Solapas principales

Penny Hardaway: gloria arrebatada (I)

  • Una de las carreras más prometedoras de la historia truncada por las lesiones

"Yo nunca basé mi juego inspirándome en alguien en concreto, pero quizás tenga flashes de Magic, y de mi jugador favorito: Penny Hardaway".

Esas declaraciones fueron vertidas por un tal Lebron James, unos cuantos meses antes de aterrizar en la liga promocionado como la gran super-promesa del futuro, la joya más brillante de la corona. El reportero Craig Sager pudo abordarle en un partido de Playoffs entre los Lakers y los Spurs, disputado en la primavera de 2003, y aprovechó para realizarle unas cuantas preguntas. En aquella improvisada entrevista, el genio de Akron dejó meridianamente clara su postura respecto a uno de los jugadores más legendarios de los años noventa: Anfernee Deon “Penny” Hardaway.

He de confesarles que esta no es una historia con un final feliz, al menos no en lo estrictamente deportivo, y que puede rememorar amargos recuerdos en una parte importante de los aficionados a la NBA, y al baloncesto en general. No obstante, recordar y deslizarse por la historia de Penny es un pasatiempo que merece con creces la pena, puesto que estamos hablando de un jugador único, poseedor de un aura especial, y con un carisma inigualable que penetraba por tus poros desde el primer instante en que le observabas botar el balón. Un hombre con una facilidad innata para leer y entender el juego, ayudado de un físico privilegiado, de una plasticidad impresionista, que elevaba este deporte a la quintaesencia del arte. Pero que, por caprichos macabros del destino, fue arrebatado de un futuro absolutamente brillante, debido a las indeseables y execrables lesiones, la viuda negra de la actividad deportiva.

La historia de este genio comienza en la ciudad de Memphis, estado de Tennessee, lugar de origen de tantas otras superestrellas relacionadas con el mundo del espectáculo, comenzando por el mítico Elvis Presley, el rey de reyes, y siguiendo por otros como Morgan Freeman, Justin Timberlake, Ric Flair, Charles Lloyd, Anita Ward, Jim Stewart y una interminable lista de figuras altamente mediáticas.

kid.png

Foto de niñez de Penny Hardaway
Hardaway crece en el distrito de Binghampton, en una zona formada por casas pequeñas unifamiliares de aspecto cuadrado y rectangular, muy al estilo sureño, denominadas coloquialmente como las "shotgun houses", y destinadas a las clases medias y sobre todo bajas, de la ciudad. Se ve envuelto en un ambiente difícil, con una familia desestructurada y profundamente afectada por el abandono del padre cuando Anfernee solo era un recién nacido. La madre, por otro lado, pasa largas épocas fuera de casa trabajando, tratando de alcanzar su viejo sueño de ser cantante en California, algo que consigue a duras penas y debe compaginar con otros muchos trabajos. Por lo tanto, al pequeño protagonista de esta historia solo le queda un referente, un cobijo donde salvaguardarse de las inclemencias que le deparará este mundo, y esa guía no es otra que su abuela.

La abuela de Penny Hardaway fue la persona más importante con la que alguna vez pudo contar. Su nieto, por otra parte, siempre fue su ojito derecho, esa figura dulce y frágil a la que debía proteger, consolar y sobre todo, educar. Tanto es así, que el propio mote de "Penny" le viene de su abuela, que le consideraba tan bonito como un penique: "as pretty as a penny", en un juego de palabras lleno de ternura y devoción.

Pero esta calidez no estaba exenta de una rígida disciplina, que el propio jugador recuerda con nostalgia cuando afirma que su abuela era muy estricta y dura con los temas importantes. Le demandaba terminar los deberes a tiempo, y sacar buenas notas antes de poder encender el televisor o salir a la calle con un balón de cuero bajo el brazo.

Esa sobre-protección también se tradujo al ámbito deportivo. De hecho, el primer amor del genio de Memphis fue el futbol americano, un deporte de puro y excesivo contacto físico, que hacía mella en el cuerpo escuálido y liviano del pequeño Anfernee. Por esa razón, su abuela prácticamente le prohibió jugar al futbol, y le motivó para que buscara otro deporte que le hiciera feliz y satisfaciera, pero que no le magullara tanto. Así es como nuestro hombre encontró, donde menos lo esperaba, al amor de su vida, un amor puro e inquebrantable que se consumó a primera vista: el baloncesto.

La enorme inteligencia intuitiva y motriz de Hardaway le permitía brillar en cualquier actividad deportiva que quisiera practicar, pero era en el baloncesto donde sus cualidades más destacaban, donde podía dar rienda suelta a toda esa fantasía reprimida que llevaba dentro. Era en las canchas de Binghampton, jugando con su primo y otros chicos del barrio, la mayoría más adultos que él, donde se encontraba a si mismo y se sentía totalmente libre. Pero las calles eran duras, implacables. Algunas pachangas disputadas en el férreo asfalto de las pistas callejeras de Memphis alcanzaban un grado insoportable de violencia, de severa e insalubre competitividad. Siendo testigo de tantas fechorías, cuenta que una vez, en uno de estos partidos, un jugador le hizo una falta tan fuerte al rival del otro equipo, que este fue directamente al coche a por su rifle buscando la inmediata y desproporcionada venganza.

