Solapas principales

K.J. celebra una victoria (Foto: Rob Schumacher/Arizona Republic).

Kevin Johnson, el hijo del sol (II): el jugador más infravalorado de la NBA

  • De cómo un menudo jugador, hecho a sí mismo ayudado por grandes referentes en su vida se convirtió en el elemento regenerador de la franquicia más maldita de la NBA

Viene de Kevin Johnson, el hijo del sol (I): 'El Waltergate', el antecedente.

"Fue una de las mejores operaciones de todos los tiempos", no dudaba en afirmar K.J, en febrero de 1989. "Ellos (Cleveland) tienen la mejor marca de todo el Este y nosotros (Phoenix) la segunda mejor del Oeste (después de los Lakers). Doy gracias a Dios un par de veces a la semana por haber salido de Cleveland".

Cavaliers-Suns: el estado de la cuestión

Cleveland Cavaliers apostaba fuerte. Renovación total para la temporada 86-87 después de conseguir 29 victorias en la temporda anterior. Con George Karl (despedido) en el banquillo y el compulsivo anotador-acaparador World B.Free más el eterno lesionado Roy Hinson, de líderes circunstanciales. El draft del 86 fue maná en la aridez de juego y resultados más absoluta. Y eso que hablamos del draft del maligno. El de Bias, pero también Bedford, Washburn, Tarpley y Pearl Washington. El GM Wayne Embry conseguía ‘colocar’ a Hinson en Philadelphia a cambio del número 1 del draft. Garcias a esta maniobra conseguirían a Brad Daugherty, uno de los mejores pívots de los últimos 30 años. Obtenían también en la primera ronda al maravilloso Ron Harper. En segunda, a un jugador clave en la historia de la franquicia, Mark Price . Jugador mayúsculo como los anteriores. También a  Johny Newman (sin sitio en Cavs, pero con buenos años en Knicks y Hornets). Al cuarteto de rookies se unía John 'Hot Rod' Williams, seleccionado en el draft anterior, y que pasó un año de purgatorio en la USBL por culpa de un escándalo de apuestas en su época universitaria en Tulane. Para amamantar a los quintillizos la organización se fijó en un técnico exitoso, con buena reputación como era Lenny Wilkins. Y así, el proyecto se puso en marcha aunque con resultados no inmediatos en el primer año. Lógico y previsible. Más viendo cómo estaba el Este, la Central Divison sobre todo, en aquel preciso momento. Mark Price  no tuvo impacto en su primer año, a diferencia de Ron Harper –quien peleó codo con codo con Chuck Person por el título de Rookie of the Year (ROY), y de Daugherty. No tuvo un protagonismo inminente y fue el de principal relevo para John Bagley.

En octubre, el base formado en Boston College sería enviado a los Nets. Unos meses antes los Cavaliers utilizaron su primera elección en primera ronda para seleccionar a Kevin Johnson (1964/1.85/82kg), por delante del campeón del Mundobasket del 86Derrick McKey, entre otros interiores con renombre NCAA. El de la universidad de Alabama hubiera podido ser una excelente pareja de Daugherty en la pintura., Sin embargo, Cleveland apostó por meter presión a Price con un novato que había crecido tacita a tacita en California Golden Bears. De hecho, hubo abucheos de fans de los Cavs congregados en el Madison Square Garden (MSG), porque no entendían cómo no se había elegido a Kenny Smith, la estrella de GeorgetownReggie Williams o el propio McKey.

kevin_cavs_nba.jpg

Kevin Johnson, de Cavalier (Foto:nba.com).
Kevin Johnson, de Cavalier (Foto:nba.com).
No había sido un buen año rookie para Price. El propio jugador era consciente de su mala temporada y la amenaza de Johnson era muy seria: "No sabía si entraba en los planes de los Cavaliers así que lo único que podía hacer era prepararme para los training camps. Tuve que trabajar muy duro". El novato se llevaba todos los halagos y la ex estrella de los Yellow Jackets atravesó por un mal momento. No obstante encontró el camino de la motivación para consolidar el reto propuesto para su segundo año: ser el base titular de los Cavaliers. Mark West, compañero de ambos, indicaba al respecto: "Siempre pensé que K.J. sería un gran líder. Posiblemente es la persona más competitiva que he visto en mi vida. Cuando aterrizó en Cleveland llegó a acobardar a Mark Price, que veía como Johnson le iba a quitar el puesto de titular".

Similar situación de juego y resultados presentaban los Suns en el mismo curso, aunque con el alma contaminada y totalmente a la deriva. Acudían al draft del 87 con grandes esperanzas. La abrumadora superioridad de David Robinson (elegido por los Spurs) convertía en meras comparsas al resto de los mortales que acudían a la fiesta. Y no era así. Nos dejó a grandes jugadores para la historia del baloncesto como Scottie Pippen, Mark Jackson y Reggie Miller, pilares centrales del baloncesto de los 90; también a nuestro protagonista y alguna que otra pieza interesante como Derrick McKey, Kenny Smith, Horace Grant; jugadores importantísimos para el devenir futuro del baloncesto llegado del frío (Sarunas Marciulionis) o los desaparecidos Reggie Lewis y Armen Gilliam. Esta sería la apuesta de los Suns, en el número 2 del draft. 'The Hammer' fue el predecesor de Larry Johnson en UNLV y aliado interior de El Almirante en el Mundoasket del 86. Era un jugador al que no podían renunciar pese a contar ya con Larry Nance. Se repetía la historia de los Cavs con el binomio Price-Johnson aunque con la salvedad de que Gilliam sí fue titular. Bienvenida fue la versatilidad que ofrecía Nance para los puestos de 4-5.

"Es el mejor sexto pasador en la historia de la NBA (9.1app)"

Kevin Johnson estuvo más que correcto como suplente del base blanco. De hecho realizó buenos números en los que su tiempo en cancha superó los 30 minutos: 14 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias contra Chicago, el 17 de diciembre; 13 puntos, 8 asistencias y 5 recuperaciones ante New Jersey al día siguiente; 10 puntos, 7 asistencias y 2 balones robados vs Pistons a mitad de enero....Sin embargo era un líder que no se encontraba a gusto con su juego como él mismo reconocería más tarde:"Para ser honesto, en Cleveland lo único que no hice fue ser yo mismo, sacar mi verdadera personalidad cuando era rookie". Johnson, un competidor y ganador empedernido, había triunfado en Berkeley no sólo en el baloncesto sino también como un destacado jugador de beisbol, siendo incluso elegido en el draft por los Oakland Athletics. Allá por la ronda veintipico...

