Solapas principales

SSAC19 (II). La nueva generación de tracking y la sociedad ansiosa

  • Resumen de las mesas redondas del segundo día del MIT Sloan Sports Analytics Conference
  • Los datos de la posición del cuerpo, trending topic en el tracking actual
  • ¿Qué opina Adam Silver de una NBA con menos partidos? ¿Y con una "Copa del Rey"?

7 aplicaciones de Big Data al baloncesto: de defensores fantasma a predicciones “deep”

Después de haber discutido sobre “unicornios” y ver qué medidas se deben adoptar para que vuelva el juego al poste, toca hablar sobre otras de las tendencias NBA: la constante evolución de los datos de tracking, y el entorno de las estrellas NBA, ¿están los equipos menos cohesionados debido al uso excesivo de los smartphones?

Unlocking Potential: The Next Generation of Tracking Analytics [Shira Springer, Patrick Lucey, Kirk Goldsberry, Rachel Marty, Chris Capuano] + Going Beyond Tracking Data: Using Body-Pose for Next Generation Analytics [Sujoy Ganguly]

Este fue, sin lugar a dudas, el plato fuerte y trending topic del segundo día de congreso, donde STATS pudo lucir su nuevo producto, AutoStats, asombrando así a toda la audiencia. La empresa norteamericana mostró, de la mano de Lucey y Ganguly, un nuevo sistema de tracking implementado para vídeos de retransmisiones deportivas, sin necesidad de tener una configuración específica de cámaras colgando del techo del estadio. Por si fuera poco, el seguimiento de los jugadores desde este punto de vista también permite aplicar métodos de visión por computador y tener un tracking de las diferentes partes del cuerpo, que puede aportar estadísticas avanzadas inéditas hasta el momento. Añadir información de la posición del cuerpo del jugador es, sin lugar a dudas, la nueva generación de datos de seguimiento; y lo más importante es que la cantidad de datos a generar con este método es casi infinito: se podría utilizar en retransmisiones de encuentros de high-school, de partidos antiguos (¡es injusto que Michael Jordan no tuviera tracking!) o incluso en competiciones amateur.

En el ámbito del beisbol, el ex-jugador Capuano narró que la información referente a la posición del cuerpo ya ha sido utilizada en su deporte, más concretamente en la fase de rehabilitación de lesiones, donde sistemas como DriveLine se utilizan para tener un seguimiento de la fuerza y gesto técnico, especialmente en pitchers. Rachel Marty confesó que en su sistema de Noah Basketball, consistente en un sensor en la parte superior de la canasta que detecta desde dónde se lanza y en qué posición del aro percute, también se pretende añadir esta información body-pose para terminar de enriquecer un producto que sea la mejor herramienta para mejorar el lanzamiento exterior; una loca idea de esta empresa sería dar un ranking a cada jugador como las de los videojuegos, y que este se pudiese mejorar con horas de entrenamiento.

Por otro lado, se abrió un debate legal, donde se cuestionó la implementación de sistemas como AutoStats en cualquier tipo de partidos: ¿hasta qué punto se tiene el consentimiento de los jugadores que aparecen en los vídeos? STATS tiene muy claro que, dado que el vídeo está al alcance de todos, no debería ser un problema la extracción de datos, a lo que Goldsberry respondió con otra pregunta “¿Y qué pasará cuando se pueda extraer el ritmo cardíaco de los jugadores a partir de una retransmisión deportiva? ¿Qué pasaría si estos datos médicos se vendieran en casas de apuestas? ¿Dónde está el límite? Debemos proteger a nuestros jugadores”. Aunque sea un caso real, las grandes empresas de tracking no ven este problema aún como una amenaza, por dos motivos: (1) actualmente ellos sólo proporcionan datos de tracking a organizaciones como la NBA para el análisis estadístico que puedan hacer los propios equipos, y (2) no se está utilizando ningún wearable, que podría haber sido colocado contra la voluntad de los propios jugadores. En el caso de que se regulara la transmisión de datos de tracking, todas las empresas perderían parte de su ventaja competitiva, dado que menos datos se traduce a una menor precisión en el cálculo de las variables. Otra preocupación expresada por Goldsberry fue la del poder que pueden tener las estadísticas avanzadas cuando se quiere contratar a un jugador: ¿hasta qué punto es ético que unos números decidan el futuro de un jugador joven o el de un jugador que ha estado lesionado? Los mismos jugadores tienen problemas cuando intentan descifrar las estadísticas avanzadas, y esto genera una ansiedad innecesaria a la que se ven sometidos todos los atletas profesionales actualmente. Aún así, al tratarse de una arma de doble filo (también puede beneficiar al jugador), el debate no fue demasiado extenso.

