Increíble pero cierto: los Knicks presentaron un balance de 6 victorias y 2 derrotas en los playoffs de 2026, en los partidos en los que llegaron a estar al menos 10 puntos abajo. En la final ante los Spurs, incluso lograron sus cuatro victorias después de haber acusado ese tipo de déficit.
Remontadas que quedarán en la historia de los Knicks
Si el Juego 4 de las Finales ante San Antonio es evidentemente el más recordado, con esa desventaja de 29 puntos remontada en la segunda mitad, el Juego 1 de la final de conferencia ante Cleveland también dejó huella. Donovan Mitchell no dirá lo contrario…
Para Mikal Bridges, sin embargo, este tipo de actuaciones no tienen nada de casualidad. Son el fruto de la experiencia acumulada por los Knicks y de su capacidad para aferrarse a situaciones ya vividas cuando todo parece escapárseles de las manos.
“Hubo situaciones similares en el pasado en las que logramos salir adelante“, recuerda el alero. “Así que es solo una cuestión de fe, de creer en ello y decirte: ‘Ya hemos estado en esta posición.’ Siempre somos nosotros [los que jugamos] y siempre es el mismo deporte. Hay 48 minutos. Así que basta con mantener el mismo nivel de confianza y saber que todo se va a decidir posesión a posesión.“
La mentalidad que sostiene a los Knicks en cada remontada
Convertidos en los nuevos reyes del comeback, pero también en los reyes de la NBA, los jugadores de Nueva York nunca perdieron su cohesión cuando se vieron con la espalda contra la pared. En lugar de entrar en pánico, aprendieron a reducir su desventaja posesión tras posesión.
“Ya hemos pasado por eso antes. Ya lo hicimos. No vas a recortar la diferencia en una sola posesión, pero todavía queda mucho tiempo. Si podemos estar 20 puntos abajo a diez minutos del final y aun así tener una chance [de remontar], entonces estar 27 puntos abajo con toda una mitad por delante está claramente dentro de nuestras posibilidades“, considera Mikal Bridges.