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La magia hecha baloncesto: los Lakers de 1987

Cuando se habla de los grandes equipos de la historia, es un clásico que entren en el debate los Bulls de Jordan, los Celtics de Larry y los Lakers del Showtime. Con Magic Johnson como principal adalid, el conjunto amarillo y púrpura dominó (con el permiso de los orgullosos verdes) la era dorada del baloncesto, los años 80. El base y los suyos consiguieron 5 veces el título de campeón de la NBA. Pero, si de todas esas temporadas tuviésemos que destacar una, sería la de 1986-87.

El curso anterior había acabado mal, con una bochornosa derrota por 4-1 ante los Rockets de Olajuwon y Sampson en las finales de conferencia y con los Boston Celtics consiguiendo el anillo y completando una temporada legendaria. Para afrontar el desafío de una nueva campaña, los de Los Ángeles se veían obligados a cambiar algo si pretendían volver a hacerse con el preciado anillo de campeón.

Ralph Sampson Shocks the Lakers with the Game Winner

Magic Johnson: el genio que lo hizo posible

La clave del cambio de una temporada a la otra y por consiguiente, mejora del equipo, fue que a petición expresa de Pat Riley,  Magic cogió las riendas de forma definitiva. El entrenador le pidió a su principal estrella que se involucrase aún más en ataque y tratase de ser más agresivo de cara a la canasta. La plantilla era prácticamente la misma, pero los roles fueron distribuidos de manera distinta. El resultado de tal ajuste fue inmejorable, con Magic firmando su mejor temporada y uno de los mejores años que cualquier jugador ha realizado nunca.

 En el 86 los máximos anotadores fueron Worthy y Kareem, con 20 y 22 PPP, mientras que Magic se quedó en 18. Además, Kareem era el jugador con el máximo rating en usage (la estadística que indica qué jugador tiene más el balón y es más protagonista en su equipo).  En cambio, en el 87 Jabbar y Worthy hicieron 18 y 19 PPP respectivamente, mientras que Magic se fue hasta los 24, también acaparando el rating de uso, mientras que el pívot y el alero bajaron en esto a su vez. Esto fue lo que le dio el salto de calidad al conjunto, enfocar el equipo más en Magic Johnson que en Kareem y Worthy.

Por otro lado, en lo que se refiere a puro rendimiento de la plantilla, la estadística avanzada indica que eran el mejor equipo en ataque y el séptimo en defensa. Además, acumulaban hasta 7 jugadores por encima de los 10 PPP, una auténtica barbaridad. En resumidas cuentas, los Lakers del 87 tenían uno de los mejores ataques jamás vistos, además de una defensa de élite.

En lo relativo al análisis específico de cada jugador, lo haremos empezando por la base, que no es otra que el mismo Magic Johnson, el cual es sin lugar a dudas un baloncestista que está en el podio de los mejores de siempre, e incluso para algunos, ocupa la primera posición. Magic es el jugador más único de la historia. Mientras que en Jordan podemos encontrar a Kobe, en Johnson no podemos encontrar a nadie que realmente se le parezca.

El point guard es el mayor genio que ha visto el baloncesto, un tipo que trascendía los fundamentos y el IQ, Magic era un creador, las normas preestablecidas no iban con él, inventaba las suyas propias, era un jugador de otra dimensión que no se conformaba con la del resto de mortales. El mejor base que ha existido y un tipo capaz de jugar a nivel All-Star en cualquier posición de la cancha, hablar de Magic es hablar de un dios del baloncesto.

"The Magic Man" Magic Johnson mix (made by NPZ) [ULTIMATE MIX]

Worthy y Kareem: escuderos de la gloria

Por otro lado, tenemos a James Worthy, el socio perfecto de Magic, para ambos fue una bendita suerte contar con el otro. Estamos hablando de un número 1 del draft (por delante de Wilkins y Cummings), que llegó a ser MVP de las finales y 7 veces All Star. Mientras que Magic era el arquero, Worthy era la flecha, los dos juntos se convirtieron en los reyes del contraataque en la NBA. No hay nada más característico en el Showtime de los Lakers que un pase de loco de Magic acabado con un mate de Worthy en la pose “estatua de la libertad”.  El bueno de James podía destrozar a su defensor de muchas maneras: su juego en el poste era excelso, tenía un primer paso espectacular y su tiro de media distancia era letal, además, siempre fue un defensor consistente.

