A fuerza de contar triple-dobles, nos habíamos olvidado del doble-doble, y Victor Wembanyama se ha encargado de recordárnoslo. Autor de 41 puntos y 16 rebotes en 31 minutos ante los Bulls, Wemby firmó nada menos que el tercer doble-doble más rápido de la historia.

Cuando llevaba 8 minutos y 31 segundos en pista, el francés ya acumulaba 11 puntos y 10 rebotes. Desde que la NBA lanzó el “play-by-play” en 1997, es el tercer doble-doble más rápido de la historia. Por apenas unos segundos, solo Boban Marjanovic (2017) y Jonas Valanciunas (2025) habían sido más rápidos.

Una complicidad creciente con Stephon Castle

Fue al inicio del segundo cuarto cuando Wemby capturó ese décimo rebote, y lo que más destaca de su actuación es su volumen de tiros: 17 de 27, su récord en la temporada.

“Intento resolver algunas cosas. Sentía que mi ataque tenía que volver a un cierto nivel, pero no debe hacerse a costa de la defensa”, se justifica. “Cuando ejecutamos bien, en el pick and roll por ejemplo, si me abro hacia el aro, o recibo el balón y es un tiro muy rentable, o libera un tiro abierto en la esquina. En ambos casos son situaciones muy eficientes, así que es difícil de defender. Yo voy a seguir abriéndome hacia el aro. Mi objetivo es conseguir el mejor tiro para el equipo. Aunque no toque el balón, no importa. Pero cuando lo tengo, anoto.”

A su lado, Stephon Castle está cerca de su segundo triple-doble consecutivo, con 21 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, y Wembanyama habló de su creciente complicidad, simbolizada por una buena dosis de alley-oops.

“Hemos tenido la oportunidad de pasar mucho tiempo juntos en la cancha, y él me entiende muy bien. No es casualidad, estamos sincronizados. Nos entendemos bien porque él, como portador del balón, busca activamente el mejor tiro para el equipo, y yo, como jugador que se abre hacia el aro, me aseguro de que cada vez que levanta el balón, esté suficientemente alto.”