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Ron Harper, profeta en su tierra (Foto: thenbafan.com).

La reinvención obligada del fenómeno Ron Harper

  • ¿Qué sería de los Cavs si Ron Harper se hubiera quedado? ¿Y de los Clippers si no se hubiera lesionado? El swingman de Ohio acabaría pasando de estrella a obrero, ganando 5 anillos y jugando con algunos de los mejores jugadores de la historia del baloncesto

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Ron Harper, profeta en su tierra (Foto: thenbafan.com).
"...y si mi abuela tuviese un picello sería mi abuelo".

Se generó en una de las muchas divertidas ruedas de prensa con las que el entonces entrenador del FC Barcelona, Frank Rijkaard, solía obsequiar a los periodistas. Le preguntaban sobre una hipotética situación que de haberse producido, tal vez, a lo mejor, hubiera alterado el desarrollo del partido en beneficio de los blaugranas.

What if...?

Es deporte mundial, practicado por aficionados y periodistas, el preguntarse por situaciones de las que nunca se obtendrá respuesta y para la que no hay posibilidad de un retroceso al pasado para intentar modificarlas. A día de hoy todavía no queda claro cómo demonios fabricar un flux capacitor -el erróneamente acuñado condensador de fluzo- para teletransportarnos a bordo de un llamativo DeLorean.

Las decisiones que surgen de los ejecutivos de la NBA generan todo tipo de revisiones y algunas de ellas siguen siendo objeto de debate:

¿Qué sería de los Nets si en vez de a Sam Bowie hubieran elegido a Michael Jordan?

Una buena elección en el draft, en una temporada de gran cosecha, puede cambiar el rumbo de una franquicia, pero igual o más importantes son también las transacciones, los intercambios de jugadores así como el buen manejo de la agencia libre. Las tres acciones van celosamente cogidas de la mano. Una perfecta comunión entre ellas prácticamente asegura el título de Ejecutivo del Año, que esta temporada ha recaído en Larry Bird: buena selección en el draft, intercambios favorables y pesca exitosa en el mercado de agentes libres.

A la chita callando, nunca mejor dicho

Wayne Embry conocía muy bien a Ron Harper. Unos cuantos años antes, el General Manager de los Cavaliers se había formado en la universidad de Miami (Ohio), la misma que acogió a este espectacular escolta. Disponía de información técnica de primera mano.

La tartamudez había marcado la infancia de Ron Harper, nacido en Dayton (Ohio) afectándole en su formación académica. Estaba considerado como uno de los 50 mejores jugadores de instituto del país, pero sus notas asustaban. Los Redskins de Miami (Ohio) le aceptaron y le introdujeron en un programa especial que le ayudó a superar las barreras de la tartamudez, a incrementar su ritmo de lectura y, por tanto, a crecer como estudiante. De hecho, en su edad junior, tal fue su grado de recuperación que destinó tiempo a ayudar a niños que compartían esta discapacidad en el habla.

"Da igual donde le ubiques en la cancha, te hace daño desde cualquier posición" (John McDougal, entrenador de Northern Illinois en 1985-86).

Como jugador era un auténtico fuera de serie. Los informes hablaban de que defendía como Paul Pressey, un auténtico perro de presa, y atacaba el aro con la alegría y fiereza  con que lo hacía Julius Erving. En el inicio de su último año universitario escribió la palabra Defensa en su zapatilla derecha y Mate en la izquierda. Acabó el año con  24.3 puntos, 11.2 rebotes, 4.3 assitencias, 3.2 recuperaciones y 2.3 tapones de media. Nadia había destilado tanta calidad ni contundencia en la Mid-American Conferende (MAC). Jugando se mostraba como un robot, totalmente mentalizado para destrozar al rival. Pocas veces alteraba su ánimo. Un ex Primera B, Dan Palombizio, entonces estrella de Ball State, consiguió que Harper explotara baloncestísticamente hablando. Después de anotar 10 puntos casi consecutivos, el ex de Llíria y Mallorca cuestionó su MVP: Harper respondió con 45 puntos -récord del torneo de la MAC- y 18 rebotes

