Solapas principales

Julius Erving defendido por Mark Aguirre (Foto: Miqui Forniés)

Los mejores tríos anotadores de la historia reciente de la NBA

  • Lebron, Wade y Bosh absorben la gran parte del juego ofensivo de los Heat. Anotan 68 de los 101 puntos de media que logra su equipo. Descubre con Solobasket que tríos de anotadores de una misma franquicia lograron superar la veintena de puntos de media por jugador en una misma temporada

El super-triplete de los Miami Heat, formado por Dwayne Wade, Lebron James y Chris Bosh, está haciendo correr ríos de tinta entre los medios de comunicación que siguen la actualidad NBA. Esta coalición de megaestrellas está absorbiendo prácticamente 2/3 del juego ofensivo de la franquicia de Florida. Entre los 3 anotan 69.3 puntos de los 101.3 puntos por partido que promedia su equipo, lo que supone un 68% del total. Wade alcanza los 25.1 puntos de media, Lebron se va hasta los 25.7 y es Bosh el único que se queda dos pasos por debajo de la veintena de puntos, con una media de 18.6 puntos. Cifras realmente espectaculares. Con todo, en las ultimas 3 décadas encontramos ejemplos de power-tríos cuyos integrantes han superado la veintena de puntos anotados de media. Tríos que, en anotación, superan las hazañas de los Wada, James y Bosh.

Estos son los mejores trío anotadores de la historia reciente de la NBA:

english-issel-THOMPSON/VANDEWeGHE (DENVER NUGGETS 1980-83)

En la década de los 80, los Denver Nuggets fueron una de las franquicias más atractivas para los aficionados. Sin megaestrellas de la altura y el carisma de Jabbar, Magic, Bird, Jordan o Wilkins, los Nuggetsd llamaban poderosamente la atención por su juego orientado claramente al ataque. Eran los tiempos de Doug Moe en el banquillo, cuyo leit-motiv principal era ganar anotando una canasta más que el rival. No era por ello de extrañar que este equipo promediría temporada sí y tempora también más de 120 puntos anotados por encuentro (en la campaña 1982-83 se fueron hasta los 126.5).

Esos Denver Nuggets tuviero durante los 80 como principal estandarte a Alex English, el máximo anotador de la NBA en la década de los 80. Alejado del glamour de otros megaestrellas de la liga, English era un alero poco espectacular pero tremendamente eficaz. Un anotador de seda, pura elegancia, capaz de irse, sin pestañear, por encima de los 30 puntos. Fue líder en anotación de la NBA en las temporadas 1982/83 (28.4 puntos de media) y 1985/86 (29.8 puntos de media).

En los primeros años de la década, English tuvo como compañero de fatigas en Denver a Dan Issel, por aquel entonces una veterano ex estrella de la ABA. Issel era un 4-5 de 2.06 de estatura que destacaba por su juego ofensivo de cara al aro. Apodado de "El caballo", Issel era uno de los hombres altos con mejor tiro en suspensión de toda liga.

La tercera pata de este trío sería, en un primer momento, otra gran estrella proveniente de la ABA, nada menos que David Thompson, que ofrecería en Denver sus últimos buenos años de baloncesto antes de su bajada a los infierno.

Así, el trío English (23.8) - Issel (21.9 puntos) -Thompson (25.5 puntos) se marcaría un espectacular suma de 71.2 puntos anotados por encuentro en la temporada 1980-81, un 59% del total de puntos de la franquicia. Denver no jugaría los Play-offs (37-45), pero sus aficionados se iban a casa con una sonrisa en la boca todas las noches.

En las 2 temporadas siguiente Kiki Vandeweghe. Kiki era un alero con una muñeca prodigiosa. De raza blanca y aparentemente lento, con su inimitable paso lograba siempre la distancia adecuada entre el defensor y él para lanzar a canasta en suspensión y anotar. Así en la campaña 1981-82, English (25.4 puntos) - Vandeweghe (21.5 puntos) - Issel (22.9 puntos) superarían la veintena de puntos anotados para una suma de 69.8 puntos anotados por encuentro, un 55% del total de puntos de la franquicia. Esa temporada lo Nuggets lograrían un balanza positivo (46-36), clasificándose para los Play-off, donde caerían en primera ronda ante Phoenix Suns. En la siguiente campaña, la 1982-83, el trío mágico lograría unos estratosféricos 76.7 puntos anotados (English, 28.4; Vandeweghe, 26.7; Issel, 21.6), hasta un 62% de los puntos anotados por la franquicia. Los Nuggest (45-37) volverían a estar en Play-offs, alcanzando las semifinales de conferencia, en las que cayeron ante los San Antonio Spurs.

