Soplan vientos de cambio en Baskonia. La llegada de Galbiati parece haber supuesto el giro definitivo a una dinámica negativa que se prolongaba desde hace años en el club vitoriano. El equipo apunta a clasificarse para la Copa del Rey por primera vez desde 2021, un hito que confirma la mejoría. Son varios los factores que explican este cambio de rumbo: la incorporación de Xevi Pujol a la dirección deportiva, la consolidación de Luawu-Cabarrot como líder del proyecto y el rendimiento creciente de jugadores de la segunda unidad. Sin embargo, el equipo sigue sin ser competitivo en Europa y ahora debe afrontar la Euroliga desde una perspectiva diferente.

El reencuentro de Pablo Laso con Baskonia: duelo de exiliados ante Efes

Las primeras jornadas de la Euroliga 2026 han confirmado una ruptura de la clasificación prácticamente definitiva. No tanto en la parte alta, donde cada victoria tiene un valor incalculable, ni en la lucha por el play-in, donde las proyecciones apuntan a que serán necesarias más de veinte victorias para asegurarlo, sino en la zona baja. París, Baskonia, Bayern, Efes, ASVEL y Partizan están prácticamente obligados a firmar una segunda vuelta perfecta si quieren mantener alguna opción real de alcanzar el play-in.

Este contexto ha restado parte del atractivo competitivo al duelo de este jueves entre Efes y Baskonia. Pablo Laso, que aterrizó recientemente en el banquillo turco, se ha encontrado con un equipo muy castigado por las lesiones, sin poder contar con piezas clave como Larkin o Poirier, lo que ha terminado por descarrilar a Efes en la competición. El jueves, el exentrenador baskonista se reencontrará con un escenario que simboliza muchas de las exigencias que marcaron su etapa en Vitoria: construcción, proceso e ilusión.

La Euroliga como contexto para crecer: el reto del Baskonia

Con Galbiati, Baskonia ya ha dado el primer paso. El club ha encontrado carisma, una idea clara y liderazgo en el técnico italiano. Con objetivos realistas esta temporada como clasificarse para el playoff de la Liga Endesa y competir con ambición en la Copa del Rey, en Vitoria deben asumir la Euroliga como un banco de pruebas de cara al próximo curso, cuando el objetivo será volver a ser competitivos también en el ámbito continental.

En este escenario, jugadores con menos protagonismo hasta ahora están llamados a dar un paso adelante y demostrar que pueden formar parte del Baskonia que aspire a competir en la Euroliga. Un caso paradigmático es el de Clément Frisch. El alero francés de 23 años está dejando destellos claros de su potencial en la Liga Endesa. Su último partido en Fontajau, con un segundo cuarto sobresaliente en el que firmó 12 puntos y 4 rebotes, es un ejemplo evidente. El siguiente reto es trasladar ese impacto al máximo nivel europeo.