Johnson aparcaría definitivamente el pasatiempo americano para dedicarse profesionalmente al baloncesto. No le había ido nada mal en sus cuatro años de crecimiento en Berkeley después de que acabara su época de high school como el anotador más mortífero de California (32.5ppp). Con los Golden Bears estableció récords de máximo anotador, pasador y 'ladrón' de la historia del centro y -entre muchos otros hitos- fue el primer jugador en firmar un triple doble: 22 puntos, 10 rebotes y 12 asistencias contra los Wildcats de Arizona, en 1987. En la prestigiosa universidad de Berkeley combinó el deporte con los estudios y en 1998 consiguió finalizar la licenciatura en Ciencias Políticas. Ésta formación académica unida a su personalidad ha derivado en una consistente carrera política que le ha llevado a ser reelegido como alcalde de su Sacramento natal.

Mark Price y Kevin Johnson, uno en Cleveland y otro en Phoenix, se enfrentarían en el All Star Game de 1994 y fueron compañeros en el Dream Team II. Fue buena idea, pues, que cada uno tuviera una carrera deportiva por separado.

...pero vayamos poco a poco...

Dos ángeles de la guarda

Y la clave del éxito hay que buscarla atrás en el tiempo. Aunque su infancia no estuvo salpicada por episodios de violencia callejera y drogas, sí que tuvo que convivir desde pequeño con un drama familiar de primer orden. A la edad de 3 años perdería a su padre, Lawrence, quien falleció ahogado en una excursión por el río Sacramento. Su madre, Georgia, lo tuvo con a temprana edad. Tras la muerte desu marido se sintió incapaz de criar sola a su hijo. Fue una bendición que sus abuelos, George y Georgia, se encargaran de su educación. El otrora boyante suburbio de Oak Park se había convertido en un gueto dominado por el maligno de la droga. Sus abuelos supieron edificar en el pequeño Kevin una educación basada en el respeto y en la ayuda al más necesitado. En una ocasión George le dio un billete al pequeño Johnson para que fuera a dárselo a una mujer que lo necesitaba más que ellos. Esta sería una de las lecciones que le forjaron como persona y jugador. Muchos de sus amigos no consiguieron salir de allí. "La diferencia estaba en la familia"- dijo Johnson en una entrevista a nba.com. "Me enseñaron que tenía un refugio seguro en el que conseguir amor, apoyo, estímulo, consejo y asesoramiento dentro de la estructura del hogar. Desde luego que había en alguna ocasión turbulencias y ventiscas, pero contaba con el equipo necesario para capear el temporal, algo con lo que no contaban mis amigos".

Ajedrez sobre hielo

Johnson se aferró a una ética de trabajo y a un nivel de competitividad que le llevó a sobresalir en la escuela por encima de los niños de un grado superior ¿Y cómo se gestó su inteligencia sobre la pista y su inigualable velocidad? Su abuelo George se encargó de alimentar el intelecto y la estrategia enseñándole ajedrez y su madre, una gran ex patinadora, le encaminó a volar como un demonio sobre patines. En un par de años, el joven K.J, no sólo practicaba patinaje en su tiempo libre sino que competía en estados como Nebraska, Oregon o Washington"Era tan rápido que en ocasiones iba una vuelta por delante de su equipo", decía su madre. Después de ganar un campeonato regional, su madre comentaba que Kevin "dormía con la cinta alrededor del cuello y aferrado como una lapa a la medalla"Speedy Johnson llegaría a ser uno de los más rápidos del país y compitió en un par de campeonatos nacionales.

Baseball or Basketball?

"Cuatro veces incluido en el segundo mejor equipo de la NBA"

"Siempre me vi como jugador de beisbol si se hubiera dado la oportunidad de poder fichar por algún equipo profesional"Kevin Johnson amaba aquel deporte. Era rara la vez que siendo menudo se le veía en la calle sin un bate de plástico y una pelota. En la escuela secundaria colgaría los patines y abrazó el bate. Sus abuelos amaban este deporte, su madre fue una gran jugadora de softball y su equipo favorito era los míticos Oakland Athletics, en la no tan lejana Bahía Blanca. Antes de empezar la escuela secundaria empezó a practicar con la mano izquierda, aconsejado por su madre, para intentar, y conseguir, ser un gran jugador ambidiestro en secundaria.

En su primer año en Sacramento High School jugó su primer partido de baloncesto. Inicialmente, "una manera de hacer ejercicio y sentirse ocupado". Siempre sabiendo escoger los consejos positivos. Casi sin darse cuenta, el deporte de la canasta pasó a convertirse en su principal pasión.

Decía Ron McKenna, uno de sus primeros entrenadores, que "cuando era más joven era un jugador de beisbol que practicaba baloncesto. En su último año pasó a ser un jugador de baloncesto que jugaba al beisbol". Kevin fue un líder tanto fuera como dentro de la cancha, un ejemplo para el resto de alumnos de Sac High. En su año sénior se fue hasta los 32.5 puntos por partido, anotó 50 en un par de ocasiones. Antes de K.J, este centro fue conocido por el beisbol y el football. A partir de entonces, también lo sería por el basket.

Todo esto pudo venirse a pique en su segunda temporada, después de otra derrota más. KJ también era un ganador empedernido así que se encontraba hundido en una envolvente frustración. Bob Honda, entrenador en su segundo curso, le dio la motivación extra para que continuara. "Estaba dispuesto a dejarlo, pero Honda lo evitó. Hubiera cambiado mi vida". Le animó a luchar, a mostrar las garras...Acabaría promediando más de 20 puntos. Este hecho se tradujo en el inicio de su despegue definitivo. Aquel espíritu de lucha permaneció a lo largo no sólo de su carrera profesional sino también de su carrera política. Es al que se aferró, por ejemplo, a no tirar la toalla cuando los Kings estaban preparando las maletas para partir rumbo a Seattle.

Dejó la high school como MVP de la Metro League y apostó por California Berkeley.  Por la relativa proximidad a su casa (90 millas), el poder jugar en la Pacific-10, la división más prestigiosa de la Conferencia Oeste, y el contar con un gran programa académico. Un tipo listo sabe que no se la podía jugar sólo con el baloncesto. En caso de sobrevenir una grave lesión, ¿quién le ampararía fuera de su círculo familiar?