Una temporada más tarde (1983-84)  a punto estuvieron de lograr de nuevo la hazaña, pero Issel se quedó a escasas 2 décimas de alcanzar los 20 puntos de media por partido, mientras que English (26.4 puntos) y Vandeweghe (29.4 puntos) superaron con creces esa cifra. Curiosamente, precisamente en esta temporada estos 3 jugadores fueron protagonistas directos de la noche más loca en la NBA, una gélida noche de 13 de diciembre de 1983, en la que Denver Nuggets y Detroit Pistons firmaron el encuentro con mayor anotación colectiva en la historia de la liga. Un ¡184-186! a favor de los Pistons tras 3 prórrogas en la que Kiki Vandeweghe sumaría 51 puntos, English aportaría 47 tantos e Issel se quedaría en unos más modestos 28,  nada menos que 126 puntos entre los 3.

Puntos, puntos y más puntos en el Nuggets Vs Pistons (primeros minutos del encuentro):

ERVING-MO MALONE-TONEY (PHILADELPHIA 76ERS 1983-84)

Los Philadelphia 76ers de Julius Erving (el mítico Doctor J) fueron los mayores rivales de los Boston Celtics en la Conferencia Este en la primera mitad de la década de los 80. Llegaron a las finales de 1980, pero en las dos siguientes temporadas serían apartados del camino hacia el título por la franquicia de Massachusetts. La historia de los 76ers cambiaría con la llegada al equipo de Moses Malones de cara a la temporada 1982/83. Mo Malone era por aquel entonces el pívot más dominante de la NBA y acababa de recibir su segunda nominación como MVP de la Liga. Con el pívot procedente de los Rockets, los 76ers lograrían el anhelado anillo en 1983, con Malone como MVP de la temporada (24.5 puntos, 15.3 rebotes y 3 tapones de media) y también de las finales.

El Doctor J y Mo Malone formaron una sociedad espectacular. Junto a ellos, formaban el quinteto titular el base director Maurice Cheeks y un obrero muy cualificado, Bobby Jones. La quinta pata de la mesa era un escolta de gran clase e instinto anotador cuya carrera se truncó por los problemas físicos. Nos referimos a Andrew Toney, un jugador que cuando las lesiones le respetaron, ofreció un rendimiento espectacular en los 76ers. En esta temporada triunfal para los de Philadelphia, Julius Erving (21.4 puntos) y Mo Malone (24.5 puntos) superaron la veintena de puntos anotados de media, quedando Toney (19.7 puntos) a tan solo 3 décimas de unirse a la pareja de superestrellas.

La temporada 1983-84 no dejó un buen sabor de boca en la franquicia de Pennsylvania. Los 76ers finalizó la temporada regular con 52 victorias y 30 derrotas, pero cayeron sorprendentemente en la primera ronda de los Play-Off de New Jersey. Un fracaso en toda regla para un equipo preparado para la gloria. En el aspecto individual, Julis Erving (22.4 puntos, 6.9 rebotes y 4 asistencias) y Moses Malone (22.7 puntos y 13.4 rebotes) continuarían a gran nivel y, por su parte, Andrew Toney completaría la mejor de su efímera carrera, promediando 20.4 puntos, 2.5 rebotes y 4.8 asistencias, lo que le llevaría a disputar su segundo y último All-Star. 3 jugadores por encima de 20 puntos de media por encuentro, anotando 65.5 puntos de los 107.8 puntos de promedio de su equipo, es decir, el 60.8% del total.

Los Sixers aún seguirían siendo competitivos durante un par de temporadas, pero la estrella de los veteranos Erving y Malone se iría apagando y comenzaría el calvario de Toney con las lesiones. Pronto los Sixers serían la franquicia de una bestia llamada Charles Barkley.

