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La NBA y los derechos humanos... en 2019

La NBA siempre ha estado de parte de los derechos humanos. Al menos, desde que Adam Silver llegara al cargo. La inclusión de la mujer en ámbitos deportivos y burocráticos, la adopción del Orgullo y la aceptación de todas las orientaciones sexuales en la competición, e incluso la posibilidad de mostrar tu ideología y hacer uso de tus ideales sin sufrir consecuencia alguna. Al igual que el impulsar que cada franquicia cuente con un ente que proporcione ayuda psicológica a sus jugadores, después de los casos de DeMar DeRozan o Kevin Love. Además de empezar a proporcionar figuras que orienten a jugadores que estén entrando en el final de su carrera y puedan recibir consejos financieros y "espirituales" para no perder todo lo que tienen una vea su vida baloncestística termine.

Y esto, aunque suene obvio, es una modernización absoluta en cuanto a los deportes en Estados Unidos. Y es que un ejemplo, concretamente de la NFL, lo ejemplifica todo. Todos hemos oído hablar de Colin Kaepernick, ex-quarterback de los San Francisco 49ers. Y todos hemos visto el revuelo que se formó porque, por ir en contra al racismo, decidió "incar la rodilla" durante el himno de las Barras y las Estrellas. Acabando, así, con 29 años, con su carrera en la NFL. De forma, evidentemente, prematura. Algo que, casualmente, no fue de la misma manera en la competición del aro y el cuero.

Y es que aunque Adam no dio pie a que se "pusiera de moda" el incar la rodilla, no lo vetó, y esto ya fue un paso a favor. Al igual que toda la crítica que sale de la liga hacia todos los ámbitos de la vida cotidiana, como pueden ser las decisiones casi siempre polémicas de Donald Trump -aquí destacan Steve Kerr y Gregg Popovich-, el cambio climático, la cuestión de los refugiados o las diferentes beligerancias bélicas que suceden en todo el mundo. La NBA no sólo no se queda a un lado, como el resto de competiciones, si no que además rompe una lanza a favor de la libertad, la apertura de mentes y los derechos humanos.

un cohete, un gigante y china

Por ello, el revuelo que se armó en relación al Triángulo de las Bermudas que formaron Daryl Morey y los Rockets, con la NBA y con China, resultó un tanto complicado de entender. Pero para poder saber qué ha acabado pasando -y las posibles consecuencias de esto mismo- hay que saber cómo empezó todo. Y es que el General Manager de los Rockets, el equipo con más enlaces sociales, históricos y baloncestísticos con el país asiático, tuiteó una imagen en favor de Hong Kong, y en favor de su lucha por lograr la libertad de China. Esto, no gustó en absoluto al régimen comunista chinés, y a muchas entidades asiáticas que patrocinan a los Rockets. Al igual que a su Federación de Baloncesto. Ahora dirigida por Yao Ming. Y esto es muy preocupante, pues el que podría hacer de intermediario entre ambas partes ya se ha posicionado, y además fuertemente, antes de siquiera ser requerido en el asunto. Y las primeras reacciones empezaron a surgir con el paso de los días.

Un Tweet de Tilman Fertitta, propietario de la franquicia del cohete; los rumores del cese de Morey, intensos alrededor del 7 y el 8 de octubre; la anulación de la emisión de un partido de G-League del filial de los Rockets; y la decisión de no emitir el Lakers-Nets que se disputó hace unos días por televisión. Un partido que incluía a LeBron James, Kyrie Irving o Anthony Davis, y que enfrentaba a dos candidatos al título de la NBA. Además de la pérdida de patrocinios de marcas como Tencent, Vivo o CCTV, o la supresión completa de los términos "Houston Rockets" o "Rockets" de las páginas de Alibaba o JD.com. Una reacción masiva que ha preocupado a propietarios, y es que puede que el futuro de la competición, económicamente hablando, esté en peligro.

Según Keith Smith, periodista de Yahoo, hay equipos que se han preparado y han previsto escenarios en los que el salary cap del año que viene, supuestamente de 116 millones, podría bajar un 15%. Esto lo dejaría en 97 millones de dólares, una cifra que 23 equipos sobrepasan ya en millones comprometidos la temporada que viene. Solamente se "salvan", poniéndonos en lo peor, Raptors, Hawks, Cavaliers, Grizzlies, Pelicans, Hornets y Suns. Además de que hay equipos con mucho dinero prometido ya de cara a los próximos cursos, entre ellos los Sixers -155 en 2020/21-, los Warriors -147 en 2020/21- o los propios Rockets -150 en 2020/21-.

 

 

POSIBLES CONSECUENCIAS

Evidentemente, es posible que de haber una reacción económica -la habrá, seguro, y más después de las palabras de Silver- no sea tan bestia, pero la posibilidad de no superar los 110 millones está ahí. Y entonces, con 12 equipos con 112 asegurados o más, y otros 5 moviéndose en la franja que va entre los 105 y los 110, las cosas podrían ponerse complicadas. "Afortunadamente", este año no va a haber grandes salidas al mercado de la Agencia Libre, y lo único que se acordarán serán contratos de corta duración o de larga duración pero sin cantidades abultadas, pero podría haber muchos equipos sin dinero para fichar. Y, por tanto, jugadores sin equipo en el que jugar.

Y entonces, ahí, la NBA Players Association, podría tomar parte y forzar un "lockout" hasta que se llegue a un acuerdo, a una solución, con la NBA y con Adam Silver. Esto, evidentemente, es una predisposición de ponerse en la peor situación y en la forma más "radical" de solucionarlo, de hacerlo por la vía más rápido. Pero no se debe descartar tan a la ligera. Por lo que Silver, y la NBA, están en un problema.

Un problema que va más allá del dinero, de los patrocinios, de las emisiones de partidos y de la búsqueda en tiendas de moda. Es un problema de imagen. Desde que llegara en 2014, como decíamos al principio, Silver ha abogado siempre por los derechos de las personas. Y un derecho universal y absoluto, en teoría, es la libertad de expresión. E ir en contra de Morey por su opinión, ya sea bienaventurada o no, es ir en contra de la libertad de actuar de tus trabajadores. Por eso, cuando Silver y la NBA lanzaron un comunicado el pasado día 8, y después ratificó en la rueda de prensa, que no se interpondrían en las palabras de un miembro de la organización porque eso sería ejercer cualquier tipo de control sobre el mismo, la "modernidad" volvió a ganar. Logró mantener su imagen de defensor del pueblo llano del baloncesto. Aunque esto sea teórico, y la realidad sea algo distinta.

Amid China Backlash, NBA Commissioner Says League Will Support Freedom Of Speech | TIME

Ya que la NBA se ha cerrado en banda y van todos a una, y por eso Kerr y Popovich han sufrido la "burla" de Trump, siempre criticado por los otrora jugador y entrenador, un Trump que ya ha aprovechado esto como otro argumento más en la pelea comercial con la potencia global que es China. Por eso a Westbrook y Harden no se les permite hablar cuando se les pregunta por el tema, incluso cuando la pregunta es si se les permite hablar sobre el tema. O, por eso, Joe Tsai, más que defender a su compañero en el cargo -es flamante GM de los Brooklyn Nets- ha aprovechado para criticar las palabras de Morey.

La NBA vive tiempos convulsos y complicados, y más tormenta le espera a una competición que, estando entre la espada y la pared, siempre ha preferido ceder antes que ser ahorcada. Veremos qué sucede ahora, pues es en los momentos más difíciles donde más se deben demostrar esos valores de los que presumes.

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