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Maurice Stokes exhibiendo su potencia natural, la época no daba para pesas y anabolizantes

Maurie, historia de una amistad

  • Maurice Stokes siempre fue la estrella, su potencia y calidad fue comparada en la actualidad con la de Karl Malone, su compañero de equipo y amigo no atesoró tanto talento pero su corazón salvó la vida del primero
Maurice Stokes nació en 1933 en Pittsburgh y conoció el éxito como jugador de basket casi desde su adolescencia, tras jugar en Central Catholic High School pasó al pequeño St. Francis College, en Loretto donde promedió 23,3 puntos y 22,2 rebotes y llego a ser All American. En el año 1955 era elegido con el número 2 del draft de la NBA por los Rochester Royals.

Si alguien tenía dudas de su adaptación al baloncesto profesional quedaron disipadas el día de su debut al conseguir 32 puntos 20 rebotes y 8 asistencias. Stokes medía 2.02 y pesaba 240 libras de músculo, “un alero poderoso, una especie de Karl Malone” según declaraba Bob Cousy.

Ese mismo año, Jack Twyman, un alero tirador igualmente nacido en Pittburgh, y formado en la católica escuela de Pittsburgh Central de dos metros de altura, también era elegido por los Rochester Royals. Twyman, pese a ser un jugador muy inteligente en la cancha no tenía las cualidades atléticas de Stokes y su carrera en la liga universitaria únicamente mereció que fuese elegido en segunda ronda del draft.

Como era previsible Stokes fue nombrado Rookie del año y máximo reboteador de la NBA con unos envidiables 16.3 rebotes por partido.

En su segundo año en la NBA su progresión continuaba y estableció un record de 1256 rebotes totales (17,4 por partido), siendo además tercero en asistencias con 331 (4,6 por partido) y anotando 15,6 puntos de media.



Los Royals se trasladaron a Cincinatti en la temporada 1957-1958 y esa temporada, el 12 de marzo de 1958, en Mineapolis durante un partido ante a los Lakers tuvo lugar una circunstancia trágica que marcó su devenir, tras saltar a canasta, Stokes cayó violentamente al parquet golpeándose la cabeza, quedó inconsciente tendido en el suelo, pasados unos interminables minutos recobró el conocimiento y, aparentemente sin daño, volvió al juego.
Tres días más tarde su equipo regresaba de jugar contra Detroit y en el vuelo de vuelta a Cincinatti, Stokes se sintió mal. Al aterrizar el avión fue trasladado al hospital más cercano y de allí al Hospital de Cincinatti donde entró en coma.

El primer diagnóstico fue encefalitis, debida al golpe sufrido en el partido ante los Lakers, finalmente se le diagnosticó encefalopatía post traumática con daños irreversibles en su cerebro que afectaban a su lenguaje y a su sistema motriz los médicos se mostraban convencidos que Stokes no volvería a caminar, ni siquiera podría hablar con fluidez

Meses mas tarde llegó el temido momento en que la familia de Stokes no pudo afrontar los gastos médicos, entonces Jack Twyman, su ex compañero, pasó a ser su “ángel de la guarda”, se hizo su representante legal y gestionó todos los seguros sanitarios existentes en la liga de forma que Stokes pudiese recibir la máxima financiación posible, abrió y dio publicidad a una cuenta bancaria donde los aficionados podían donar dinero y organizó un torneo-exhibición que en su primera edición llegó a recaudar 100.000 dólares para Stokes y su familia.

No contento con eso, Twyman dedicaba cuidados diarios a Stokes y este, poco a poco, comenzó a comunicarse, primero parpadeando y después pudo dibujar y escribir algunas letras en un alfabeto especial. Recobró algo de movimiento y con la ayuda de una silla de ruedas pudo desplazarse y abandonar el hospital.



Twyman decidió establecer la Fundación Maurice Stokes y se institucionalizó un partido all-Star anual el primer jueves del mes de agosto, al cual Stokes tuvo la oportunidad de asistir desde la grada durante varios años. Desde Chamberlain a Abdul Jabbar, desde el “Doctor J” a ”Pistol” Maravich todos los grandes jugadores participaron en el torneo.

El 6 de abril de 1970 Stokes, murió victima de un ataque al corazón cuando contaba con 36 años.

La amistad de Stokes y Twyman fue idealizada por la sociedad de la época como ejemplo de los mejores valores del deporte: dos ex compañeros uno blanco y otro negro, uno all-star y futuro miembro del Hall of Fame, el otro unido a una silla de ruedas de por vida mantuvieron su amistad hasta el final. La historia mereció ser trasladada al cine, en el film “Maurie” exhibido en salas comerciales en 1973.

Pero el olvido hizo mella en la leyenda de Maurie, y a finales de la década de los 90 el torneo se vio forzado a desaparecer, los jugadores jóvenes no sabían quién era Stokes y apenas habían oído hablar de Twyman, además las pólizas de seguros para conseguir la participación de las grandes estrellas de la NBA en el torneo veraniego eran muy costosas y se trasformó en un torneo de Golf. Celebrity Pro-Am Golf Tournament.

Maurice Stokes en el año 2004 entró a formar parte del Hall of Fame de la NBA.

Jack Twyman por su parte se convirtió en uno de los mejores anotadores de la historia de la NBA, El pundonor y las horas de entrenamiento consiguieron hacer del alero de Pittburgh un letal tirador de media y larga distancia que en 1960 lideró la clasificación de anotadores con 31,2 puntos por partido.

La carrera profesional que contempla a Twyman está adornada con múltiples galardones: sexto jugador en sobrepasar la barrera de los 15.000 puntos, con un record de 59 puntos ante los Lakers, 6 veces all-star, y desde 1983 miembro del Hall of fame de la NBA. Aunque sus cualidades deportivas siempre quedarán eclipsadas ante la calidad humana que mostró con su amigo Maurie.


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