La cara más oscura de la NBA

  • Los récords no siempre son positivos; hacemos un repaso de lo peor en la brillante historia de la NBA

Si a uno le hablaran de récords individuales de la NBA inmediatamente se le vendrían a la cabeza nombres como Kareem Abdul-Jabbar y su récord de puntos totales, Wilt Chamberlain y su récord de puntos individual... o las numerosas gestas de ambos hace décadas. También Phil Jackson y sus 13 Anillos o el mismo Michael Jordan y cualquiera de sus noches más mágicas. Pero una marca no tiene porque ser positiva, simplemente tiene que ser la mayor en su categoría, aunque esto no suponga ninguna razón de orgullo. A lo largo de la historia han sido numerosos jugadores los que han sufrido en sus carnes duros castigos por sus acciones en las canchas de baloncesto.

Las reglas que la NBA establece son muy claras y los jefazos se han encargado siempre de hacerlas cumplir y de tomar decisiones duras si la situación lo requería con tal de mostrar su inflexibilidad ante estas infracciones. Si miramos a los jugadores que han sido suspendidos durante diez o más partidos, la lista es larga. También los hay que no pudieron volver a la NBA y fueron sancionados de por vida, aunque algunos fueron perdonados años después.

La NBA dice no a las drogas

Muchos de estos castigos encuentran su origen en la Substance Abuse Policy que el ya ex-comisionado David Stern presentó en los años ochenta. En una liga donde el consumo de drogas era más que habitual desde antes de 1980, Stern decidió dirigir la liga con mano dura en cuanto al abuso de alcohol y cocaína se trataba, sobre todo tras el trágico caso de Len Bias, fallecido 2 días después de ser elegido en el draft. Se implementaron sanciones para los jugadores que diesen positivo y entre ellos, uno de los primeros fue John Drew, un all-star que jugó en la mejor liga del mundo desde 1974 hasta 1984 para Atlanta Hawks y Utah Jazz. Su carrera empezó a caer en picado al mismo tiempo que su adicción a la cocaína le consumía. Su primer aviso vino en 1983 cuando se perdió los primeros 38 partidos mientras se recuperaba en una clínica de rehabilitación. En los meses que seguirían a su vuelta a las canchas Drew dio muestras de recuperación pero la sonrisa no le duró mucho, ya que en 1985 volvió a caer en las garras de aquel polvo blanquecino y fue finalmente suspendido de por vida tras violar numerosas veces la política de drogas de la liga.

Len Bias en la noche del Draft

Otro jugador que cometió los mismos errores que John Drew fue Chris Washburn. El joven Washburn era toda una promesa del panorama estadounidense y junto a Vinny Del Negro y Nate McMillan estaba llamado a ser uno de esos jugadores que dejan su huella en la liga. La huella sí que la dejó, pero seguramente no la que él tenía en mente cuando fue drafteado por los Golden State Warriors en 1986. Tres años duraría su idilio con la liga, hasta que en 1989 recibió la suspensión permanente de la NBA después de dar positivo en tres análisis consecutivos. Ya en 2005, la revista Sports Illustrated le nombró como el segundo mayor pufo de un Draft NBA en toda la historia.

Richard Dumas fue un alero de Oklahoma que jugó en Phoenix Suns después de ser elegido en el Draft 1991. Su historia en la NBA no sería diferente a cualquier otra de no ser por sus continuos problemas con la droga. Durante la temporada 1991/92, Dumas fue sancionado por la liga por violar la política de drogas y negarse a entrar en un programa de rehabilitación. Dos años más tarde, Richard Dumas fue readmitido en la NBA y firmó un contrato con Philadelphia 76ers pero poco duraron las buenas noticias pues al de poco tiempo violó una clausula de su contrato que le prohibía beber alcohol por lo que fue sancionado nuevamente, terminando así su carrera en la NBA.