 

Jump up, turn around, up off the ground/This is Harper Valley/Slam-bam
Two more, coming back to even the score/This is Harper Valley

 

Su popularidad fue tanta que le dedicaron un rap alabando su figura. Esta circunstancia le acarrearía problemas -injustamente- después de difundirse en una radio local y comercializarse las copias a 2 dólares (para fines benéficos). Nadie podía explotar los derechos de un jugador universitario cuyo nombre aparecía en el rap. Esta incómoda situación no afectaría al rendimiento de la estrella de Miami quien se graduaría con unas medias totales de 19.8 puntos, 9.3 rebotes, 2.8 asistencias, 2.3 balones recuperados y 1.4 tapones.

Fue elegido en el draft del 86, en octava posición, por los Cleveland Cavaliers, quienes habían seleccionado como número 1 a un prometedor 7 pies, Brad Daugherty. No defraudó el pívot formado en North Carolina, pero Ron Harper se consolidó en su primer año como uno de los mejores jugadores de la liga: 22.9 puntos, 4.8 rebotes, 4.8 asistencias, 2.5 recuperaciones, 1 tapón y unos 'disculpables' 4 balones perdidos por partido. Líder de su equipo en puntos, asistencias, balones recuperados y minutos jugados. El título de rookie del año no fue para él. Recayó en el francotirador de los Pacers, formado en la Auburn de Charles Barkley, Chuck Person. El que suscribe siempre ha considerado que, a pesar del gran año de Person, pesó más la entrada en playoffs de los de Jack Ramsay -después de 5 temporadas de sequía- que la dimensión del chico de Dayton.

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En los Cavaliers, de figura a castigado (Foto ohiocardsblog.wordpress.com).
Hubo descenso productivo en su segunda temporada. Su rendimiento se vio afectado tras una lesión de tobillo en el segundo partido, contra los Hawks. Había anotado 26 puntos en el inicio de liga contra los Nets y 20 hasta su lesión, contra Atlanta. Reaparecería el 30 de diciembre, curiosamente contra los Hawks, pero su baloncesto no encontró la regularidad habida en su año novato. Los Cavs, eso sí, lograron clasificarse para los Playoffs y plantaron cara a los Bulls de Michael Jordan. Fue una serie intensa, resuelta por los 39 puntos de Michael Jordan en el último partido.  Harper, que no pudo jugar el quinto y definitivo partido, protagonizó uno de sus mejores partidos de la temporada: 30 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 3 recuperaciones para forzar el último encuentro.

Su tercera temporada fue la última completa en Cleveland. Sus números volvieron a la normalidad y en la segunda fase del campeonato se volvieron a cruzar con los Bulls de Michael Jordan. No hizo falta que el astro rey anotara 39 puntos en el último encuentro. Sólo bastó materializar uno de los mejores beaters de la historia de la NBA...The Shot. Unos años más adelante cambiaría la relación entre Jordan y Harper. Lo veremos más abajo.

Fin a la relación Harper-Cavs ¿inicio de la maldición?

"Oye Ron, en dos días has de estar en los Los Angeles. Te hemos traspasado a los Clippers". Llama telefónica del General Manager, Wayne Embry a su jugador.

Después de unos pocos partidos, Cleveland decidía enviar a Ron Harper a los Clippers a cambio del díscolo Danny Ferry y el comodín Reggie Williams, jugador elegido en el draft por el pariente pobre y que marchó una temporada antes a la Virtus Roma para no jugar con ellos. Mucha oscuridad y pocas luces en torno a ese traspaso. Se habla de que el swingman se había rodeado de personas de dudosa reputación que al propietario no gustaba ver en la cancha. El propio Embry, formado en la universidad de Ohio y principal aval en la reclutación de Harper, le dijo que había sido visto consumiendo drogas en un club nocturno, algo que siempre negó el 4 de los Cavs. Su entrenador, Lenny Wilkens, lloró su pérdida y siempre se opuso al traspaso del que era y hubiera sido su mejor valor.