Top 10 Career Playoff Plays James Worthy

En la posición de 5 encontramos a Kareem, el cual es uno de los mejores pívots de la historia y desde luego que por méritos podría ser el primero. Jabbar es quizás el jugador con el currículum más sobresaliente en los anales de la liga: 6x MVP (record), 2x MVP finales, 6 anillos, 19 x All-Stars (record) y líder en puntos anotados de toda la historia. Sus logros asombran y es que el gigante fue capaz de alargar su carrera muchos años y además mantener un nivel excelso.

Si bien es cierto que en el 87 Kareem ya tenía 39 años y estaba lejos del poderío físico de su juventud, el pívot seguía siendo una máquina de anotación en el poste y un buen rim protector. Al fin y al cabo cumplía su función a la perfección, cuando el partido se atascaba y la vertiginosidad no surgía efecto, los Lakers siempre tenían la opción de darle balones a Jabbar al poste, que algo bueno iba a sacar, eso seguro, no por nada se dice que su Sky Hook es el tiro más imparable de siempre.

Kareem Sky Hook

Scott y Cooper: el complemento perfecto

Como escolta titular encontramos a Byron Scott, un anotador excelso, capaz de sumar puntos desde la larga distancia, pero también muy habilidoso en las penetraciones, no era un gran defensor, pero cumplía, ayudaba a Magic en las labores de base cuando este lo necesitaba. El correoso guard realizó una de sus mejores temporadas, firmando unos excelsos porcentajes en triples (43%) y en tiros libres (89%), además de 17 PPP.

Por otro lado, el escolta suplente (y no por ello menos importante) era Michael Cooper. El bueno de Michael acapara logros tales como el premio a Mejor Jugador Defensivo en 1987 o integrar 5 veces en el mejor quinteto defensivo de la NBA. Su increíble velocidad en el desplazamiento lateral le ayudó a convertirse en uno de los mejores defensores exteriores que ha habido, Bird llegó a decir de él que era el mejor defensor al que se había enfrentado jamás. Su función en ataque era discreta, pero cumplía anotando con solvencia los tiros abiertos que le generaban sus compañeros y finalizando vertiginosas transiciones. El sexto hombre ideal para esos Lakers.

THE LEGEND - Byron Scott & Michael Cooper MIX by MISIEK

Una plantilla profunda y de calidad

En el puesto de 4 titular nos encontramos con A.C. Green. El ala-pívot era el máximo reboteador del equipo con 7.8 capturas por encuentro. Llegaría a ser All-Star en el futuro, aunque tan solo una vez. Pese a no llegar a los 100kg era un tipo que realmente tenía mucha fuerza y le sacaba mucho provecho bajo los aros. Su capacidad para el contraataque, su versatilidad y su gran nivel defensivo, fueron claves en el devenir de su trayectoria Laker. Pasó a ser titular durante toda la temporada, dejando a Rambis de suplente. Este cambio táctico también fue un gran acierto de Riley, pues Green mejoró ostensiblemente su aportación, mientras que Kurt la mantuvo pese a salir del banco, por lo que el máximo beneficiado fue el conjunto del equipo.

Otra pieza importante fue Mychal Thompson. El padre de Klay era un gran anotador bajo los tableros, que también ofrecía un buen nivel defensivo. En este punto de su carrera, destacaba sobre todo por sus intangibles. Un jugador muy valioso para suplir a Kareem. Llegó a mitad de temporada, desde San Antonio

El último jugador importante en la rotación fue Kurt Rambis, el otrora 4 titular era muy buen reboteador, se dejaba la piel en la pista y cumplía defendiendo bajo los aros. Tampoco podía dar mucho más, ni hacía falta que lo diera.  Destacaba sobre todo por lo que los americanos llaman “hustle”, es decir, el ímpetu que le pones a la hora de luchar por cada pelota en cada posesión. Tenía un claro rol y lo manejaba a la perfección.