Un modelo a seguir

Johnson se aferró a la figura de su abuelo para curtir una gran personalidad, pero necesitaba también un modelo a seguir. Una figura más allá de lo palpable, como el Doctor J, así que abrazó el cristianismo y fijó a Jesucristo como guía. Más allá del baloncesto y del beisbol -al que le quedaban dos noticiarios- estaban las charlas sobre religión y política que mantenía con sus compañeros de habitación. Ejemplo de convivencia, diálogo, comprensión: tres amigos de tres religiones diferentes (musulmana, judía y cristiana) charlando y debatiendo sobre lo mundano y lo divino.

kevinjohnsoncalifornai.jpg

K.J., endiabladamente veloz con los Golden Bears (Foto: Michael Maloney/S.Francisco Chronicle).
K.J., endiabladamente veloz con los Golden Bears (Foto: Michael Maloney/S.Francisco Chronicle).
"Cuando vi cómo se desarrolló como jugador tras los dos primeros años supe que llegaría a todo lo que ha alcanzado". Dick Kuchen lo tuvo bajo sus órdenes en los dos primeros años. Allí se vio la versión más relampagueante, la del run and gun. Los dos últimos cursos Lou Campanelli, le daría el relevo a Kuchen. El se encargó de edificar la otra mitad del base. Con Campanelli -y aunque se resistió- dejó de priorizar el contragolpe y la penetración para fajarse en defensa, mejorar el pase y fortalecer el lanzamiento exterior. Y Johnson trabajaba,,, y trabajaba. Sacrificó las fiestas universitarias, el ir a 'pescar' chicas. Sólo en el gimnasio, mejorando defectos; codo con codo, entre libros. Aprendiendo. Creciendo.

El beisbol volvió a cruzarse en su camino. El equipo de su sueño, los Athletics, le seleccionaban en el draft en su tercer año en Berkeley. Practicó duro con ellos durante el verano y el equipo le pagó la matrícula de su último curso esperando que ese jugador de baloncesto acabara también desarrollando su otro yo como beisbolista. Kevin Johnson, sin embargo, lideró los registros históricos de California en puntos, asistencias y robos de balon. El deporte del bate quedaba descartado y se abrían las puertas de la NBA. De aquella época, tal vez lo más celebrado, lo que quedará  en la mente de quienes lo vivieron fue la victoria de California sobre UCLA, después de 25 años y 53 partidos disputados contra los Bruins. "Recuerdo que había una luz alrededor de la escuela en los días previos al partido", indicaba K.J. , quien ya colideraba al equipo en su año junior junto con David Butler y Chris Washington. UCLA fue, sin duda, uno de los fantasmas que espantó el joven Johnson a lo largo de su carrera.

La gestación de un nuevo líder

"Los libros sobre liderazgo explican a los deportistas como llegar al éxito de la manera más sencilla, sin embargo los atletas de hoy en día están muy perdidos. KJ refleja perfectamente lo que esos libros describen, y simplemente hoy los jugadores NO tienen esos valores" (Eddie Johnson).

eddienbacom.jpg

Eddie Johnson (Foto: nba.com).
Eddie Johnson (Foto: nba.com).
Realmente fue una bendición aterrizar a este equipo que todavía seguía agonizando. No fue un “hola, soy Kevin Johnson, y me han traído para empezar a ganar desde esta noche”. El escenario era desolador. Por un parte la coyuntura era la idónea ya que sobre sus espaldas recaía la responsabilidad de ayudar a levantar esta franquicia, pero también este exceso de galones que nadie esperaba le podía pasar factura. Buscó de nuevo un apoyo, alguien en el que arrimarse y del que aprender. Así lo había hecho durante toda su vida. Eddie Johnson se convertiría en su primer aliado. Había llegado unos meses antes a Phoenix procedente de Sacramento. A cambio del frustrante prospect  Ed Pinckney. Era un clásico Winchester del lejano Oeste. Una repetidora que venía de promediar 20.4 puntos en sus cinco anteriores temporadas, después de una toma de contacto correcta con la anotación en su año rookie (9.3). Él y Walter Davis eran los encargados de perforar el aro por fuera. Por dentro se encargaban Larry Nance (21ppp, 9.9 rppp y 2.4tppp), antes de ser traspasado por K.J,  y el novato Gilliam (14.8p y 7.9r). Eddie mantuvo, como decíamos una estrecha relación, con K.J: "Comenzamos siendo compañeros de habitación en los trainning camps y nos pasabamos las noches hablando hasta las 4 de la madrugada, discutiendo de basket y de la vida en general. Cuando llegó a Phoenix fui uno de los primeros en conocerle de verdad desde que era bien joven y él siempre me buscaba ya que era su apoyo en todo momento".

"Fue el único junto a Magic y Oscar Robertson en promediar 20 puntos y 10 asistencias o más en tres temporadas consecutivas"

K.J empezó de forma titubeante su nueva etapa en Arizona. La reacción llegó a mitad de marzo, después de una racha de 10 derrotas consecutivas."Cuando me traspasaron a Phoenix me dije a mí mismo que de un modo u otro, con éxito o sin él, tenía que hacer las cosas como debían hacerse". Los Suns acabarían la temporada con un balance positivo de 11-9 iniciado con 4 victorias consecutivas. En esta racha promedió 11 puntos, 9.4 asistencias, 5 rebotes y 1.7 balones recuperados. Firmó tres triples dobles -y tres fueron las victorias- ante Golden State (14p, 11a, 10r), San Antonio Spurs (11p, 11a y 13r) y el más espectacular (31p, 14a y 10r) contra Seattle. Nos detenemos un poco para escuchar a una de las voces de la HISTORIA (con mayúsculas) de la franquicia.  Alvan Adams coincidió con él en su última temporada como profesional. Fue en un partido contra Seattle, en el tramo final de la liga, y con todo perdido, cuando descubrió su capacidad de liderazgo. Después de un tiempo muerto, Kevin se dirigió a Alvan y le dio instrucciones para que los chicos fueran duros bajo los aros. "En primer lugar pensé...pero si es un sólo un novato hablando. Con la misma rapidez me dije...esto es liderazgo. Se había ganado el derecho a ser escuchado gracias a su capacidad de trabajo y conocimiento del juego". Johnson acabó con 31 puntos, 14 rebotes, 10 asistencias, 3 robos y 2 tapones. Los Suns conseguían la victoria en la prórroga y definitivamente contaban con un nuevo líder...de 23 años.

El novato se coronaba como el mejor rookie del último mes de competición regular. Este trofeo no aseguraba una larga y exitosa vida en la NBA, como bien saben Ramon Sessions (Bucks) o Tarence Kinsey (Memphis).

No obstante, en su caso, la progresión fue escandalosa.

