Baskonia vive tiempos dulces. Tras algunos años de ausencia, el conjunto vasco volverá a disputar la Copa del Rey, ha recuperado la victoria a domicilio en Euroliga y, poco a poco, vuelve a sonreír. Prueba de ello es el partido de los récords que firmaron los de Galbiati este domingo ante Baxi Manresa en Liga Endesa: 74 puntos en 20 minutos y 130 al final del encuentro. Sin tiempo para el descanso, el equipo ya viaja rumbo a Atenas para afrontar una exigente doble jornada de Euroliga. El primero de los compromisos será en el OAKA, frente a un Panathinaikos que llega tocado.
El play-in de la Euroliga… ¿un sueño utópico?
Tras el triunfo de la semana pasada en Turquía ante el Efes de Pablo Laso, Baskonia ha vuelto a ganar lejos del Buesa Arena y se ha quitado una pesada mochila que arrastraba desde hacía casi diez meses. Ahora, los de Galbiati afrontan una semana de máxima exigencia con doble desplazamiento: Panathinaikos y Fenerbahçe serán los dos próximos rivales. Dos equipos construidos para estar en la Final Four, pero que atraviesan momentos muy distintos. El conjunto griego vive una profunda crisis, con derrotas en ambas competiciones y un clima interno cada vez más tenso tras las declaraciones cruzadas de Ergin Ataman. Fenerbahçe, por su parte, transmite la sensación de estar gestionando esfuerzos, aunque cada vez más cerca de alcanzar su mejor versión. La pregunta vuelve a surgir: ¿puede Baskonia llegar a pelear por el play-in?
Actualmente, esa posición está a cuatro victorias de distancia. El décimo puesto lo marca Estrella Roja con doce triunfos. En un sistema de competición tan largo y exigente, parece difícil pensar que los vitorianos puedan mantener la regularidad necesaria para encadenar los resultados que exige la clasificación. Además, los descansos de Luwawu-Cabarrot en algunas fechas clave invitan a pensar que en Vitoria la prioridad sigue siendo consolidarse en la competición doméstica, donde también pueden aparecer nuevos nombres. No obstante, comenzar a sumar de manera regular lejos de casa podría cambiar por completo el escenario. Atenas se presenta como una oportunidad inmejorable para confirmar ese giro.
Un Panathinaikos en horas bajas: ¿Tiene fecha de caducidad el método Ataman?
Tres derrotas en los últimos cuatro partidos. TJ Shorts sin terminar de encajar. Juancho Hernangómez, cuestionado. Un Olympiacos herido que ha sabido castigarle en los duelos directos. En el imperio de Ergin Ataman, si este no es uno de los momentos más convulsos de su etapa en Atenas, poco le falta. El clima interno se ha deteriorado de forma evidente y las últimas declaraciones del técnico han confirmado que no se trata de una maniobra más del entrenador con mayor carisma del baloncesto europeo.
Tras la última derrota, Ataman señaló directamente a sus jugadores, afirmando públicamente que “no están aportando nada al equipo”. Un mensaje duro que contrasta con el discurso de hace apenas unas semanas, cuando defendía a la plantilla y aseguraba confiar plenamente en ella. Incluso llegó a declarar que, si no ganaba ningún título importante esta temporada, sería su último año en el Panathinaikos. Gran parte de esta situación se explica por los problemas físicos que ha sufrido el conjunto griego. Las lesiones han limitado la rotación y la segunda unidad no está respondiendo al nivel esperado. La derrota frente al Bayern Múnich ha aumentado todavía más la presión, convirtiendo el duelo ante Baskonia en una cita de enorme relevancia para los verdes.