Hace ya unos días vieron la luz nuestros modelos de camisetas de baloncesto un nuevo proyecto de Solobasket.com. Laverdad es que echábamos en falta unas camisetas que nos identificaran y enviaran unos mensajes propios de esta página y de todos los que la visitáis. El tema se comentó con nuestra legión de colaboradores, todos ellos como sabéis, más frikis y puestos en esto del baloncesto que cualquiera que se atreva a leer Solobasket.com.
El reto era complicado, camisetas que a uno le gustaría llevar, que tengan mensajes divertidos o emotivos y cuya temática sea exclusivamente baloncestística. Se hizo una lista de camisetas candidatas y junto a la gente de shirtcity.com salió algo muy divertido. Diez modelos que completan esta tienda de camisetas de baloncesto en Solobasket.com.
Cada una de ellas tiene su historia y orígen. Vamos a intentar daros a conocer un poquito más de cada modelo de la mano de sus ideólogos. Hoy le toca el turno a Sebastian Souviron:
Yo vi a DIOS disfrazado de jugador de baloncesto by Sebastian Souviron
Trasladémonos por un instante a la noche del domingo 20 de abril de 1986. El Boston Garden acoge el segundo partido de la primera ronda del Este, entre los Celtics y los Bulls. Los Celtics son el mejor equipo defensivo del año, y sólo han perdido un partido en casa durante toda la temporada.
En el partido jugado tres días antes, un joven Michael Jordan había sido capaz de anotar 49 puntos, y eso que prácticamente se había perdido casi toda la temporada por una lesión en el pie. Kevin McHale, herido en su orgullo céltico, había declarado que algo así jamás volvería a pasar. Con tal fin, los Celtics se mentalizan para asistir con permanentes ayudas defensivas a Dennis Johnson y Danny Ainge en la tarea de frenar al talentoso escolta de 23 años.
Los Celtics acaban ganando 135-131, tras dos prórrogas. Se cargarían a los Bulls 3-0 y se harían con el anillo, venciendo en la final a los Rockets de Olajuwon, Sampson y John Lucas, pero esa no es la historia que nos ocupa.
En esa noche mágica del domingo 20 de abril de 1986, Michael Jordan se fue hasta los 63 puntos, superando la marca histórica de Elgin Baylor (61 puntos en 1962, precisamente, también en el Garden) como máximo anotador en un partido de playoffs. Canastas imposibles quedan en la retina de todos los aficionados al baloncesto, como una prodigiosa penetración con tiro a tabla, entre el mar de brazos de hasta cuatro defensores célticos (Walton, McHale, Ainge y Bird), o un mate brutal, remontando la línea de fondo, en las narices del propio McHale, ése que había osado desafiarlo con sus palabras previas al partido. Las imágenes de la televisión mostraban a Red Auerbach alzando los brazos con desesperación e incredulidad, como si no diese crédito a lo que estaba viendo.
Al finalizar el encuentro, Jordan dijo que habría cambiado todos sus puntos por haber ganado el partido. Su compañero aquella noche, John Paxson, comentó asombrado que "Michael estaba haciendo tanto y tan bien, que me di cuenta, mientras jugaba, de que sólo quería parar y observarlo". El entrenador rival, KC Jones fue aún más allá: "Estaba mirando, y todo lo que pude ver fue a un gigantesco Jordan, mientras que el resto estaba en segundo plano".
Pero, el que dejó una frase mítica para la Historia de este deporte, fue otra leyenda como Larry Bird. La procedencia de las palabras engrandece aún más la frase y la gesta de Jordan: "No pensaba que nadie fuera capaz de hacer lo que Michael nos ha hecho. Es el jugador más maravilloso y emocionante en la actualidad. Creo que he visto a Dios disfrazado de Michael Jordan".
No os olvidéis además que hasta el 7 de julio existe un bono con el que podéis ver rebajada vuestra compra en 3 € utilizando la palabra "SOLOBASKET" en el campo "CODIGO DEL VALE" y dándole al botón ACEPTAR.