de consolidarse y hacerse un hueco en la historia de los Blazers.