Finalmente, se concluyó el panel con la definición del concepto paralysis by analysis, un estado en el cual se encuentran algunos clubes/jugadores, que no están aún preparados para hacer un análisis estadístico de los datos que se les están entregando. Las empresas de tracking tienen que generar datos que respondan a preguntas generalizables en diferentes deportes, con sus pertinentes justificaciones; a modo de ejemplo, en muchos casos, no es suficiente con decir que “según la estadística avanzada, el jugador X es un mal tirador” si no se acompaña con una argumentación al respecto. Así pues, si hay franquicias que aún no saben interpretar los datos de posicionamiento, ¿serán útiles los datos de posición de las diferentes partes del cuerpo?



Who Says No? 1-on-1 [Adam Silver, Bill Simmons]

En este divertido panel, el famoso columnista Bill Simmons quiso poner contra las cuerdas a un Adam Silver muy ocurrente en todo momento. El primer tema que se trató en esta discusión fue la duración de los contratos, limitada a 4 años actualmente, al contrario de lo querían algunos jugadores; la justificación de Silver fue que se quería evitar a toda costa que los propios jugadores acabaran convirtiéndose en pseudo-entrenadores en pista dada su experiencia en la misma franquicia, así que este sistema favorece más cambios entre equipos. Este mercado pretende que no lleguen siempre los mismos equipos a las finales, y que los premios vayan destinados a los mejores jugadores. Con el sistema implementado actualmente, también se intenta que los jugadores franquicia puedan dejar sus respectivos clubes con alguna compensación, y que no ocurra como en el caso de Kevin Durant, que se fue de Oklahoma dejando 0 valor a su antiguo equipo; por este motivo, ahora es posible extender contratos o canjear por valor a los jugadores.

Los problemas que se están encontrando actualmente están relacionados con el tampering (negociaciones ilegales), que acostumbran a nacer a raíz del mal consejo que dan algunos agentes (véase Anthony Davis), que sitúan a sus jugadores en el mercado a todas luces, o que influyen en declaraciones del tipo “ya no pienso jugar más en esta franquicia”. Para este tipo de situaciones aún no hay las medidas adecuadas y preventivas, dado que es muy difícil de conseguir datos confidenciales, y mirar conversaciones en teléfonos móviles (como ocurrió en el caso de Paul George), puede perjudicar a la misma liga. Los mencionados agentes no están certificados por la liga, así que tampoco hay una forma legal de regularlo todo a día de hoy.

De otro lado, se remarcó que los jugadores parecen siempre tristes e insatisfechos en los tiempos que corren, y queda lejos la sonrisa de Magic Johnson allá donde fuera. El mismo Silver comentó que esto es un problema generacional, no solo exclusivo de la NBA, donde los jugadores empiezan a jugar en la mejor liga del mundo muy jóvenes, y llegan a los estadios mirando las redes sociales, con música en sus cascos y cabezas bajas; en una curiosa anécdota, se recordaron las palabras de Isaiah Thomas (Detroit), que afirmó que los campeonatos se empezaban a ganar en los trayectos en autocar, con un sentido de comunidad y hermandad. La sociedad actual se describió como ansiosa, donde es muy difícil no prestar atención a lo que dicen los demás sobre ti; por ejemplo, Zion Williamson, juegue el partido que juegue en la NCAA, siempre tendrá a decenas de aficionados grabando sus acciones incluso en la rueda de calentamiento. Nadie nace preparado para este tipo de situaciones. También se remarcó que las relaciones sociales deben ser profesionales siempre, y las normas tienen que ser válidas para todo el mundo: por ejemplo, Silver y Steve Kerr fueron amigos, después se enfrentaron como jugadores, y más tarde han establecido una relación como comisionado-entrenador, pero Silver no le quitará sanciones dado su pasado.

En una sección de preguntas alocadas, Simmons le propuso hacer cambios en la liga:

A) ¿Por qué no cambiar la duración de la liga de 82 partidos a 70? Las franquicias actuales se quejan del número de desplazamientos y el riesgo de lesiones al jugar tantos partidos, pero Silver calculó que con esta reducción de partidos, los ingresos serían de un 20% menos, ¿estarían los clubes dispuestos a asumir esta reducción? Por otro lado, no hay estudio que demuestre que menos partidos reduzcan el riesgo de lesión. Lo que sí que se podría llegar a considerar es la opción de incluir una competición como la Copa del Rey a mediados de la temporada, pero sería difícil concienciar a las franquicias de la importancia de este trofeo durante los primeros años.