Con todo y con esto, las exhibiciones de Penny no tardaron en correr de boca en boca, y estas se tradujeron y multiplicaron cuando alcanzó el instituto, donde su leyenda se elevaría a cotas inesperadas. Como alumno de la Treadwell High School, promedió 36.6 puntos, 10 rebotes, 6.2 asistencias, 4 robos y casi 3 tapones, lo que le valieron para ser nombrado Mr.Tennessee Basketball y jugador del año, a nivel de instituto, por la Parade Magazine, un famoso periódico de publicación nacional. Por supuesto, por el camino acumulaba todo tipo de comparaciones con una leyenda como Magic Johnson, con el que muchos aventuraban puntos comunes entre ambos jugadores: una visión de juego fuera de lo normal, y un cuerpo alto, privilegiado para la posición de base o director de juego.

Penny Hardaway en High School:

Penny Hardaway High School Game Highlight - part 1/2

La siguiente etapa natural en la formación de Hardaway debía ser la universidad. Muy ligado a su Memphis natal, recibió con saltos de alegría su reclutamiento por parte de la Memphis State University (a pesar de que debido a sus cualidades, podía haber atendido el lugar que quisiera) uno de los centros colegiales de más prestigio de la zona, y seguramente el más importante del estado. Así pues, Penny vestiría la camiseta de los Tigers, de larga tradición baloncestística, y donde tenía la oportunidad de cumplir su viejo sueño de exhibirse a nivel nacional, y ser drafteado por una franquicia de la NBA.

Cuando todo parecía marchar viento en popa, y el camino se dibujaba como un sendero lleno de rosas y esperanza, un oscuro incidente despertó a Hardaway del encantador letargo que estaba viviendo. Fue como una bofetada seca de alerta, que apunto estuvo de dar al traste con todas sus metas y aspiraciones. Y es que, en su primer año en la Universidad, es decir, su año freshman, fue asaltado a punta de pistola y robado cuando salía de unos ultramarinos. Por si fuera poco, el criminal que pretendió arruinar su futuro, también le disparó en una pierna, aunque por suerte la bala no dañó ninguna zona delicada de esta, y Hardaway pudo experimentar una recuperación rápida y milagrosa. Todo apuntaba a que, a parte de su abuela, Penny contaba con otro ángel de la guarda a su lado, tal vez de residencia fija allí arriba.

La violencia de la calle, la que encontraba su origen e incubación en el ghetto, fue algo de lo que el jugador trató de alejarse toda su vida:

"Estoy agradecido por no haberme envuelto nunca en problemas serios. Si hubiera participado en algunas cosas que vi, seguramente no estaría donde estoy hoy".

Primer partido en Memphis State de Penny:

Penny Hardaway's Debut as a Memphis State University Tiger

Pese a todo, la carrera universitaria de Anfernee despegó a partir de este incidente, donde su don natural para jugar al baloncesto siguió reluciendo con intensa incandescencia, ganándose los corazones de compañeros, rivales, afición y sobre todo y más importante, scouters o cazadores de talentos. En su año junior, fue galardonado como All-American y seleccionado para completar el roster de jugadores universitarios que disputaría aquel famoso partido de calentamiento ante el Dream Team de 1992. Unos encuentros en los que el propio Magic Johnson, el padre estilístico del jugador, llegó a declarar lo siguiente:

"Verle jugar es como mirarse al espejo".

Sobran las palabras. El chico encandilaba a cualquiera.

Completó tres años en el centro, renunciando al último por su afán de jugar en la NBA, un territorio inexplorado para él, pero hecho a su medida, destinado a triunfar como apuntaban todos los pronósticos. Como carta de presentación estaban las palabras de su entrenador en Memphis State, Larry Finch, que despachaba lo siguiente:

"Escoger su mejor jugada es como decir cual es la estrella que más brilla del firmamento. Hay tantas, que es imposible elegir una".

Finalmente, llegaba el tan esperado draft de 1993. Una ceremonia que serviría para alumbrar a una generación muy talentosa, que contaba con jugadores de la talla de Shawn Bradley, Jamal Mashburn y, sobre todo, el malabarista de Michigan, la sonrisa y la salsa de los Fab Five: Chris Webber.

En un principio, los Orlando Magic contaban con el privilegio de escoger jugador los primeros, y todo apuntaba a que se harían con Chris Webber, como así se produjo. La afición demandaba con histérica ansia su llegada, y la dirección deportiva sabía que necesitaban a un ala-pívot alto y de calidad que pudiera acompañar a Shaquille O`Neal, el que era la superestrella del equipo. En la segunda posición, Philadelphia se quedaba al gigantón blanco Shawn Bradley, y los Golden State Warriors escogían terceros a Penny.

nba-draft.jpg

NBA draft.

