Los Knicks comenzaron el encuentro de manera perfecta, con una defensa bien colocada y, sobre todo, muy eficaz. Robaron muchos balones que aprovecharon en transición. Rápidamente, Jalen Brunson y los suyos firmaron un 14-0 que acabaría convirtiéndose en un 23-2. Mikal Bridges y OG Anunoby hicieron mucho daño, y al final del primer cuarto, New York ya había abierto una brecha enorme (15-40).
El problema para Atlanta es que nada funcionó. Los tiros no entraban, la defensa se hundía y, enfrente, los Knicks se mantuvieron serios y siguieron clavando el cuchillo. Resultado: los minutos pasaban y la diferencia seguía creciendo. Primero +30, luego +40, hasta llegar a los 50 puntos de ventaja. El marcador al descanso era apenas creíble: ¡36-83!
Lógicamente, tras semejante golpe en la cabeza recibido por los hombres de Quin Snyder, el partido estaba sentenciado y la segunda mitad no cambió nada. Solo sirvió para dar algunos minutos a Zaccharie Risacher y para confirmar la victoria de los Knicks por 89-140. La sexta mayor diferencia de la historia de los playoffs. Y una clasificación más que merecida para las semifinales de conferencia, donde se enfrentarán al ganador del Game 7 entre los Celtics y los Sixers.
New York wins the series, 4-2!
— NBA (@NBA) May 1, 2026
▪️ JB and KAT lead the way in G1
▪️ KAT's 1st postseason triple-double in G4
▪️ JB (39p) goes into takeover mode in G5
▪️ Dominant full team effort in G6
The @nyknicks will face the winner of PHI/BOS in Round 2 of the NBA Playoffs presented by… pic.twitter.com/RdvYLk5ADp
Lo que hay que recordar
La demolición del primer cuarto. Nunca un equipo había dominado tanto una primera mitad en la historia de los playoffs, con 47 puntos de ventaja. El récord anterior estaba en 41 unidades. Sobre todo, el tsunami de los Knicks se produjo a una velocidad de vértigo: ¡tras apenas 17 minutos de juego, la diferencia ya era de 40 puntos! Los Hawks hicieron agua a una velocidad fenomenal, y no cabe duda de que también quedaron desbordados mentalmente al pasar de un inicio de partido en el que todo era posible a una derrota segura en menos de 15 minutos.
Las actuaciones de Mikal Bridges y OG Anunoby. El primero no siempre había sido decisivo ni prolífico en esta serie, pero esta vez fue él, junto con su compañero en el ala, quien lanzó a los Knicks en el primer cuarto, con sus carreras y sus finalizaciones. El ex de los Nets anotó 8 puntos en los doce primeros minutos, mientras que el británico estuvo a punto de derrotar a los Hawks él solo, con 14 unidades. Mikal Bridges terminaría el partido con 24 puntos y un 10 de 12 en tiros, y OG Anunoby con 29 puntos y un 11 de 14, ambos con un 6 de 8 desde el triple. Evidentemente, cuando los dos están a este nivel, todo se vuelve fácil para New York.
Los minutos de Zaccharie Risacher. El increíble guion del primer cuarto permitió, al menos, al francés disputar algunos minutos tras el descanso, aunque ciertamente en condiciones poco agradables. Pero como solo había contado con 6 minutos desde el inicio de la serie, tras pasar tres partidos enteros en el banquillo, sus 16 minutos sobre el parqué merecen ser destacados. El alero francés cierra unos playoffs frustrantes con una actuación de 8 puntos, 4 de 9 en tiros y 3 rebotes.