Las otras piezas del puzzle

Un as bajo la manga. Ocurría en un restaurante italiano. El menú  podría estar compuesto por una Insalata di Farro, Tagliatele al Ragù y una Trippa a la Toscana, culminado con una Torta di pere e cioccolato, y rematados con un surtido de licores donde no podía faltar el Amaretto di Saronno. Este hecho confería un aire más negronovelesco a la situación. Los propietarios se reunían con David Stern para hablar de un movimiento crucial en la historia del mercado de jugadores. Nacía la figura del agente libre sin restricciones. Mamma mia!!  Jerry Colangelo desviaba su mirada hacia la mesa en la que estaba sentado el dueño de los Seattle Supersonics, Barry Ackerley. En su mente, una frase que guardó para sí: "Acabas de perder a Tom Chambers". Todo estaba preparado. Faltaba el pistoletazo de salida que dio el propio Stern. Colangelo, el nuevo entrenador Cotton Fitzsimmons y su ayudante y ex estrella de los SunsPaul Westphal se iban a reunir con Tom y su agente, Howard Slusher, en la casa que la estrella de los Sonics poseía en California. Slusher había sido agente de la ex estrella de los Suns así que el camino era piano, piano.

- Capisci?

Nueve millones de dólares por cinco años le convertían en el alero mejor pagado de la época. Colangelo definió la adquisición como  "el hombre adecuado en el momento adecuado para la franquicia correcta". La restauración iba viento en popa. Había sacrificado a Nance en febrero, pero había conseguido a Kevin y dos obreros muy importantes como Tyron Corbin y Mark West, sobre todo el segundo. Además, el draft les era agraciado con la selección de Dan Majerle mientras que Jeff Hornacek seguía creciendo. Siempre a la sombra. La llegada de Chambers fue la guinda, el hombre perfecto para jugar con Kevin Johnson en ataque tal y como quería Cotton Fitzsimmons, un amante del run and gun"Había visto cómo había jugado Kevin Johnson la temporada pasada, cómo quería jugar Cotton con el sistema 'screen and roll' y cómo yo era el tipo idóneo para jugarlo". Con la llegada de Tom, además, debilitaban a una potencia como Seattle, ya que desmembraron a los Tres Mosqueteros (Tom Chambers, Xavier McDaniel y Dalle Ellis). Después se harían con otra pieza, Xavier, pero el experimento no funcionó.

chambers_arizonarepublic.jpg

Tom Chambers supera a Iavaroni (Foto: Arizona Republic).
Tom Chambers supera a Iavaroni (Foto: Arizona Republic).
Tom Chambers promedió 25.7 puntos y 8.4 rebotes en la temporada 88-89 en la que los Suns alcanzaron las finales de la Conferencia Oeste, cayendo por 4-0 ante unos Lakers todavía en plenitud. En una ocasión, en una charla con los internautas, éstos ponían en un aprieto a Tom. Tenía que escoger entre Kevin Johnson y John Stockton, dos de los mejores bases en la historia del baloncesto con los que compartió vestuario: "Kevin Johnson, sin duda. Yo era su primera opción en ataque mientras que en Utah estaba Karl Malone".

Ver jugar a Eddie Johnson era una delicia. Si los Pistons tenían a Vinnie Johnson, los Suns contaban con Eddie. Microondas en estado puro que ya salía caliente del banquillo a pesar de los esfuerzos de los sistemas de refrigeración del ya agotado  Arizona Veterans Memorial Coliseum, arena que albergaba a la franquicia desde 1968. Aceptó gustoso el reto de iniciar su juego desde el banquillo y acabó siendo el segundo máximo anotador con 21.5 puntos por partido. De paso, se llevó el trofeo al mejor reserva de la NBA. Con Eddie, los Suns siempre encontraban respuesta rápida a sus necesidades de anotación en el alero. Una estrella tapada.

Jeff Hornacek seguía con su progresión. Continuando con el socorrido símil de la franquicia de la Motown, este fenomenal jugador surgido de Iowa State era el asesino silencioso, la versión blanca de Joe Dumars. Horny e afianzaba como un jugador básico y en su tercer año promediaba 13.5 puntos, 3.4 rebotes, 6 asistencias y 1.7 recuperaciones además de mostrarse segurísimo en un estilo de juego trepidante: sólo 1.4 pérdidas en más de 30 minutos por encuentro. A pesar de ser utilizado como moneda de cambio en la llegada de Charles Barkley, Hornacek sigue siendo el jugador preferido en el histórico por los aficionados de los Suns. No fue fácil para el jugador, que se proyectaba hacia la titularidad en el puesto de base, ver cómo un recién llegado como Johnson se convertía en el líder de la franquicia. John Wetzel lo dejó claro condo K.J. llegó con las maletas repletas de ilusiones: "Este equipo es tuyo". Hornacek evolucionó a escolta, pero también tuvo que lidiar con el comodín Dan Majarle, llegado con hambre tras el fracaso USA en las Olimpiadas de Seúl, y que firmaría una gran carrera en la NBA. El enrenador supo combinar los dos jugadores aprovechando la mayor versatilidad de Majerle.  Kevin Johnson acabó rindiéndose a sus pies: "Tuve catalogado a Jeff como el típico chico que estaba siempre en el momento adecuado, que se quedó en los Suns por su fortaleza, por su carácter, porque hacía lo que el entrenador le mandaba. Los típicos clichés que acompañan al jugador blanco. Estaba equivocado. Y es que él no era un jugador tremendamente rápido, ni el más fuerte, ni tampoco un gran saltador. Pero lo hacía todo bien, y era astuto. Y era capaz de convertir lanzamientos con un elevado grado de dificultad ".

También a la chita callando iba sumando Tyrone Corbin. Sólo estuvo un curso y medio en la franquicia, pero dejó impronta de su trabajo. Fue sacrificado en el draft de expansión del 89 al que acudían Minnesota Timberwolves, que se hizo con sus servicios, y Orlando Magic.

kevin_y_mark_en_japon.jpg

Johnson & West, en Tokyo (Foto: nba.com).
Johnson & West, en Tokyo (Foto: nba.com).
El trabajo oscuro de verdad era parcela de Mark West, uno de los culos más curtidos de toda la competición junto con el bragado Charles Oackley. Llegó procedente de los Cavs, junto a KJ y Ty, y pese a no ser un pívot hábil en ataque, se convirtió en uno de los más rentables del campeonato. Por su poderío defensivo, además de ser un gran taponador, y por hacer lo justo y necesario para encajar perfectamente en el engranaje del ataque diseñado por Cotton. Este All American se había forjado como un gran reboteador y taponador en Old Dominion además de ser un tipo muy seguro en ataque. Era uno de los grandes artistas del Jaque Mate. Podríamos decir, pues, que no ponía trabas a la vida. Siguió la filosofía del "hazlo fácil" para hacerse con un buen hueco la NBA. Por su parte, los artilleros de los Suns contribuyeron a que acabara con uno de los mejores porcentajes de acierto en tiros de campo en la historia de la liga. Aquella temporada empezó a ganarse el respeto de la pintura y fue una pieza muy valorada tanto por Kevin Johnson como por el resto de compañeros y rivales. Pese a este gran nivel, la explosión, sin embargo, no se había producido, pero no tardaría en llegar.

