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Nueva York, ¿Estamos ante el "The Thibs Effect"?

  • La defensa como punto de partida

18 de mayo del 2013, semifinales de conferencia, sexto partido. Carmelo Anthony con 39 puntos no pudo hacer nada ante unos sólidos Indiana Pacers liderados por Paul George y la presencia interior de Roy Hibbert. Esa fue la última vez que los aficionados de la franquicia de la gran manzana veían a su equipo batirse el cobre en la post-temporada.

Desde esa temporada, batacazo tras batacazo ha ido sacudiendo al equipo con mayor valor de mercado de toda la NBA. Elecciones polémicas en el draft (a priori y a posteriori), desengaños en el mercado de la agencia libre, cambios de directores deportivos, de entrenadores y un sinfín de derrotas ha acompañado al equipo durante las últimas 7 temporadas. Los aficionados sedientos de ver a su equipo competir han empezado a levantar la cabeza viendo el inicio esperanzador de estos jóvenes knickerbockers.

A día de hoy y con un récord de 7 victorias y 8 derrotas, los New York Knicks se encuentran en puestos de playoffs. Las dos victorias en el último back-to-back han dado confianza al equipo, sobre todo la abultada paliza a la que sometieron a los líderes de conferencia, los Boston Celtics, que acabó 105 a 75 para los chicos de Tom Thibodeau.

Debido a los constantes varapalos, el escepticismo rodea al entorno del equipo y hay una cuestión que ronda la cabeza de los analistas y aficionados de la NBA sobre el equipo neoyorquino. ¿Este inicio es un espejismo o son los cimientos y el devenir del equipo durante el resto de la temporada?

Tras 15 partidos de liga, ya se pueden comenzar a tener sensaciones con números y estadísticas en la mano. Y hay una estadística, en la cual los New York Knicks no están acostumbrados a verse situados y no es otra que el rating defensivo. Son quintos en la liga en Rating defensivo con 106.2 puntos, el equipo que menos puntos recibe con 102.7 por partido, y el que más reduce los tiros de campo del rival, dejandolo en un 42% los tiros de campo y un 31.2% desde la línea de tres. Y esto se debe, en gran parte a la influencia de su entrenador The Thibs Effect. Tom Thibodeau ha demostrado que es capaz de hacer a los equipos competir todos los partidos con sus cortas rotaciones y sus jugadores de confianza y quizá es esa la razón de su llegada a la gran manzana, la necesidad de competir para poder construir, volver a hacer de Nueva York un mercado interesante no por su cultura - que también – sino por su baloncesto.

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The Thibs Effect @NewYorkKnicks

Las 3 espadas del equipo durante este primer tramo están siendo Julius Randle, RJ Barrett y Mitchell Robinson. El que más destaca entre ellos, no es otro que Julius Randle. El ex de los Lakers y Pelicans está alcanzando durante este año un nivel All Star por primera vez en su carrera. Promedia 22.8 puntos, 11 rebotes y 6.1 asistencias con grandes porcentajes de tiro. No sólo está haciendo números como solía hacer, sino que está siendo un factor clave en defensa – uno de sus puntos débiles – junto a Mitchell Robinson y participa de forma notoria en el movimiento de balón del equipo.

Otro jugador que continúa con su progresión y en el cual se tienen grandes esperanzas puestas en las oficinas de los Knicks es RJ Barrett. El canadiense y ex de los Blue Devils está siendo más decisivo con el equipo en los momentos importantes. Promedia más puntos, rebotes, asistencias y menos perdidas que el año pasado, comenzando a acercarse a la franja de los 20 puntos por encuentro.

En cambio, en el Madison Square Garden hay dos jugadores que no están cumpliendo con las expectativas en este inicio de campaña. Uno de ellos es Kevin Knox, que en su tercera campaña con el equipo sigue sin ser el jugador esperado y el otro es Obi Toppin, el reciente número 8 del draft nacido en Brooklyn ha jugado solo 5 partidos a causa de una lesión, en los cuales se ha podido ver destellos del jugador que puede ser, pero no ha podido encontrar la regularidad necesaria que precisa un recién llegado a la liga.

Casi 8 años después, una cadena de cambios, de rumores, prensa rosa y una pandemia mundial, los aficionados de los Knicks pueden soñar con ver a su equipo pelear y entrar en playoffs, comenzando a construir las bases de lo que podría ser un proyecto con algo más de luz que la que han arrojado en estos últimos tiempos.

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Ya solo hace falta que empiece lo serio, de momento estos dos primeros meses de preseason, veremos si se queda o no en agua de borrajas el fenómeno Thibo.