"Posiblemente hubiéramos ganado más de un anillo de haberme quedado", afirmaba en una entrevista a un medio local, después de su retirada.

Los 23 puntos, 5.6 rebotes, 4.8 rebotes, 2.4 recuperaciones y 1 tapón -topan de bruces contra una lesión en el ligamento cruzado. La misma que padeció su compañero Danny Manning.  Es el riesgo de jugar en los Clippers. Fue un duro golpe que poco a poco le condicionaría como jugador.

Empieza el Ron "Hollywood" Harper time.  Regresaría a las canchas en enero del 91, a un buen nivel aunque ya menos explosivo en ataque. Aún así, acabó con 19 puntos de media y 5.6 asistencias, segundo del equipo por detrás de aquel gran pasador que era Gary Grant, base natural de Ohio, como Ron. Las dos últimas temporadas en los Clippers resultaron exitosas a nivel colectivo, con Larry Brown como entrenador. Era la primera vez que se alcanzaban los Playoffs bajo la denominación Clippers, desde que en 1978 la franquicia dejó Buffalo (Braves) para trasladarse a San Diego. Este pequeño sueño -pese a ser eliminados a la primera de cambio- duró por espacio de dos temporadas. En la segunda se uniría al grupo Mark Jackson y Dominique Wilkins y en el roster había dos pesos pesados que jugaron la liga ACB (John Williams y Stanley Roberts). La temporada siguiente, sin Manning, ni Jackson, ni Wilkins...ni Harper, la franquicia volvería a la deriva a la que nos tenía acostumbrados.

La luz de los anillos

"Ron Harper es lo mejor que le ha pasado a Michael Jordan". La estrella de la WNBA, Candance Parker, no tiene dudas sobre el impacto del ex jugador de Cavaliers y Clippers en los anillados Chicago Bulls.

Después de ese lavado de imagen en L.A. Ron Harper llega a un acuerdo con los Chicago Bulls. Michael Jordan regresa tras su frustrada experiencia en el baseball y se junta con uno de sus principales competidores en el Este, cuando Harper jugaba con los Cavaliers. En los Bulls ya no estaba Horace Grant, quien unió fuerzas con Shaquille O'Neal y Anfernee Hardaway para seguir buscando un anillo más que no le llegaría en Orlando, aunque sí años después en los Lakers. Michael Jordan era la estrella y Scottie Pippen volvía a recuperar su rol de segundo de a bordo tras el retorno del astro rey. Una de las alegrías del equipo era el croata Tony Kukoc, quien jugaría grandes temporadas en la franquicia de Illinois. Aquella temporada, la 94-95, no hubo anillo. Los nuevos Bulls caerían derrotados en segunda ronda, precisamente, ante los nuevos Magic de Horace Grant, que cayeron estrepitosamente en la final ante los Rockets de Olajuwon (4-0).

"Yo sólo quiero ganar"

Los anillos llegarían en la segunda temporada de Harper en los Bulls. Tres, y de manera consecutiva.  Los Bulls optan por ceder a su base B.J. Armstrong (all star en 1994) a los Toronto Raptors (draft de expansión), nuevos en la temporada 95-96. Phil Jackson decide cubrir esta baja con Ron Harper, quien jugó los 80 partidos de liga regular como base titular. Un  nuevo rol y una reconversión exitosa. El jugador formado en la universidad de  Miami fue una de las claves del nuevo reinado de estos Bulls. Jackson había rodeado a Jordan y Pippen...y Kukoc, de un gran grupo de especialistas que cumplieron a la perfección con la misión encomendada. Las estadísticas de Harper, 7.4 puntos, 2.4 rebotes, 2.6 asistencias y  1.3 recuperaciones estaban lejos de sus mejor Tes números en Cleveland y Los Angeles, pero supo decidir desde la defensa, ayudando a conducir el balón, elevándose como nadie desde la larga distancia cuando era necesario. 