 

"¡Madre de Dios, qué espectáculo vemos en el joven!

Este no es un hombre como los del mundo;

Dios lo ha enviado como muestra para los valientes, 

para que vean cómo se regocija, lucha y corre"

(Digenís Akritas, poema bizantino del siglo XII).'

 

'Kevin Fitzsimmons'

Paul Westphal era otro nombre histórico de los Suns. Una vez retirado, inició una carrera como coach siendo asistente de Cotton en los primeros años de Kevin. Fue otro de los alucinados: "K.J. sabía cómo motivar a sus compañeros. Para un jugador de segundo año parecía increíble la forma en la que llegó y cómo empezó ha hacerlo todo bien".

Johnson no podía defraudar a Cotton, ni a al resto de entrenadores ni tampoco a  Jerry. La temporada regular estaba yendo genial para los Suns. De hecho, se podía hablar de una ‘Sunsmania’ entre los aficionados a la NBA. Fueron muchos los que quedaron boquiabiertos ante las lecciones de este creador de magia. Uno de ellos fue el el entonces asistente de los HeatDave Whol, quien le señalaba como el principal protagonista del resurgimiento de la franquicia: "Wayne Embry -encontes GM de los Cavs y culpable también del traspaso de Ron Harpersabía que estaba negociando con una estrella. Dijo, estoy dándoles a una superestrella". Kevin Johnson había masacrado a los Heat: 40 puntos, 22 asistencias y 9 recuperaciones en el global de dos partidos. Whol alababa la rapidez endiablada de Johnson, su capacidad de resolver una jugada con el cronómetro prácticamente agotado: "Hay muy pocos jugadores capaces de hacerlo en la liga. Uno es Magic; otro, Isiah Thomas".

La temporada de Kevin se disparaba numéricamente y finalizaba la regular season con 20.5 puntos, 12.2 asistencias, 2 rebotes y 1.7 recuperaciones. Igualaba a Magic e Isiah como único jugador en promediar en una temporada más de 20 puntos y 12 asistencias. Conseguía el trofeo que premiaba al jugador con mayor progresión y su equipo, pese a ser eliminado de manera contundente por los Lakers, se colaba entre la élite de la competición después de otra temporada para olvidar, pero en la que sembró las semillas de la recuperación.

cottonwesthpal_nancy_engebretson_the_phoenix_gazette.jpg

Westphal y Fitzsimmons (Foto: Nancy Engebretson/The Phoenix Gazzette).
Westphal y Fitzsimmons (Foto: Nancy Engebretson/The Phoenix Gazzette).
Seguimos con el reparto de premios. El triunfo de los Suns y del propio K.J. no se podía entender sin la figura del coachCotton Fitzsimmons, y el entendimiento que tuvo desde un primer momento con su base. Decía Tom Chambers que "Cotton estaba firmemente convencido de que los equipos debían edificarse en torno a la figura del base, a diferencia de una corriente mayoritaría que prefería hacerlo alrededor de un pívot". El entendimiento entre el coach y el jugador fue tan grande que muchos jugadores llamaban a Johnson, 'Kevin Fitzsimmons'. Fitz era un apasionado del baloncesto . Uña y carne de los Suns. Después de un primer periodo como entrenador de la franquicia en los 70 -sustituyendo a Jerry Colangelo- regresó en el 88 para revertir la situación.

Palabras de Cotton: "Esperaba mucho de Johnson. No me importaba si era demasiado joven. No había nadie más rápido ni veloz en lo que hacía. Nadie tenía un corazón tan grande"

Respuesta de Johnson: "Me lo dio todo de golpe, así que empecé  a creer en él. Esperaba que todo llegaría de forma más gradual así que lo que consiguió es otorgarme confianza en mí mismo".

Excelente maridaje.

majerle_kevin_formache_engebretson_digital_migration.jpg

Majerle felicita a K.J. y a Hornacek (Foto: Enge Bretson/Digital Migration).
Majerle felicita a K.J. y a Hornacek (Foto: Enge Bretson/Digital Migration).
Además de reafirmar la apuesta de Wetzel, Cotton  tuvo una confianza ciega en Dan Majerle. A los fans de los Suns concentrados en el MSG durante la ceremonia del draft del 88 no les entusiasmó la idea de que su equipo seleccionara al jugador olímpico . Recordemos que algo similar ocurrió con K.J. y los Cavs. Las historias suceden para que se repitan. El enérgico técnico les respondió: "os arrepentiréis por abuchear a este joven". Y lo hicieron. Cotton, fue un entrenador muy querido por sus jugadores. Era crítico cuando tenía que serlo y no reparaba en elogios cuando sus jugadores lo merecían. Más aún en todo lo que afectara a la niña de sus ojos: "Él es el que hace que suceda todo", dijo Fitzsimmons recriminando a los periodistas sobre la poca repercusión mediática que estaba teniendo K.J.en éste su segundo año. "No están escribiendo lo suficiente sobre él. Si estamos donde nos encontramos es por él". Como decía el ex entrenador Jack Ramsey en un artículo posterior al fallecimiento del coach de Missouri, "convertía a los equipos malos en competitivos; a los buenos en mejores y desarrolló grandes conjuntos".

La revancha contra los Lakers

Las 55 victorias y 27 derrotas en el segundo año de K.J. eran un excelente punto de partida en la reconstrucción de los Suns si bien es cierto que la derrota ante los Lakers en las Finales del Oeste seguía doliendo. Nunca habían conseguido eliminar al cuadro angelino en Playoffs así que ésta era espinita clavada de la franquicia.

"La temporada pasada quedamos paralizados por la publicidad, la CBS, preocupados más por cómo vestirnos en Playoffs", apuntaba Kevin Johnson en el devenir de este nuevo bis a bis con los Lakers. Dicen que de la experiencia se aprende.

