La llegada de Mario Hezonja a Cleveland vació el mercado, y la franquicia, que ya venía apostando por Kuminga para resolver su carencia en las alas, sigue el camino más probable: un contrato directo o un sign-and-trade con los Atlanta Hawks.
Cómo los Lakers quedaron solos en la pelea
La cuenta se simplificó cuando Cleveland cerró con Mario Hezonja el domingo. El refuerzo sacó a los Cavaliers de la carrera por Kuminga y dejó a los Lakers aislados como único pretendiente. El equipo de Ohio había entrado en la puja tras no lograr fichar a LeBron James, pero encontró en Hezonja la pieza de rotación que buscaba para las alas. Con la vacante cubierta, quedó un solo nombre en la contienda.
Así lo señaló Brett Siegel, de ClutchPoints, en una publicación en X: “Con Hezonja yendo a Cleveland, queda un pretendiente para Jonathan Kuminga: Los Angeles Lakers. Esperaría que un sign-and-trade involucrando a Jarred Vanderbilt se cierre con el Atlanta.”
With Hezonja heading to Cleveland, that leaves one suitor for Jonathan Kuminga:
— Brett Siegel (@BrettSiegelNBA) July 26, 2026
The Los Angeles Lakers.
I would expect a sign-and-trade involving Jarred Vanderbilt to be completed there with the Hawks. https://t.co/PF9rexqNRh
Qué traba el acuerdo
Tener un único comprador no significa negocio cerrado. Las conversaciones por un sign-and-trade con el Atlanta se enfriaron en las últimas semanas, aunque los Lakers siguen siendo un destino viable mediante un contrato de agente libre tradicional. Reportes indican que la franquicia puso sobre la mesa una propuesta de dos años y $20 millones, cifra por debajo de lo que busca el entorno del jugador. El impasse gira en torno a cifras y estructura del acuerdo, no a la voluntad de las partes. Vanderbilt sigue como la pieza central de cualquier intercambio, y el Atlanta todavía evalúa qué está dispuesto a devolver.
La insistencia tiene nombre propio. Rob Pelinka, jefe de operaciones de baloncesto de los Lakers, es señalado como el principal impulsor de la operación y habría mantenido contacto frecuente con el entorno del ala incluso con el mercado trabado. La lectura interna es que Kuminga resuelve, de una vez, el problema más antiguo del roster.
Por qué los Lakers insisten
Del lado de Los Ángeles, la lógica es de necesidad. El roster carece de profundidad en las alas, una carencia que quedó expuesta a lo largo de la pasada temporada y que pesa aún más en el proyecto construido alrededor de Doncic. Kuminga ofrece lo que el equipo no tiene de sobra: tamaño, envergadura y explosión atlética para defender varias posiciones y atacar la pintura. A ojos del cuerpo técnico, es el tipo de perfil que cambia el techo del grupo.
No es solo cuestión de nombre. En un Oeste que solo se endureció, la diferencia entre pelear por posición y caer al Play-In suele residir exactamente en este tipo de refuerzo: un ala joven, bajo control de contrato, capaz de crecer dentro del sistema. Para una franquicia con una ventana corta, apostar por potencial sigue siendo más barato que disputar veteranos listos en lo más alto del mercado.