Un duelo de altísimo nivel entre Dybantsa y Peterson para disputarse el primer pick, uno de los mejores jugadores universitarios de los últimos años en la figura de Cam Boozer, una gran cantidad de bases capaces de imponerse rápidamente…

El Draft 2026 atesora numerosos talentos. Y sus principales actores parecen ser muy conscientes de ello. Reunidos en Chicago para la lottery, los principales prospects de esta generación hablaron de sus esperanzas para esta nueva hornada de jugadores, que será llamada por Adam Silver y Mark Tatum los próximos 23 y 24 de junio.

“Somos una de las mejores clases del Draft”

No hay lugar a dudas: esta promoción confía en sí misma. “Como soy parte de ella, les diré que somos una de las mejores clases”, asegura A.J. Dybantsa, candidato al primer pick y posible futuro jugador de los Wizards. Impresionante con BYU, el alero está convencido de formar parte de una generación especial, más allá de su propio caso.

“Veremos cómo se desarrolla todo y cómo evolucionan nuestras carreras, pero si me lo preguntan, creo que somos una de las mejores clases del Draft.”

¿Cuántos futuros All-Stars hay en el grupo?

Candidato al podio, Caleb Wilson va aún más lejos. “Tengo la sensación de que puede ser la mejor de todos los tiempos”, afirma el interior de North Carolina. “Tenemos un Draft profundo, y siento que todo el mundo quiere trabajar duro y demostrar su valor. Es solo cuestión de tiempo antes de que podamos hacerlo.”

Antes de pensar en la Summer League y en la próxima temporada, queda por conocer la jerarquía definitiva de esta promoción y qué colores vestirá cada uno. El Top 4 parece haberse destacado con claridad. Por detrás, todavía son muchos los que pueden escalar posiciones o instalarse en torno al quinto puesto.

“Mucha gente dice que somos la mejor promoción de los últimos diez años”, recuerda el base de Kansas Darryn Peterson. “Vamos a hacer lo que sea para lograrlo.”

No obstante, las grandes clases se juzgan evidentemente con el tiempo, no con las promesas previas al Draft. Desde 2016, solo dos promociones — las de 2016 y 2017 — han producido seis jugadores que luego se convirtieron en All-Stars. Una cifra que esta clase de 2026 puede legítimamente aspirar a igualar, o incluso superar, dado que su Top 8 parece, sobre el papel, de una densidad poco habitual.