Los 76ers de Erving, Malone y Toney camino al anillo en 1983:

 

ELLIS-CHAMBERS-MCDANIEL (SEATTLE SUPERSONICS 1986-88)

Seattle Supersonics fue durante la segunda mitad de los 80 un equipo atractivo, joven y competitivo. Una franquicia que dio la sorpresa en la temporada 1986-87 plantándose, contra pronóstico, en las Finales de Conferencia en el Oeste, donde caerían ante los Lakers. En el camino, los Sonics había dejado en la cuneta a los Houston Rockets, finalista la campaña anterior.

En aquellos Sonics destacaba una tripleta de anotadores que alcanzarían durante 2 temporadas seguidas promediar por encima de los 20 puntos por cabeza. Por un lado, nos encontrabamos con el tirador Dale Ellis. Recién llegado de los Mavs, donde no pasó de jugador de rotación, promediando 7.1 puntos en la temporada 1985-86, sería una de las sensaciones de la campaña 1986-87, mejorando sus registros de forma casi milagrosa. En su primera temporada en Seattle se iría hasta los 24.7 puntos, llevándose, con todo merecimiento, el premio al jugador más mejorado de la liga. El segundo jugador era el alero Xavier McDaniel, una bestia parda que en su segunda campaña como profesional promediría unos muy destacados 23.6 puntos y 8.5 rebotes por encuentro. Cerraba el trío de ases Tom Chambers, un 4 móvil, ágil y con un tiro en suspensión muy efectivo. Disputaría el All-Star de 1987 y, anotando la friolera de 37 puntos, se llevaría como premio el MVP de aquel encuentro de las estrellas. Acabaría la temporada con una media de 23.3 puntos de media. En total, 71.6 puntos por actuación, el 63% de los puntos anotados por el equipo en aquella campaña. A la sombra de estas 3 máquinas anotadoras encontraríamos a especialistas como el pívot Alton Lister, el base Nate McMillan y, saliendo desde el banquillo, veteranos como Eddie Johnson y Maurice Lucas.

En la temporada 1987-88, este trío de los Sonics repetiría la hazaña anotador, aportando 67.6 puntos por noche (25.8 de Dale Ellis, 21.4 puntos de Xavier McDaniel y 20.4 puntos de Tom Chambers), el 60.7% del total de la franquicia. En esa temporada sería McDaniel el representante de los Sonics en el All-Star. Unos Sonics que esta vez caerían en primera ronda ante los Nuggets.

El fichaje de Tom Chambers por los Suns de Phoenix en el verano de 1988 acabaría con esta fantástica tripleta estelar de los Sonics.

Los Sonics en las Finales de Conferencia de 1987 ante los Lakers:

mullin-richmond-hardaway (golden state warriors 1990-91)

Don Nelson ha sido uno de los entrenadores más singulares y, por momentos, más brillantes de la historia de la NBA. A él le debemos milagros como la victoria de los Golden State Warriors ante los todopoderosos San Antonio Spurs de David Robinson en la primera ronda de los Play-Offs de 1991. Sí, aquellos Warriors que volvieron locos a los Spurs jugando con hasta 5 bajitos, colocando a Tom Tolbert de falso 5 y haciéndole subir el balón. Mil y una trampas que desquiciaron a los jugadores de la franquicia de Texas y que hicieron hincar la rodilla a Goliath (Spurs) ante David (Warriors).