La travesía por Playoffs

En la primera ronda se iban a enfrentar a los Nuggets de Alex English y Fat Lever, un equipo correoso que se caracterizaba por un ataque vertiginoso y un gran ritmo de juego, pero también tenían una gran pega: la defensa, y es que esta brillaba por su ausencia. Por tanto, los de Magic lo tuvieron fácil y barrieron a sus rivales de Colorado.

Doug Moe impulsó el estilo loco de los Nuggets, y esta sería una de sus peores temporadas, los de English y compañía fueron el equipo más vertiginoso de la década y uno de los que más punto anotase. Consiguieron realizar temporadas realmente buenas, pero un equipo con una defensa tan pobre jamás se iba a alzar con el campeonato.

En la segunda ronda jugarían contra los Warriors. Este era otro equipo que se caracterizaba por jugar a un alto ritmo. Con varios jugadores con capacidad para sumar puntos y destacar en ataque. El plantel estaba conformado por jugadores como Joey Barry Carroll (todo un número uno del draft), la estrella Sleepy Floyd, un joven Chris Mullin y el anotador compulsivo Purvis Shot. El comandante de estos era George Karl, que con 34 años ya acumulaba varios años como entrenador jefe en la NBA.

Los Warriors fueron vencidos fácilmente por Magic y compañía, pero aun así, serían los únicos en vencerlos un partido en la Conferencia Oeste, gracias a un mítico Floyd con 51 puntos y 29 de ellos en el último cuarto (el partido del 3-1).

La final de Conferencia les enfrentaría con los Sonics de Dale Ellis, Tom Chambers y Xavier McDaniel (todos por encima de los 23PPP). Un equipo ultra ofensivo que dio la campanada colándose en la última eliminatoria del Oeste, puesto que en temporada regular habían acumulado un balance negativo (39-43). Pese al ímpetu de los de Seattle, era imposible que jugándole de tú a tú con un estilo tan vertical pudiesen vencer a los Lakers del Showtime, el equipo con posiblemente el mejor ataque que se haya visto. Pese a que hubo un par de partidos disputados, el resultado final fue de 4-0 para los angelinos.

Los angelinos encontrarían pocas piedras en el camino hacia las finales de la NBA, pero ahí iban encontrarse a Larry Bird y los Celtics, lo cual les complicaría las cosas. Esta sería la última final que enfrentase a ambos equipos hasta el ya mítico reencuentro de 2008, por lo que los aficionados de la NBA tendrían que esperar 21 años para ver la final más épica en cuanto a carga histórica que existe.

Tras dos partidos relativamente fáciles para los locales, los siguientes cuatro se decidirían a cara de perro. Finalmente, los angelinos ganaron el anillo 4-2 a pesar del esfuerzo de los orgullosos verdes, el único equipo que realmente les supuso un problema. La clave fue la victoria que les puso 3-1, con el famoso gancho de Magic inspirándose en el Sky Hook del mismo Kareem.

El último partido estuvo igualado hasta que en la segunda parte los Lakers subieron de marcha. Magic Johnson se fue hasta las 19 asistencias y Jabbar hasta los 32 puntos. Tras el encuentro, Bird diría que su rival por antonomasia era el mejor jugador de baloncesto que había visto jamás. Magic se haría con el MVP de las finales, poniéndole así la última guinda a una temporada heroica.

Los Angeles Lakers 1987 - The Drive for Five

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Imagen de Sergio López Sergio López Esteban@sergio94LEPeriodista enamorado del baloncesto. Contacto: [email protected]
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Comentarios

maravilloso reportaje ,no creo que haya habido otro equipo igual a este ,baloncesto con mayusculas .

Grandioso equipo, con un juego sensacional en esa gran época en que al baloncesto se jugaba en equipo, y las estrellas estaban al servicio del equipo y no al revés.

Sin duda es el mejor equipo de la década de los ochenta, por los anillos conquistados y por su presencia en mas finales.

Yo incluso me atrevería a decir que es el mejor equipo de la historia y mira que soy Celtic.