Richard Dumas no fue el primer jugador al que la liga concedió una segunda oportunidad. 30 años antes, en 1966, la NBA decidió suspender de por vida a Connie Hawkins después de encontrar pruebas que le conectaban a un grupo de personas encargadas de amañar partidos cuando éste aún jugaba en college. Connie decidió denunciar entonces a la NBA declarando que no había pruebas suficientes para conectarle a la trama de amaños y protestando sobre su injusta sanción. El asunto no se resolvió hasta 1969 cuando la NBA readmitió a Hawkins y además le pagó una gran cantidad de dinero por los daños causados.

A lo largo de la historia y sobre todo a raiz de la política de drogas creada por David Stern han sido muchos los jugadores que han sido suspendidos por la liga y posteriormente han visto como la NBA levantaba su castigo. Entre ellos se encuentran jugadores como Micheal Ray Richardson, escolta de New Jersey Nets que fue suspendido permanentemente en 1986 y readmitido dos años más tarde, en 1988. En 1987, la liga anunció que suspendía a Lewis Lloyd y a Mitchel Wiggins de por vida por consumo de cocaína. Ambos jugadores rockets fueron perdonados  en 1989 y volvieron a la liga. El ejemplo más reciente de un jugador suspendido por consumo de drogas y posteriormente readmitido lo protagonizó Chris Andersen, The Birdman, en 2006. Andersen dio positivo por una sustancia prohibida y fue sancionado por la liga. En marzo de 2008, Birdman fue indultado por la NBA y volvió a jugar para ganar los Anillos de 2012 y 2013 con Miami Heat.

¿Baloncesto o lucha libre?

Pero en la NBA las drogas no han sido las únicas culpables de sanciones y castigos. Si bien bajo el mandato de Stern, terminado recientemente, las peleas y trifulcas se han reducido en gran manera, lamentablemente estas han estado siempre presentes en los pabellones de muchas franquicias, llevando a la NBA a suspender a numerosos jugadores durante diversos partidos.

Una de las más recientes y por tanto conocidas tuvo lugar en la meca del baloncesto americano, en el Madison Square Garden de Nueva York en 2006 en un partido entre los Knicks y los Nuggets. A escasos segundos de finalizar el partido y con más de 20 puntos de ventaja para los de Denver el alero knick Mardy Collins cometió una falta flagrante sobre el escolta nugget J.R. Smith, actual jugador de los Cavs. Esto llevó a enfrentamientos en la cancha entre ambos equipos que llegó a extenderse a las gradas durante algunos minutos. El árbitro decidió expulsar a los 10 jugadores y en los días siguientes la liga anunció las sanciones para los protagonistas, destacando las que recibieron Carmelo Anthony, J.R. Smith o Nate Robinson, de quince, diez y diez partidos, respectivamente y ocasionándoles pérdidas de más de medio millón de dólares en el caso de Melo.

Pelea entre Pistons y Pacers en el Palace de Auburn Hills

Otra de las grandes peleas en una cancha de baloncesto sucedió en noviembre de 2004 en un Indiana Pacers-Detroit Pistons en un evento que ha sido bautizado como "Malice at the Palace" ya que ocurrió en el Palace of Auburn Hills de Michigan. De este enfrentamiento salió la mayor sanción en cuanto a cantidad de partidos que la liga ha impuesto a un jugador en su historia. Cuando el partido se encontraba en sus últimos compases una discusión entre algunos jugadores provocó una tangana en la cancha que rápidamente se convirtió en una auténtica pelea. Cuando parecía que el asunto se había calmado y con un Ron Artest (más conocido ahora como Metta World Peace) tumbado en la mesa de anotadores, un fan tuvo la brillante idea de lanzarle un vaso de refresco, desatando la ira de un Artest cuya sangre nunca se ha parecido demasiado a la horchata. Inmediatamente el alero se dirigió hacia el aficionado y empezó lo que sería una batalla campal entre jugadores y aficionados en las gradas del Palace.  