Con la base del año anterior y con un Johnson fulgurante (22.5 puntos, 11.4 asistencias, 3.6 rebotes y 1.3 recuperaciones) los Suns conseguían superar de nuevo las cincuenta victorias (54) aunque quedaban terceros de la Pacific Division detrás de Lakers y los pujantes Trail Blazers de Drexker,Porter, Kersey, Williams y cía. La rivalidad arrancaba en los 70, cuando guiados por Wilt Chamberlain, los Lakers eliminaban a los Suns (3-2) en Semifinales de Conferencia. El enfrentamiento entre las dos franquicias fue un clásico en la década de los 80. Hasta cinco cruces en 10 temporadas y siempre con los Lakers como vencedores.

gorilla_arizona.jpg

The Gorilla,con un cartel contra el columinsta de L.A. Times (Foto: Arizona Central).
The Gorilla,con un cartel contra el columinsta de L.A. Times (Foto: Arizona Central).
Kevin Johnson anotaba 37 puntos (14 en el último cuarto) para finiquitar la serie ante los angelinos en el quinto partido, después de salvar 15 puntos de déficit a partir del segundo cuarto. Era la puntilla a una de las Semifinales del Oeste donde los californianos volvían a partir como favoritos. La prensa angelina había enterrado a los de Fitzsimmons antes de tiempo así que el famoso Gorilla, mascota de los Suns, se resarcía exhibiendo un poster con la foto del entonces columnista de L.A. Times, Mike Downley. Éste había escrito con premeditación y alevosía que los Lakers "doblarían a los Suns como si fuesen una tortilla". Un buen pisotón al tikitaka de quinta columna, que también lo había (y que sigue vigente). 

La progresión de K.J. en esta serie había devenido tan mimética como su crecimiento como Golden Bear: 9 puntos y 12 asistencias en el primer partido; en el segundo, 12 puntos y 12 asistencias22 puntos y 8 sistencias, en el tercero, 30 puntos, 16 asistencias y 4 recuperaciones en el cuarto, y 37 puntos, 8 asistencias y 2 balones robados para coronar las semifinales.

El californiano había sido vital en este triunfo, aunque hubo otro jugador al que le tuvieron que poner galones. Uno de sus más firmes colaboradores.

"Recordman de los Suns en tiros libres convertidos e intentados, más asistencias en una temporada (990) y en un partido (25)"

El líder de 24 años trató de inspirar a todo ya un veterano como Mark West, con siete temporadas NBA a sus espaldas: "Me dijo que todos teníamos que hacer cosas a las que no estábamos acostumbrados, que están fuera de la normalidad, pero que suponían una ventaja para el equipo". West se fue hasta los 24 puntos, 16 rebotes y 7 tapones en el primer partido de la eliminatoria, dejando en evidencia a Mychal Thompson y un joven Vlade Divac.  "K.J. y yo tuvimos una charla antes de empezar el partido y me dijo que si yo conseguía marcar las pautas desde el inicio sería muy importante para nosotros" ¡Qué manera de motivar a un secundario que darle galones en el momento culmen de la temporada! Pat Riley reconoció que "no habían ignorado a West en la preparación de la eliminatoria", pero nadie esperaba este partidazo del center de los Suns. "Hey -espetaba Magic Johnson a sus compañeros-respeto mucho a Mark. Ha hecho buenos partidos, pero no podemos dejar que nos vuelva a hacer esto". West, siempre alejado de los focos, quiso quitar grandiosidad a su actuación. "No hay nada extraordinario en esto. Ya fui seleccionado en el draft porque se me daba bien ir al rebote y poner tapones".

El 102-104 favorable a los Suns ponía fin a una racha de 21 derrotas consecutivas en el Forum. Para Fitzsimmons era la primera victoria como visitante en 38 viajes. West, pero también un espléndido Jeff Hornacek, abrían la posibilidad de eliminar definitivamente a su fantasma. En el segundo partido serían vapuleados. K.J y Tom Chambers estaban lejos del nivel mostrado hasta la fecha. El propio alero habló de que tanto él como Kevin, dos All Star, estaban avergonzados de cómo habían jugado en estos primeros partidos. Afortunadamente para los Suns, la eliminatoria volvió a caer de la mano de los Suns, esta vez con K.J en modo festival, y con un West dominando la zona: 15 puntos, 15 rebotes y 6 tapones en el cuarto partido y 10 puntos y 16 rebotes en el último partido de la serie.

El GM de los Lakers, Jerry West, fue muy duro con sus chicos. Sólo excluyó de la quema a Magic Johnson, AC Green y James Worthy: "El resto no ha querido participar en la eliminatoria y se ha escondido en ataque". El propio Earvin Johnson recriminó el poco compromiso ofensivo de algunos compañeros: "He tenido que dedicarme más a la ofensiva. Prefiero anotar menos y repartir más asistencias, pero lo tenía que hacer".  Los Suns -donde destacaba como extra el ex Laker Kurt Rambis- serían barridos posteriormente por los Trail Blazers, pero habían conseguido vencer a su miedo.

"Posee el récord de más minutos jugados en un partido de la final con 62"

Aires de modernidad. Kevin tiene otro aliado

El asalto al título no vino de inmediato. En la siguiente temporada, la 90-91, los Suns volvían a conseguir más de 50 victorias (55), pero se llevaron un auténtico varapalo tras ser eliminados en primera ronda por Utah Jazz (3-1). Llegaban dos buenos rookies como Negele Knight –difuminado rápidamente por lesiones-  y Cedric Ceballos, futuro ‘matador de ojos vendados’. Tom Chambers recuperaba a Xavier McDaniel, quien aportó números (más de 15 puntos y 7 rebotes), pero no el valor añadido que se le presuponía. El experimento sólo duró un año y firmó como agente libre por los Boston Celtics. Tal vez esto explicaba porqué los Sonics le habían traspasado a los Suns por el ex blaugrana e insulso, Jerrod Mustaf, Trent Tucker y una elección en segunda ronda de draft.  Kevin se aupó como máximo anotador del equipo por primera vez con 22.2 puntos por encuentro mientras que Tom Chambers bajaba su anotación en más de 8 puntos respecto al curso anterior (19.9ppp).

Siguiendo en este periodo de entreguerras, una campaña después lograban superar la primera ronda (San Antonio Spurs), pero los Trail Blazers les apeaban en las semifinales de Conferencia. Dan Majerle y Tim Perry experimentaron un buen crecimiento mientras que Jeff Hornacek era el único en superar los 20ppp. Kevin Johnson dejó de promediar sus habituales 20+10, aunque estuvo muy cerca (19.7ppp y 10.7app). Aparecen nuevos jugadores importantes como el malogrado Richard Dumas.

veterans.jpg

Arizona Veterans Memorial Coliseum (Foto: Arizona Central).
Arizona Veterans Memorial Coliseum (Foto: Arizona Central).
La figura de Tom Chambers se iba desflorando con el paso de los años y la franquicia necesitaba un impulso importante, un cambio. A nivel deportivo, pero también de marca. En primer lugar había que modernizar la franquicia. Se construía una nueva arena para conmemorar las Bodas de Plata. El Arizona Veterans Memorial Coliseum pasaba a la reserva. Vía libre para el America West Arena, que  se convertía en el nuevo 'Purple Palace'. El paso adelante logístico y comercial era tan importante como el naming. Phoenix Suns había dejado de ser franquicia estatal (provinciana). Era una potencia en el Oeste (West) y patrimonio nacional (American). El escenario perfecto para albergar la llegada de otro elemento definitivo, otro gran esfuerzo sacado de la manga del holgado traje de Colangelo. Y Charles Barkley pensó que era el lugar idóneo, el equipo perfecto con el que podía conseguir su ansiado título, cuestión que casi le atormentaba con el paso de los años viendo la regresión de los Sixers.