Curiosamente, antes de la ceremonia del draft, los Magic habían concertado un primer workout con Hardaway, de corte rutinario, sin perder de vista que su aspiración principal era Webber. Sin embargo, en uno de esos azares del destino, el jugador coincidió con Shaq en el rodaje de la película Blue Chips. Desde el primer momento, se produjo una conexión y una química entre ambos que incidió directamente en el viraje del proyecto deportivo de Orlando, como relataba el propio Penny en una entrevista concedida hace unos años:

"Cuando empezamos a filmar, Shaq y yo conectamos bastante y fue el propio Shaq el que le dijo a los ejecutivos de los Magic: ‘Hey, deberíais traer a este tipo para echarle otro vistazo’. Así que fui a realizar otro workout, y finalmente decidieron apostar por mí en vez de por Webber".

Y en ese preciso instante se produjo el enamoramiento.

Para concretar este intercambio, se llevó a cabo una complicada y ardua tarea detrás de las escenas, en el misterioso mundo de los despachos, terreno vedado para el resto de los mortales. La operación fue la siguiente: Golden State transfería a Penny Hardaway más una primera ronda de 1996 (que a la postre sería Todd Fuller), una primera ronda de 1998 (Vince Carter) y una primera ronda del 2000 (Mike Miller), a los Orlando Magic, a cambio de Chris Webber.

Una operación de corte monumental, pensada no solo en el corto y medio plazo, sino además con miras a un futuro relativamente lejano, y cuya gestación se confirmaría exactamente 24 minutos después de que se produjeran ambas selecciones.

Fue tanto el impacto mediático que causó, que el propio Danny Ainge lo denominó: "el intercambio del siglo". Uno de los analistas de la NBA para la famosa cadena ESPN, Ramsay, ofrecía su teoría al respecto:

"Mi única duda es que ahora tienes a dos tipos (O`Neal y Webber) que necesitan el poste. Tienes a dos tipos que lanzan mal los tiros libres, y de verdad, ¿en que beneficia eso tu juego ofensivo? Sin embargo, con Hardaway consigues al base que necesitas. Todavía tienes un agujero en la posición de alero, pero eso es algo que puedes solucionar en el futuro".

Un problema que se solucionaría con la adquisición de Horace Grant en 1994.

El director deportivo de los Magic, Pat Williams, no se arrepentía de la decisión final y la refrendaba con frases como esta:

"Nunca he visto a nadie llegar a un workout y hacer las cosas que hizo Penny Hardaway. Dando pases precisos y haciendo mates que hubieran hecho gritar de incredulidad a la afición".

Las malas lenguas también hablaron de que Shaq prefería como compañero a Hardaway, evitando así tener que compartir balones en la zona con el prometedor Webber. Otro ramillete de expertos sostenía que Pat Williams buscaba ganar espacio salarial en la plantilla, con las miras puestas al draft del año siguiente, donde aparecía Glenn Robinson, y con la aspiración de dibujar y edificar una escuadra completa y potente a largo plazo. Los más pesimistas suspiraban de tristeza imaginando lo que podría haber sido ese equipo de Golden State, con el sistema ofensivo de Don Nelson y un perímetro formado por los dos Hardaways (aunque Tim se perdería la 93-94 completa debido a una lesión) Sprewell y el veterano Chris Mullin.

En cualquier caso, la decisión final estaba tomada y Anfernee vestiría la camiseta blanca y azul de Orlando. Su andadura en la NBA comenzaba. Pero esa historia la dejamos para la segunda parte de este artículo.

Estén atentos y no se lo pierdan.

Continuará…

Hardaway en su año rookie:

PENNY HARDAWAY 1994 NBA ROOKIE OF THE YEAR CAMPAIGN VIDEO

 

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
7 años 4 meses
#contenidos: 
52
#Comentarios: 
184
Total lecturas: 
392,349

Comentarios

su papelón en Blue Chips fue el que me encandiló jejeje ahí el tío con su madre pidiendo el oro y el moro, y nick nolte dándole patadas hasta a su abuela jeje Un verdadero crack, mi ídolo tras MJ. Jugadorazo, rozando la genialidad, que con un poco de suerte de lesiones habría sido uno de los 5 mejores bases de la historia seguro. Una pena perdernos una posible leyenda.

Hay muchos que no lo recordarán, pero para mí ha sido uno de los mayores talentos de la historia, sin ninguna duda, un espejo en el que se miraron muchos jugadores, el propio T-Mac llegó a confesar que Penny fue su ídolo y absorbió tanto su juego que acabó siendo casi un calco de él. Un jugador total de verdad.

madre mia que clase! Me acuerdo perfectamente de su año rookie y lo que vino después. Me ha encantado el video del instituto y su debut en la Univ.
Ha habido jugadores mejores, pero que delicia verle jugar a baloncesto.