Aquellos maravillosamente locos Warriors estaban comandados por una tripleta exterior inolvidable, los denominados Run TMC, que correspondían a las iniciales de Tim Hardaway, Mitch Richmond y Chris Mullin. Hardaway era el base de aquel equipo; un jugador pequeño de estatura que parecía de dibujos animados: rapidísimo en el dribling, buen penetrador y peligroso triplista, la 1990-91 era su segunda campaña en la NBA, en la que alcanzaría los 22.9 puntos y 9.7 asistencias por encuentro, lo que le valieron para ser convocado para el All-Star. Richmond era un escolta duro como una roca y con buen tiro, rookie del año en 1989 y que no bajó de los 20 puntos de media por encuentro en ninguna de sus 10 primeras temporadas en la liga. En aquella temporada llegaría hasta 21.9 puntos y 5.4 rebotes por encuentro. ¿Y qué decir de Chris Mullin? Pues que ha sido uno de los aleros más elegantes de las últimas décadas. Un jugador al que le costó llegar a la cima (los problemas con el alcohol le impidieron debutar con buen pie en la liga), pero que una vez apartó todos sus problemas extradeportivos ofreció un juego para paladares exquisitos. Inteligente y con una muñeca de seda, tuvo el honor de integrar, por méritos propios, el inolvidable Dream-Team de 1992. En la temporada a la que nos estamos refiriendo aquí promediaría por actuación 25.7 puntos, 5.4 rebotes y 4 asistencias. En total, el Run TMC salía a 70.5 puntos por actuación, el 60.4% de la anotación media del equipo. La locura anotadora de los Warriors aún permitiría al lituano Sarunas Marciulionis superar la decena de puntos de promedio (10.9 exactamente).

En el verano de 1991 se rompería el Run TMC cuando los Warriors, cometiendo un error garrafal, mandaron a Ritchmond a los Kings a cambio del Nº3 del Draft de aquel año, Billy Owens, un alero de gran talento que no cuajaría en la liga, en parte, por las lesiones.

El Run TMC en acción:

davis-ellis-jackson (golden state warriors 2007-08)

 Con el comienzo de la década de los 90 se acabaría con la alegría ofensiva en la NBA. Comenzaría a reinar el músculo, la intensidad defensiva y la filosofía de hacer anotar a los rivales una canasta menos que nosotros. Durante muchos años sería imposible encontrar equipos que tuvieran a 3 jugadores por encima de los 20 puntos de media. Los Milwaukee Bucks del trío Sam Cassell, Ray Allen y Glenn Robinson estaría cerca de lograrlo en las temporada 1999-00 y 2000-01, pero en ambas temporadas, el base se quedaría a poco más de un punto de lograr la hazaña. También se quedarían a un paso el trío Gilbert Arenas (28.4 puntos), Caron Butler (19.1 puntos), Antwain Jamison (19.8 puntos) en los Washington Wizzards de la temporada 2006-07.

Habría que esperar hasta la temporada 2007-08 para vivir de nuevo tal circunstancia... y tendrían que ser otra vez los Warriors de Don Nelson los que lo lograsen. El veterano entrenador volvió a intentar montar una nueva versión de los Run TMC de la mano de el trío Baron Davis, Monta Ellis y Stephen Jackson, desplegando en la cancha un juego ultra-anotador (111 puntos de media por encuentro) y basado en la rapidez de ejecución de sus jugadores pequeños. Con una plantilla realmente limitada, lograria un balance de 48-34, aunque, sorprendentemente, sería la primera franquicia de la historia de la NBA en quedarse fuera de los Play-Offs habiendo logrado tal balance positivo. Al menos harían vibrar y disfrutar a los aficionados de Oakland.

En este temporada Baron Davis logaría una media de 21.8 puntos y 7.6 asistencias, el ultra-rápido Monta Ellis 20.2 puntos y 5 rebotes y el alero Stephen Jackson 20.1 puntos, 4.4 rebotes y 4.1 asistencias. Un total de 62.3 puntos entre los 3, lo que supuso un 56% del total del equipo. En este caso, los Al Harrington (13.6 puntos) y Andris Biedrins (10.5 puntos) también lograrían alcanzar los dobles digitos en anotación.

La marcha de Davis y la lesión de Monta Ellis devolvería a la mediocridad a los Warriors en la temporada 2008-09.

Los excitantes Warriors de la campaña 2007-08:

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Comentarios

Te has dejado a Alvan Adams, de los Suns, otro pivot tirador de los 70/80. De Mokeski no recuerdo que tuviese juego exterior y si que formaba junto con Randy Breuer la pareja de pivots más extraña (y fea) de la NBA...

Que gran artículo. En mi cabeza recordaba aquel trío de Bucks con Big Dog a la cabeza, pero fiajte... unas décimas le faltaban al gran Sam Cassell para llegar a la veintena de puntos... Esos Bucks de Karl eran todo un equipo, muy divertidos de ver. Esos años también era Mason el que subía la bola, o ya mezclo temporadas diferentes?