B) ¿Por qué no posponer el deadline de traspasos a marzo? Los argumentos en contra son convincentes: (1) la fecha estaría muy cerca de Play-Off y habría equipos que ya no buscarían apurar sus opciones, y (2) evitar un late tanking de estos mismos clubes.

C) ¿Por qué no aumentar el número de equipos en la NBA a 32? Silver confirmó que esta sería una opción real, pero que antes se debería acabar de consolidar la G-League como la segunda mejor liga del mundo; hay brotes verdes, dado que actualmente casi el 50% de jugadores NBA han pasado por la liga de desarrollo.

D) ¿Por qué no añadir una línea de 4 puntos (aunque sea en un All-Star)? En una divertida respuesta, Silver confesó que esta idea le parece muy adecuada, pero que le echaron de una reunión cuando él mismo la propuso hace unos pocos años.

It’s Complicated: Athlete Relationships with Social Media [Tom Haberstroh, George Karl, Sue Bird, Steve Magness, Matt Mayberry]

Aunque fuera el panel menos técnico de la jornada, los puntos de vista de leyendas como Bird o Karl sobre la situación actual en los/las deportistas de élite fue más que interesante. El ex-entrenador NBA y ACB comentó que los jugadores han pasado de ser atletas a ser celebridades, y esto ha transformado su capacidad de aceptar críticas por estos mismos. El mismo Karl lo ejemplificó a la perfección: “un jugador de baloncesto puede estar en el 50% de aciertos en tiros de campo, así que más o menos la mitad de correcciones siempre serán sobre cosas que ha realizado mal el deportista. Siendo celebrities, estos jugadores están acostumbrados a recibir comentarios positivos todo el día en las redes sociales, así que se toman la corrección sobre errores como un ataque. En la época actual, los deportistas son más débiles mentalmente”. Sobre este comentario, Bird comentó que el hecho de haber convertido en personajes públicos también puede jugar en su contra en muchas ocasiones, dado que los comentarios negativos se multiplican; por ejemplo, ¿cómo debería estar el timeline de JR Smith después del primer partido de las finales del año pasado? Con estas nuevas tecnologías, los éxitos son éxitos dobles, pero los fracasos aún son más graves.

Aún así, no todo son malas notícias, dado que los entrenadores coincidieron con que Tinder es una herramienta que está produciendo beneficios en las mejores ligas. Antes, en partidos fuera de casa, los jugadores más aventurados pasaban noches fuera del hotel de forma poco sana con el objetivo de encontrarse a alguien de su agrado, pero ahora, toda la faena del picaflor la pueden hacer on-line, aumentando así el número de horas de sueño y disminuyendo la cantidad de alcohol/tabaco ingerido. Sin embargo, con esta tinderización, es difícil que los jugadores no tengan otros vicios tóxicos, y muchos de ellos se gastan fortunas (desde su teléfono) en el mundo de las apuestas. Desengancharse del móvil no es una tarea fácil para los jóvenes jugadores, pero sí que hay medidas que se pueden tomar para un mejor uso: desde acciones drásticas como poner todos los teléfonos en una caja antes de las comidas (como pasa en algunos equipos femeninos europeos) hasta la realización de actividades interactivas entre jugadores después de los entrenamientos/partidos, evitando así el uso del móvil en caliente.  Con la digitalización mundial, George Karl afirma que los escenarios en los que se encuentran los equipos no son para nada comparables a los que había en los 80. Por ejemplo, los vestuarios, hace 3 décadas, no invitaban a los jugadores a cambiarse ni pasar un rato de relax, pero esto unía más al grupo; ahora, los vestuarios son pequeños palacios, y los jugadores interaccionan con sus verdaderos amigos desde el teléfono, dado que no tienen la necesidad de conocer a quienes les rodean realmente. 

Finalmente, se lanzó la pregunta de “¿Por qué los jugadores de baloncesto son los que más interactúan con la audiencia (para lo bueno y lo malo) del mundo del deporte?” (todo empezó con Shaq, primera cuenta de Twitter verificada de la historia). Aunque no haya una respuesta correcta, los tiros apuntaron a que se trata de un deporte muy transparente y emocional, dado que las primeras filas de los pabellones están a pie de pista y todo el mundo puede ver las expresiones de los diferentes jugadores.

 

Hasta aquí el segundo resumen del #SSAC19; mañana será día de conocer las nuevas investigaciones presentadas en el concurso de artículos científicos, ¡mucho ojo con lo que está por venir!

Sobre el autor

 
Antiguedad: 
2 años 6 meses
#contenidos: 
31
#Comentarios: 
86
Total lecturas: 
94,861