"Phoenix es un sitio muy especial para mí. Todavía no se todo lo que le debo, pero cuando llegué aquí en 1992 realmente quedé encantado de los fans, de la gente". Barkley fue recibido como el elemento definitivo para poner la guinda al proyecto que emprendieron Colangelo y Fitzsimmons, quien dio el relevo a Paul Westphal en la temporada 92-93.

Curso del todo o nada. Hagan juego, caballeros. La cosa ocurrió más o menos así. "Mira chico -le dijo Cottonhemos contruido un nuevo palacio púrpura, todos los asientos ya estaban vendidos antes de tu traspaso así que lo único que tienes que hacer es colgar una bandera en lo más alto. Cualquier otra cosa es un mal trato, un mal negocio". Los Suns tuvieron que sacrificar mucho. Jeff Hornacek, el chico que todo lo hacía bien, entraba en la operación de traspaso junto a los pujantes Andrew Lang y Tim Perry

johnsonbarkley_rob_schumacher_azcentral_sports.jpg

Johnson & Barkley (Foto: rob_schumacher/Arizona Republic).
Johnson & Barkley (Foto: rob_schumacher/Arizona Republic).
La llegada de Charles Barkley significaba que una estrella de primer orden pasaba a convertirse en la primera cara visible de los modernos Suns. Como bien indica Greg Esposito en suns.com, K.J. "pasaba a desempeñar el papel que Robin ejercía para Batman". Johnson ya no estaba en plenitud física. De hecho, arrastraba muchos problemas en sus rodillas por lo que ya no era el jugador más desequilibrante del equipo. Esa función pasaba a corresponderle a Barkley. Lejos de ser un obstáculo, K.J. vio a Charles no sólo como una estrella sino como a un complemento perfecto, que hacía más grande al mejor equipo de la liga regular (62-20). Sir Charles acaparaba ahora los flashes, pero Johnson seguía siendo el líder espiritual. En esta ocasión, pero,  desde un segundo plano.

Después de dejar en la cuneta a Lakers, Spurs y Supersonics (en unas series durísimas), los Suns regresaban a la final de la NBA, algo que no conseguían desde 1976. Su rival, los Bulls de un todavía hambriento Michael Jordan.

Gran fin de fiesta con sopapo de Paxson

Johnson arrastraba una hernia deportiva sin diagnosticar y estuvo jugando con muchísimos problemas físicos hasta que se operó en 1996. Este hándicap se traducía en una especie de desagarro en la pared abdominal que afectaba a músculos de la pierna superior como ahora los isquiotibiales, cuádriceps y la ingle. Aquella temporada jugó 49 partidos de liga regular, pero tenía que estar listo para los playoffs. Charles Barkley era el MVP de la Liga, mejor jugador del All Star Game. Era el hombre del año, pero nada de lo conseguido hasta ahora tenía sentido sin K.J. La final era durísima y para llegar a ella sufrieron a los muy buenos Supersonics de Payton, Kemp, Pierce, Perkins y McKey. La final no marchaba muy bien. Dos victorias visitantes de inicio en el American West Arena dolían mucho. En el vuelo a Chicago, Paul Westphal se acercaba a Johnson y le pedía un extra más. Él iba a ser el encargado de defender a Michael Jordan en los próximos partidos. A pesar de que el astro rey siguió anotando sin parar, los Suns ganaron dos de los tres partidos siguientes. El Sol sopló con fuerza en la ciudad de los vientos. Aún quedaba aire.

La serie retornaba a Arizona, tierra plácida para los Bulls en esta eliminatoria final. Los Suns levantaron un partido complicado. Al final, todo se reducía a un par, como mucho, de jugadas. Michael Jordan recibía en su campo a falta de 12 segundos. K.J era su par. La transición a campo contrario fue rápida. No todas las opciones de los Bulls debían de pasar por MJ. El balón fue rápidamente recepcionado por Pippen, el escudero, quien se adentraba hacia la zona en vertical. Atento a cómo Horace Grant parecía cruzar buscando el vértice del eje xy. Sin embargo, en un movimiento rápido, pizarra maestra, el ala-pívot gafotas invirtió el balón hacia más allá del triple, donde esperaba plácidamente John Paxson, libre de marca. Danny Ainge no supo ver el peligro del entonces base reserva de los Bulls. Parece que nadie contempló que venía de un 4/5 en triples en el partido anterior. No  únicamente el ex enfant terrible de los Celtics. De hecho, nadie había contemplado tal posibilidad.

John Paxson's game winning three in game 6 of the 1993 NBA Finals

El tiempo se congeló a falta de cinco segundos. Lanzamiento de concurso de triples. La flecha encontraba su diana. Brazos en alto. Anillo ganado-anillo perdido. Paul Westphal, rey pasmado; Cotton Fitzsimmons, se quedaba sin posteridad. 3.9 segundos restantes de cuento de hadas con final trágico.

Kevin Johnson, pese a la derrota, guardó un muy buen recuerdo de aquel año en el que volvieron a estar más cerca que nunca. Y un especial recuerdo para Barkley: "Para mi fue uno de los pocos con los que he jugado que nunca olvidaré, Vivimos grandes momentos y cosas que nunca se olvidan como jugar unas finales de la NBA en un año mágico, cuando Charles fue galardonado con el MVP. De acuerdo, perdimos el sexto partido, pero estuvimos muy muy cerca. Estoy muy orgulloso de Charles y seguiré estándolo siempre". La admiración era recíproca. El MVP de la temporada 92-93 también tenía palabras de cariño hacia él como se aprecia en estas declaraciones recientes: "Siempre fue un tío majísimo. Fue un placer jugar con él y estoy muy orgulloso de su éxito en política. Ya sólo todo el esfuerzo que ha hecho por la franquicia de los Kings demuestra lo gran persona que es".

Fans de los Suns

God save the Suns! (Foto: Rob Schumacher/Arizona Central)
God save the Suns! (Foto: Rob Schumacher/Arizona Central).
Nadie se suele acordar del perdedor y con el paso de los tiempos acaba siendo engullido quedando como recuerdo para unos pocos nostálgicos. Aquellos Suns calaron muy hondo entre sus aficionados, que no dejaron sólo al equipo después de un golpe tan duro. Trescientas mil personas recibieron a sus héroes, a más de 45 asfixiantes grados seis días después de la derrota."Fue una temporada de ensueño aunque no tuvo un final feliz como en los cuentos", diría Jerry Colangelo, quien vendió la franquicia en el 2004. Consiguió modernizar a los Suns y convertirlos en una de las más atractivas marcas, tanto a nivel deportivo como comercial. Lástima del anillo.