El haz de luz del anillo se prolongó en  Chicago por espacio de dos temporadas más. En su última temporada en Chicago, ya sin Jordan ni Pippen,  promedió 11 puntos, 5 rebotes, 1.7 recuperaciones. Los Bulls solamente ganaron 13 partidos y perdieron 37 en la temporada del lockout. Tocaba reconstruir la franquicia y la presencia de un veterano con el rol de Harper no tenía mucho sentido. 

En octubre de 1999 llega a un acuerdo con Los Angeles Lakers. Atrás quedaron Jordan y Pippen, pero se uniría a Kobe Bryant y Shaquille O'Neal, con Glen Rice como tercera espada, como Kukoc en Chicago. Phil Jackson, recién llegado a LA, lo quiso para su nuevo proyecto ganador. Ya estaba en el equipo Robert Horry, otro amasador de anillos; otro jugador que hubiera dado más prestaciones en una franquicia de menor calado, pero que supo sacar mucho rendimiento a su nuevo rol. El anillo llegó ese mismo año, después de batir a los Indiana Pacers (4-2) y el curso siguiente se impusieron a los 76ers de Iverson (4-1). Ron Harper siguió con el rol desempeñado en los Bulls, en colaboración de un cada vez más ascendente Derek Fisher. Harper se despidió del baloncesto aquella misma temporada, tras haber ganado su quinto anillo.

La nueva generación de adictos a la NBA, la que creció con los nuevos Kings de Adelman, con la segunda etapa del reinado de Jordan y los Lakers de O'Neal & Bryant guardan en su memoria al obrero Harper. Quienes tuvieron acceso a la eclosión del basket NBA a mediados de los 80 recordaran aquella versión de proyecto de estrella, cuyo juego desprendía detalles jordanescos, nada que ver con aquel producto llamado Harold Miner, renombrado como 'Baby Jordan'.

De gloria universitaria en Miami (Ohio) y proyecto de estrella NBA en Cavaliers y Clippers a exitoso rol player en Chicago y Lakers. Obligada y necesaria;  triunfal y satisfactoria reinvención.

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Comentarios

Me queda la duda de si realmente fue adicto a la coca como otros compañeros del draft o todo quedó un poco en la sombra de la duda. Creo que fue el motivo de su traspaso a los clippers.

Después de la lesión parace que engordó. Yo apostaría a que él no se reconvierte sino que lo hace Phil Jackson y le sale de cine. Ni Bulls ni Lakers contaban con bases fiables y Harper cumplió a la perfección con su cometido. Hubiera sido un error por su parte intentar competir con Jordan y Kobe.

Un gran articulo sobre un gran jugador y un gran profesional haya donde a estado. Como diria Andres Montes "Albañileria y fontaneria" Haper Asociados, grande Ron Haper.

Muchas veces se da condición de estrella a jugadores que no lo son. Ron Harper fue un buen jugador que con vista y capacidad de adaptación extrajo lo mejor de su carrera como complemento, cayó en el mejor sitio y supo aprovecharlo. Ejemplo también de como reorientar una carrera muy acertadamente tras una lesión que te priva de explosividad y estrellato pero que por otro lado te permite bucear en las esencias del juego. Sinceramente creo que si se hubiera quedado en los Cavs no habría llegado el anillo teniendo en cuenta quién opositaba por entonces.

Es que chuck fue un overrated de mucho cuidado. No le vi en Cleveland pero si en aquellos clippers tan jugones. Me pareció de lo mejor de la NBA en su momento.

El segundo anillo de Harper con Lakers fue contra los Sixers. Pero no los Sixers de Iverson y Webber, ya que este último seguía en Sacramento. Eran los 76ers de Iverson, y ya. Robando el primero en LA con partidazo del 3 de Philly.

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