Solapas principales

Luka Doncic en la burbuja que predice el futuro

  • Otro monstruoso partido anoche para ganar a los Bucks: 36 puntos, 14 rebotes y 19 asistencias
  • Promedia 33,4 puntos, 11,6 rebotes y 11,6 asistencias en la burbuja, pero Dallas solo ha ganado 2 partidos de 5

Luka Doncic volvió a dar otra exhibición ayer, que sirvió para ganar al mejor equipo de la temporada regular y para que sus Mavericks ganaran de una vez un partido igualado. El esloveno ha vuelto a la competición en un punto aún mayor que en la que la dejó, aspirante a MVP y dando una sensación de dominio sobre la cancha como pocas veces hemos visto. Pero detrás de esos escandalosos números hay que analizar en detalle el impacto de Doncic y el futuro que les espera a los Mavs bajo el mando del carismático base.

La imprevisibilidad en cada acción

Doncic sigue enamorando a los aficionados al baloncesto y en gran parte se debe a su amplísima gama de recursos, que le permiten superar cada contratiempo que se pueda encontrar en la pista. El esloveno es un prodigio técnico, con un manejo de balón endiablado, un tiro con un amplísimo rango y una visión de juego que le permite conocer la posición de sus compañeros y rivales en cada momento, lo que le permite ejecutar la acción más eficiente. Pero lo que más pasmados nos deja a los espectadores (a un servidor en concreto) es la pausa que tiene, ese ritmo de juego tan somnoliento, tan yugoslavo, tan de la vieja escuela, que desespera al rival, dado que los botes en estático de Doncic son el preludio de un jugadón en el que su defensor no tiene ni idea de por dónde va a salir. Doncic no es explosivo, pero no lo necesita porque domina todos los registros: gran bote con la izquierda, con la derecha, pases imprevisibles, amagos, step back o cuerpeo de espaldas. Todos los jugadores de la NBA tienen movimientos patentados, sus rivales saben lo que van a hacer, pero lo tienen tan mecanizado que son imparables. Doncic es todo lo contrario, un jugador de infinitas posibilidades con la pelota naranja en sus manos.

Luka Doncic Drops His NBA-Leading 17th Triple-Double!

Demasiados triples y muchas pérdidas

Sin embargo, todos esos minutos de highlights que nos ha dado en los pocos partidos de la burbuja tienen, aún, margen de mejora, especialmente en dos cuestiones. En primer lugar, desde mi punto de vista Doncic se ha imbuido demasiado en el espectáculo americano, lo que le hace buscar la atención de la cámara y los elogios de los comentaristas con demasiada frecuencia. Esto se ve reflejado en el elevado número de triples que se juega por partido, la mayoría tras bote y paso atrás, que es su sello particular, pero en los que no tiene demasiada eficiencia. Doncic promedia un escaso 30% en triples, muchos de los cuales, como veremos, provienen de una mala selección de tiro. De todos los tiros de campo que hace, solo un 6,3% de ellos son triples en catch&shoot, los tiros más eficientes, si exceptuamos los que son desde debajo del aro. Sin embargo, un 36,2% de todos sus tiros son triples tras bote. Esos tiros son los que más salen en las repeticiones, pero Doncic debe madurar en ese aspecto y buscar jugadas más eficientes para el equipo. Aun así, Dallas continúa ejecutando un ataque a la altura de los mejores de la historia, con un ratio ofensivo 115,5 puntos por 100 posesiones en la burbuja.

Otro aspecto en el que Doncic debe mejorar es el de las pérdidas. Promedia 5,2 en la burbuja, liderando ese discutible honor. Evidentemente, tenemos que leer entre líneas. Doncic tiene un uso ofensivo del 35,5%, solo por debajo de Antetokounmpo en los últimos partidos, pero el griego suele finalizar las jugadas mientras que el esloveno dobla el balón en muchas ocasiones, debido a que es el jugador por el que pasan todos los ataques de los Mavs. Aun así, debe reducir el número de pérdidas, algunas de ellas evitables por provocar situaciones en las que fuerza demasiado.

Every Angle: Luka's Between The Legs Dime!

Unos playoffs para cogerles el pulso

A pesar de que Dallas se ha metido en playoffs, no es un candidato al título en estos momentos. Probablemente se enfrentarán a los Clippers, equipo con muchos más recursos, especialmente defensivos. Doncic se las tendrá que ver con un perro de presa como Beverley u otros jugadores como Kawhi, Paul George o Marcus Morris, expertos defensores de estrellas rivales. Si Doncic mantiene su nivel (porcentajes de tiro) y logra apretar la eliminatoria, habrá dado otro paso de gigante en su ascenso al Olimpo.

De cara a futuras temporadas, Dallas debe rodear a Doncic de buenos tiradores que además le ayuden en la generación de juego. El año que viene tienen 109 millones comprometidos, así que tendrán poco huevo para reforzar el equipo. La base, con Donic y Porzingis, está hecha, pero costosos (y largos) contratos como el de Tim Hardaway, Maxi Kleber, Delon Wright o Dwight Powell limitan la capacidad de Dallas de buscar acompañantes de mayor nivel y ser aspirantes al título a corto plazo. La gerencia de los Mavs sabe que este año debían estrenarse en playoffs, pero la primera ronda no puede ser la aspiración de futuras temporadas, así que tendrá que ingeniárselas para construir un equipo que colme las exigencias de Doncic.

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
4 años 4 meses
#contenidos: 
230
#Comentarios: 
575
Total lecturas: 
671,347

Comentarios

A lo que se ve la fiesta esta de disfraces en casa de Mickey le está sonriendo pero que muy bien a Kristaps Porzingis. Sinceramente o el letón es un factor defensivo a la altura de su dimensión física o podemos ir avanzando el varapalo de Mark Cuban. Con un Hardaway a un contrato atado en su opción de jugador hasta el verano del 22. Y pocas opciones de reforzarse más aún ante el presumible recorte del payroll. Lo más interesante es ver cómo Michael Kidd-Gilchrist pinta menos que el aeroplano de Concha Espina en Barajas.

No los veo tan comprometidos económicamente, liberan 20 kilos, Campazzo les daría mucho con un salario bajo, y luego siempre se mueven bien en el mercado, Tim Hardaway se convierte en más apetecible para otros equipos cuando esté en su último año. El resto son buenos soldados y roleplayers, quizás un poco unidimensionales pero no están mal mientras que Doncic se lo pasa en grande y Porzingis vuelve poco a poco a rendir al máximo. En la Agencia Libre, ojito con Goran Dragic.