Cuando la razón se impuso a la pasión

"Lo único que podías hacer es apartarte de su camino. (Los rivales) sabían que estaba ahí, pero siempre conseguía escaparse de su par" (Frank Johnson, base reserva de los Suns en los cursos 92-93 y 93-94).

Aunque Frank no iba desencaminado, sí existía una forma para frenarle.

El calvario de lesiones prosiguió para Johnson. Fueron cinco temporadas tortuosas, marcadas por lesiones de todo tipo. Éstas, sin embargo, no conseguían mermar su velocidad cuando su cuerpo pactaba una tregua con sus dolencias. En la temporada siguiente consiguió volver a los 20 puntos por partido, aprovechando el bajón anotador de Barkley, también perseguido por las lesiones. Llegaron nuevos nombres como Danny Manning, A.C. Green o Wayman Tisdale mientras que Richard Dumas decidía autoeliminarse y ya no volvería a ser el mismo tras una nueva recaída. “She don't lie, she don't lie, she don't lie; cocaine”.

Kevin Johnson Dunk on Hakeem Olajuwon 1994

El equipo no pasaba de segunda ronda de PO y se requirieron de nuevo los servicios de un ya cansado Fitzsimmons. El maestro no pudo superar un 0-8 en el inicio de la temporada 96-97, siendo reemplazado por Danny Ainge. Aquel curso Kevin Johnson tuvo fortaleza para aguantar 70 partidos, promediando 20 puntos. Ya no estaba Sir Charles, quien se aferró a la última posibilidad de conseguir el anillo. Jason Kidd llegaba desde Dallas a cambio de Michael Finley-otro gran descubrimiento de los Suns- AC Green y Sam Cassell. Este último fue usado previamente como moneda de cambio por los Rockets junto a Robert Horry para facilitar la llegada de Barkley, quien tampoco vio cumplir su sueño en la franquicia tejana.

K.J. tuvo que dejarlo ya en la próxima temporada en la que sólo pudo jugar 25 minutos de media en 50 partidos. Su promedio anotador se redujo en más de la mitad (9.5 ppp). "Yo quería más adelante seguir practicando deporte por lo que no quise castigar más mi cuerpo".

 

¡Hijo del sol, el mundo está gris y solitario!

¡Déjanos ver tu rostro dorado!

Entonces, antes del anochecer, aparece él,

y cieloy mar se cubren de una luz dorada"

(Fragmento del cuento canadiense, 'El hijo del Sol').

 

Su devoción por los Suns fue tan grande que regresó al final de la temporada 99-00  para ayudar al equipo después de la grave lesión de Jason Kidd (tobillo). Fueron 6 partidos de liga regular y 9 de playoffs. En su último partido Phoenix sólo pudo anotar 65 puntos contra los Lakers. La mitad de lo que solía anotar en muchos de los encuentros de la época dorada. Johnson sumó 2 en cuatro minutos de juego.

"En Phoenix, el 7 es el cielo" (Bob Honda).

kevinjohnson_republic_michael_chow.jpg

Ceremonia de la retirada del número 7 (Foto: Arizona Central).
Ceremonia de la retirada del número 7 (Foto: Arizona Central).
En marzo del 2001 los Suns le retirarían la camiseta. Se pueden entablar interesantes discusiones sobre qué operación ha sido la más importante en la historia de los Phoenix Suns. Muchos pueden pensar que con Barkley la franquicia se convertía en un equipo con claras aspiraciones al título, algo que no se había conseguido sólo con Johnson (y un gran puñado de jugadores). Sin sin K.J., sin embargo, no hubiera existido tal posibilidad. Ni en el más gratificante de los sueños.

"Si nos fijamos en sus números, Kevin está a la altura de otros bases que están en el Hall of Fame" -apuntaba Mark West en una cita reciente. "A la altura de chicos que jugaron contra él, como John Stockton. Pregúntenle (a John) lo que supuso jugar contra él. Vayan a preguntarle a Magic, y también a Isiah. Seguramente les contestarán que es un hall of famer".

A pesar de sus lesiones, del poco reconocimiento a una carrera ejemplar, Kevin Johnson empezaría a recoger el fruto de la semilla plantada desde bien niño. Su deseo de ayudar a los más necesitados, de dar una educación a los más desfavorecidos -en el 89 ya fundó St. HOPE para ayudar a los niños de su barrio- culminó en una carrera política que le ha llevado a ser alcalde de su ciudad natal. Con un plan de acción enfocado en la reconstrucción de las zonas más desamparadas y rescatar a la ciudad de la decadencia (algo similar ocurrió como jugador, ¿no?); en, precisamente, dar amparo a los más desprotegidos dándoles herramientas –una buena educación- para que aspiren a tener un futuro... A nivel deportivo ha conseguido que los Kings se queden en la ciudad  y que se conviertan en un elemento regenerador de la Downtown. Otros los habían abandonado a su suerte y desgracia.

Kevin Johnson, simply the best

Posiblemente el jugador más infravalorado en la historia reciente de la NBA. Es tiempo ya para reparar tal agravio histórico.

---Credits---

Jeramie McPeek, Greg Esposito (Suns.com)

SacBee.com

Nba.com

Basketball.reference.com

Chicago Tribune

Los Angeles Times

Arizona Central

Sport Illustrated

N.Y. Times

Sacsportshof.com

Sfgate.com

Agradecimeintos especiales para Gonzalo Bedía, por su colaboración en la traducción de algunas entrevistas y a Sebastian Souviron, por su épica medieval.

Sobre el autor

Antiguedad: 
12 años 9 meses
#contenidos: 
1,133
#Comentarios: 
11,666
Total lecturas: 
9,663,581

Comentarios

Se da la paradoja que el mismo año en que Collangelo dejó Phoenix fallecía Fitz. Aunque con otra aureola, fue elegido más atrás, me recuerda a la apuesta de Pop por dar las riendas de un equipo a su base novato años después. Sin duda, un gran retrato para un grande como KJ, espectáculo de base puro.

Penetraciones, cambios de ritmo y tiro en suspensión imparables cuando la NBA era más selecta con 100 jugadores menos en su liga... excelente extensa radiografía.

Para cuando la guia NBA de solobasket. La estoy esperando y no viene.Las plantillas con todos los datos y el análisis de las posibilidades de cada equipo.Saludos desde Argentina.