No, equipos como los Celtics, los Bulls, los Pistons y los Spurs defendían muy muy bien, en equipo. No como a partir de los 90 que se defendía por hombres... Es muy diferente

La defensa fue creación exclusiva del diablo. De hecho, Bruce Bowen fue la reencarnación del anticristo :D. Me pirraban los Tres Mosqueteros de los Sonics o el trío (4) de aquellos Mavericks (Harper-Blackman-Aguirre + Perkins). Saludos.

Xavipenya, creo que el de Bunyola te tomó el pelo a base de bien. Aparte de ser el poble del amo n'Biel Cañellas no creo que Bunyola sea sitio de adopción de ningún famoso, y menos aún de los Vandeweghe. Por cierto ,Kiki no es un nombre sino un apodo. En dialecto alemán quiere decir "pecoso". No he vivido en Bunyola pero amigos míos sí, y he estado en multitud de ocasiones por allí. Saludos, idó!

pues a mi me gustan mas los equipos y los partidos en los que la defensa en lo que manda, q sean partidos duros, son mas iwalados, tacticamente acaban siendo mas ricos porque hay que currarse mas la canasta.a mi un partido de 120 puntos me parece aburridisimo, xq si no hay defensa todo el juego es demasiao facil y cualqiera parece bueno

a mí mi trio Magic, Worthy, Jabbar y ahí me planto, aunque metó el Parish, Bird, Dennis Johnson (con el permiso de Ainge y Mchale). pues ya véis, me quedé en la década de los 80. ya nunca ha vuelto a ser lo mismo aunque flipé con los que hicieron Thomas y Dumars juntos con algun otro de los Bad Boys. Gracias por el artículo, me ha encantado. También va, el Dale Ellis and Co fue de lo más serio que he visto en mi vida. que mano tenía el pabo.

A mi me encantaba un trio que se topó con Air Jordan, sino ahora tendrían varios anillos: Malone, Stockton y Hornacek. ¡Como me gustaba Jeff Hornacek!

Hubo otro trio que supero la veintena de puntos por encuentro por cabeza: Fueron Magic, Jabbar y el predecesor de Worthy en el puesto de alero, el muy olvidado Jamaal Wilkes (ese jugador con una mecánica de tiro imposible). Lo lograron en la temporada 1980-81. Por qué no han sido incluidos en el artículo? Magic tan solo jugó 37 partidos en aquella temporada, cifra que no alcanza el mínimo para poder contar con un genuino triple 20.

vaya vaya un articulo delicioso, no tanto por la ofensiva sino por los viejos tiempos, cuando la ofensiva era mas que atleticismo cerebro, recursos y un tiro en suspension asesino... ah como hacen falta esos años

Yo añadiría un cuarteto... que además de anotar... te hacía GANAR.

Entre 1985 y 1988 los Lakers ganaron 3 títulos en 4 años. Siempre tuvieron un jugador por encima de los 20 puntos por partido, y otros 2 jugadores rozando los 20, más un cuarto que añadía 15-17 puntos por partido (Byron Scott en los primeros años y Kareem en el último).
Además, el rol de cada uno era buenísimo para el equipo, si en 1985 Kareem anotaba más de 22 puntos por partido, y "Magic" y Worthy le secundaban en anotación (Con Byron en 16 puntos por partido), en los siguientes años, ante el envejecimiento de Kareem, dió el relevo en anotación a Worthy y "Magic", inclusó Byron promedió más de 21 puntos por partido en 1988. Y lo importante... los Lakers seguían ganado títulos (y ante grandes rivales!! Celtics, Sixers, Pistons...).

Lo bueno es que ahora pueden conseguir algo parecido, Kobe y Pau tienen buenas estadísticas, Lamar está impresionante este año, así que a poco que Bynum coja la forma... tendrán 4 jugadores de nivel. Eso sí, el "Showtime" es de "Magic".

Gran artículo. Añadiría el trío de los Bucks de mediados de los 80: Ricky Pierce, Paul Pressey y Terry Cummings. El juego interior de aquel equipo que entrenaba Don Nelson lo formaban Jack Sikma, Randy Breuer y el "feo" Paul Mokeski.

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