El gran damnificado de este altercado fue Ron Artest que recibió por parte de la liga la mayor sanción jamás impuesto en cuanto a número de partidos se refiere, obligándole a perderse 86 encuentros entre regular reason y playoffs y teniendo Artest que renunciar a casi 5 millones de dólares. Los otros sancionados por esta brutal pelea fueron Stephen Jackson y Jermaine O'Neal con 30 y 15 partidos respectivamente por parte de los Pacers y Ben Wallace con 6 partidos en cuanto a los Pistons. Además, muchos de estos jugadores también tuvieron que enfrentarse a cargos por asalto y similares con la justicia pero fueron el ejemplo perfecto de que a la NBA no le tiembla la mano a la hora de sancionar a sus estrellas. Aun así, el momento del puñetazo de Artest a un aficionado pasará a la historia como uno de los momentos más negros de la NBA.

Perder la cabeza

Esta colección de actuaciones para el olvido no podría estar completa sin la presencia de Gilbert Arenas, y es que el guard ya las tuvo con Stern cuando militaba en Washington Wizards ya que tanto él como su compañero de entonces, Javaris Crittenton fueron suspendidos nada más y nada menos que 50 y 38 encuentros, respectivamente. La razón, incomprensible a los ojos de Gilbert, era clara: violar reglas de la liga y leyes del estado de Washington al desenfundar sus armas de fuego durante una discusión que ambos tuvieron en el vestuario del equipo sobre deudas de apuestas. La liga se lo tomó nuevamente en serio y el 27 de enero de 2010 fueron suspendidos ambos jugadores.

Gilbert Arenas, también conocido como el Agente 0.

El enésimo incidente tuvo como protagonista en 1997 a Latrell Sprewell, 4 veces all-star y entonces jugador de Golden State Warriors. Latrell, una de las caras importantes de la liga y con un suculento contrato de 23 millones de dólares decidió un 1 de diciembre atacar y amenazar gravemente a su entonces entrenador, P.J. Carlesimo, después de una discusión que ambos tuvieron en un entrenamiento de los de Oakland. En primera instancia Sprewell fue suspendido 10 partidos por los propios Warriors pero la directiva decidió, dos días después, terminar el contrato del escolta. El mismo día, la NBA anunció su decisión de suspender al jugador por una temporada (82 partidos) aunque cuando Sprewell llevó su caso a los tribunales su sanción fue finalmente reducida a 68 encuentros y el sueldo finalmente percibido.

Uno de los casos más recientes es el de Zach Randolph. El histórico ala-pívot de los Memphis Grizzlies, que esta temporada ha firmado con los Kings, ha sido detenido este mismo verano por posesión e intento de venta de marihuana. Pese a que la NBA no ha tomado ninguna decisión aún, la liga podría decidir sancionar a Z-Bo de por vida, una suspensión que sólo O.J. Mayo ha sufrido en la NBA en la última década, aunque este último fue readmitido dos años más tarde.

Muchos han sido los jugadores que han dejado una huella oscura en el brillante camino de la NBA desde su creación hasta el diamante que hoy conocemos y muchos son voluntaria o involuntariamente protagonistas de varios altercados e incidentes que la NBA tanto desea que nadie rememore. Todos tenemos presente la imagen de Artest en la grada o de la pelea entre Nuggets y Knicks, pero han sido muchos más los eventos que han pasado a la historia por sus récords en cuanto a sanciones y suspensiones; records que nadie estaría orgulloso de ostentar, los récords más negativos del baloncesto.

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Comentarios

Ejercicio para recordar que cosas no debe hacer un profesional, y más con las cantidades que ganan. "Sugar" Richardson fue "perdonado" pero rechazó volver a la nba y siguió ganándose la vida por Europa (y fastidiándole de paso una Recopa al Madrid). Otro ilustre reincidente con los psicotrópicos pero que no obtuvo la reinserción fue Roy Tarpley. Y un asunto que no se ha tocado ha sido el de los árbitros comprados o la careada rumorología acerca de las apuestas en las que estaba metido Michael Jordan...

Pd: Cuál fue el mayor pufo de la historia del draft? Oden? Olowakandi? Kwame Brown? Si la publicación fue del 2005 entonces no será Anthony Bennett...

Pd2: Mardy Collins, alero